Yellen, el vicepresidente de la Junta de Gobernadores de la Fed y el presidente del Banco Central de Nueva York en Jackson Hole.
APSANTIAGO.- Diciembre es la fecha favorita de los analistas para que la Reserva Federal aumente la tasa de interés, luego de que su presidenta, Janet Yellen, reforzara la idea de que este año se concretará un nuevo paso en la normalización de la política monetaria.
Si se cumplen los pronósticos del mercado, será un año exacto desde que la Fed decidió poner fin oficial a la crisis financiera, al subir la tasa de interés de Estados Unidos por primera vez en diez años, al rango 0,25% - 0,50%.
Además, se cumplirán ochos años desde que bajó la tasa a 0% por primera vez en su historia, cuando hacía malabares para amortiguar los efectos de la recesión.
Según el sondeo permanente que realiza la consultora CME, el 53,5% de los analistas cree que aumentarán la tasa de política monetaria a fin de año, frente a un 18% de los esperan que sea en septiembre.
La expectación se ha incrementado con el correr de los meses, debido a que cuando la Fed subió la tasa el año pasado, proyectó que lo haría otras cuatro veces durante 2016. Pero las turbulencias e incertidumbres internacionales e internas, impidieron el cometido.
Lograr que el mercado laboral llegue al pleno empleo (menos de 5% de desempleo), que la inflación esté por sobre el 2% y que la actividad se fortalezca, son las señales que necesita la Fed para confiar en que la economía está sana para llegar a una tasa neutral, que es cercana al 3%.
Pérez estima que esa meta se logrará en 2018, y que el próximo año la Fed suba la tasa de interés en dos oportunidades.
El efecto directo que tiene un aumento de tasas en Estados Unidos es el fortalecimiento del dólar a nivel global y también en el mercado chileno.
Durante toda esta semana, por ejemplo, el dólar subió más de $7 mientras se esperaba el discurso de la Fed. Sólo este viernes, la divisa repuntó $4,4.
Pero Pérez afirma que los analistas ya tienen asumida esta alza de tasas, por lo que el tipo de cambio no debería subir más de $680 para fin de año, tal como ya arrojan las encuestas del Banco Central.
"Hemos estado observando entradas de capitales extranjeros, de instituciones financieras locales -como las AFPs- y eso mantendrá al tipo de cambio contenido", afirmó la analista. "Es difícil ver a dólar cercano a $700", aseguró.