PRETORIA.- El técnico de la selección brasileña, Carlos Dunga, declinó hoy confirmar si el astro Kaká, recién fichado por el Real Madrid, formará parte del equipo titular que enfrentará mañana a Estados Unidos en Pretoria por la segunda fecha del Grupo B de la Copa Confederaciones de Sudáfrica.
"Kaká tuvo problemas médicos, de lesión. Haremos un test a todos los jugadores para verificar su condición física, y en base a eso definiremos al once titular", afirmó el ex jugador en una rueda de prensa concedida en la capital sudafricana.
En marzo pasado, Kaká quedó excluido del partido entre Brasil y Ecuador por las eliminatorias sudamericanas del Mundial de Sudáfrica 2010 a raíz de dolores que aún sentía en el pie izquierdo tras una lesión sufrida en el Milan italiano.
Dunga insistió en que el plantel que llevó a Sudáfrica para ratificar el título de la Copa Confederaciones conquistado hace cuatro años en Alemania enfrenta problemas de desgaste, por lo cual no descarta preservar a algunos de los jugadores que vienen actuando en el equipo titular.
"Hemos realizado tests y analizaremos los resultados esta tarde. En base a eso veremos quiénes están en mejores condiciones, quiénes no sufrieron un desgaste muy grande, quiénes se recuperaron más rápido tras el partido contra Egipto", agregó el seleccionador, al aludir al encuentro de debut en la Copa Confederaciones jugado el lunes en Bloemfontein, y que terminó con un sufrido triunfo de Brasil por 4-3.
El técnico admitió que teme que los cambios que efectuará en el equipo titular para el partido contra los norteamericanos generan preocupación, ante la posibilidad de que debilite el juego conjunto de la selección nacional, pero sostuvo que es necesario tomar medidas para "atenuar" el desgaste de varios de sus pupilos.
Por otra parte, al analizar el partido contra Egipto, el técnico afirmó que los dos goles que sufrió Brasil al inicio del segundo tiempo y que le permitieron a Egipto empatar 3-3, fueron consecuencia del cansancio físico de sus jugadores, pero también de un error táctico: "Cuando ganábamos por 3-1, en lugar de administrar el resultado favorable seguimos atacando, y eso fue un error. Deberíamos haber cerrado los espacios".
"Esa ansiedad de realizar el 'jogo bonito', de marcar más goles, nos perjudicó", sostuvo.