SANTIAGO.- Alexis Sánchez ha vivido las dos caras de la medalla en el FC Barcelona, nunca con términos medios durante su estadía en el club catalán, al que llegó en agosto del 2011.
El tocopillano ya acumula 52 partidos oficiales con la camiseta "blaugrana" y ha marcado 16 goles, sumando todas las competiciones entre 2011 y 2012.
En la pasada temporada tuvo que lidiar con numerosas lesiones que lo postergaron y a pocos meses de su arribo estuvo dos meses fuera de las canchas por un grave infortunio muscular.
Contando la misma cantidad de partidos disputados en relación a la pasada temporada, el ex Udinese ya había marcado cuatro tantos y era pieza fundamental para Josep Guardiola en su esquema, siendo una opción válida en el esquema "culé", construído especialmente para que brille Lionel Messi, ayudado por Xavi Hernández y Andrés Iniesta.
Por eso, durante sus primeros meses en el club catalán fue objeto de elogios, quizás porque aún no era un jugador muy conocido en España y en su debut ante Real Madrid en la Supercopa decían:
"Ofreció un aperitivo de virtudes, desborde y verticalidad".Tras marcar su primer gol en Barcelona ante Villarreal dijeron:
"Alexis parece que se crió en La Masia: Juega de memoria".
Luego de recuperarse de la lesión sufrida ante la Real Sociedad de Claudio Bravo, Sánchez hizo dos tantos ante Rayo Vallecano, tras lo cual
"despejó dudas" según la prensa.
Incluso, cuando le anotó al Real Madrid en el Bernabéu por la Liga, señalaron que
"su juego bordeó la perfección". Sólo buenas palabras para un jugador que sorprendía a propios y extraños.
La otra caraSin embargo, esta temporada no ha empezado del todo bien para el chileno. Sus actuaciones no han sido del todo satisfactorias y a pesar de no ser un goleador, se le critica mucho su falta de gol. Ha podido llegar a la red sólo en una ocasión en los últimos seis meses.
En esta campaña ha jugado 11 encuentros, nueve como titular (2 por Supercopa, 6 por Liga, 3 por Champions y 1 por Copa del Rey), con apenas un tanto, además de un rendimiento irregular.
Por esta razón, las críticas a Sánchez han sido fuertes en España. En la Supercopa ante Real Madrid fue calificado de
"temoroso" y fue cuestionado porque
"sólo se dedicaba a tirarse".
Tras un partido ante el Sevilla de Gary Medel, fueron más allá y lo calificaron de
"inofensivo y piscinero".
Luego de marcar ante Benfica por la Champions, Sánchez volvió a fallar ocasiones claras y pese a mostrar un buen juego, los cuestionamientos hacia su persona traspasaron lo deportivo.
La semana pasada en España dijeron que
"se le agota el crédito" y que "sus cifras son pobres", además de etiquetarlo como el
"delantero sin entorno", por su vida solitaria en la ciudad condal, además de pedir que David Villa lo reemplace.
Ayer, luego del duelo por la Copa del Rey ante el Deportivo Alavés, Sánchez tuvo un buen partido, pero nuevamente el gol se le negó. Por eso, los medios locales sostuvieron que esta racha es
"preocupante y frustrante" para el chileno.
Una historia llena de vaivenes y cambios drásticos, que sólo el propio Sánchez puede doblegar a punta de buen fútbol y goles, una característica que el tocopillano ya sabe realizar y que lo elevó a ser uno de los mejores delanteros del planeta.