Marco Muga, El Mercurio
SANTIAGO.- Marco Antonio Figueroa tendrá esta tarde una prueba de fuego en la banca de la Universidad de Chile. El cuadro azul recibirá, a las 19:30 horas en el Estadio Nacional, a Lanús de Argentina con la misión de revertir un abultado marcador.
La semana pasada los laicos cayeron por un categórico 4-0 en Buenos Aires por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana y ahora, en su cancha, deberán buscar una hazaña para seguir con vida en el certamen continental.
Para el técnico azul un nuevo traspié le significaría quedar en una muy incómoda situación considerando que ya fueron eliminados en la fase grupal de la Copa Chile y a las constantes críticas que ha recibido.
En la conformación del equipo titular, Figueroa deberá realizar dos cambios obligados en relación a la oncena que presentó en Argentina tras las expulsiones de Johnny Herrera y Juan Rodrigo Rojas.
Además, y en medio de toda la polémica que se ha generado, el estratega dispuso que los "cortados" José Rojas y Osvaldo González estén dentro de los jugadores citados y podrían regresar tras su marginación del lance del pasado fin de semana ante Audax Italiano.
Así, la más probable alineación de los laicos sería con Luis Marín en el pórtico; Osvaldo González, Juan Ignacio Sills y Rojas en la zaga; Paulo Magalhaes, Charles Aránguiz, Sebastián Martínez, Roberto Cereceda y Gustavo Lorenzetti en el medio; para dejar en ofensiva a Isaac Díaz con Patricio Rubio.
Con todo esto, el duelo de esta tarde resultará crucial en el futuro del estratega en el banco de los universitarios.