SANTIAGO.- Las principales fuentes de incertidumbres empresariales detectadas por la CCS en su encuesta trimestral se mantienen fuertemente centradas en los riesgos de crisis en la economía mundial y en el descenso del tipo de cambio.
El 22% de un total de 420 empresas consultadas indica que su principal preocupación económica continúa radicada en la inestabilidad que todavía amenaza a la economía mundial y otro 20% se inclina por el tipo de cambio.
Las cuentas externas reflejan mayores grados de dificultad en el frente exportador, avalando este cuadro de aprehensiones empresariales. El valor de los embarques de exportación no cobre tuvo un descenso de 1,6% en 2012, lo que representa el primer de retroceso en los últimos once años, exceptuado 2008, año de recesión mundial. El tipo de cambio, por su parte, cerró 2012 en $ 477 por dólar, uno de los niveles más bajos de los últimos 24 meses.
Al analizar los trimestres anteriores, se aprecia que la preocupación por la inestabilidad externa ha sido más o menos una constante desde la crisis de 2009 y que, desde su punto más alto en junio de 2012, cuando marcó el 24% de las menciones, sólo ha descendido marginalmente, hasta el 22% de diciembre.
Pese a ello, y a juzgar por el desarrollo ordenado de los eventos en el plano internacional, es posible prever que este factor pierda relevancia en forma más significativa hacia fines de 2013, dando espacio para que emerjan aspectos de preocupación de orden más local, relacionados con costos, precios y competencia.
Las probabilidades de que la economía chilena enfrente un escenario recesivo van a la baja. Pese a ello, siguen marcando un significativo 31%. Hay que hacer notar que en junio último, el porcentaje de empresas que veía este escenario como probable alcanzaba al 37%, mientras que en diciembre de 2011 llegaba al 45%.
Los resultados, según tamaño de empresa, indican que la inestabilidad externa y el tipo de cambio siguen predominando transversalmente a todo nivel de empresas. No obstante, en las pequeñas empresas, el tópico cambiario ocupa el primer lugar, superando las aprehensiones respecto a la inestabilidad externa (19% vs 15%). En las grandes empresas, en tanto, los temores frente a la inestabilidad externa representan el 28% de las menciones totales y el tipo de cambio el 18%.
Según sectores, el tipo de cambio también toma un lugar predominante en el ramo de la exportación, particularmente en la silvoagricultura, donde ocupa el 45% de las menciones. En la industria desciende al 26% de las menciones y alcanza su mínima expresión en los rubros de servicios (16%).
Esto da cuenta de las grandes diferencias sectoriales en relación al tema del tipo de cambio. Para aquellos sectores netamente exportadores, como lo es la silvoagricultura y, en menor medida, la industria, el descenso del tipo de cambio afecta negativamente el nivel de ventas y de utilidades; en tanto que en los servicios puede llegar a ser, incluso, un aspecto ventajoso al impactar positivamente los salarios reales de los hogares.