Land Rover a través de su departamento Land Rover Classic decidió revivir el espíritu del legendario todoterreno británico con la producción de una edición especial conmemorativa por el 75º aniversario de la marca y que estará compuesta por solo 30 unidades.
Denominada Classic Defender Works V8 Islay Edition, destaca ofrecer un todoterreno con diseño clásico que rinde homenaje a los orígenes del Defender, específicamente a Spencer Wilks, uno de los fundadores de Land Rover, así como de la isla Islay, en Escocia, donde nació el nombre de la empresa que fue fundada en 1948.
La colección, indicaron sus responsables, se inspira en el Series II de Spencer Wilks, uno de los primeros prototipos desarrollados y que a la fecha forma parte de la colección Land Rover Classic.
De ahí que esta edición especial, pensada principalmente para coleccionistas y millonarios, tiene un marcado aspecto vintage, pero con una motorización y experiencia de conducción moderna.
En otras palabras, se tomó como base un Defender de la generación pasada que fue dotado del motor V8 de 5.0 litros con 405 caballos de fuerza y una transmisión automática de ocho velocidades al que se le dio un diseño retro.
Se indicó que esta versión por los 75 años estará disponible en las dos variantes del modelo, los Defender 90 y 110, ambas también se ofrecerán como pick-up, pintadas en un color tan especial como el Gris Heritage y con el techo en contraste con un blanco bautizado como “Limestone”.
Las llantas son las clásicas, relata el sitio motor.es, pero esta vez fabricadas en acero de alta resistencia pintadas en el mismo color del techo, mientras que las extensiones de los pasos de rueda y la parrilla mantienen el acabado del cuerpo. Solo los parachoques metálicos están bañados en negro.
Destacan también sus reconocidos faros redondos delanteros y traseros, además de un habitáculo con asientos tapizados en cuero y tela.
A diferencia de los modelos de antaño, el interior del todoterreno ofrece acabados de lujo como el revestimiento del piso del maletero el que ahora es en madera de roble. En el salpicadero se observa una pequeña pantalla que se combina con un llamativo juego de mandos analógicos.
Como era de suponer, adquirir uno de los 30 ejemplares de la Classic Defender Works V8 Islay Edition no será económico, ya que se deberá desembolsar 262.000 euros por el Defender 90 y 279.000 euros el Defender 110. Esto convierte a los ejemplares en los Defender más costosos alguna vez fabricados, según de indicó.
Cada modelo, dijo la marca, vendrá además con una botella de whisky de la serie especial limitada “639” y que fue creada para los clientes más exigentes de la firma británica.