La era de los modelos M completamente eléctricos en BMW ya tiene fecha. La marca alemana confirmó que su primer vehículo a baterías con la insignia M debutará en 2027 y estará basado en el futuro M3, un modelo clave para trasladar el ADN deportivo de la división a la electrificación.
Aunque la marca alemana no utiliza de forma oficial el nombre M3 Eléctrico ni i3 M para el prototipo mostrado, todo apunta a que este será el heredero directo del icónico sedán deportivo. Será, además, el primer BMW M eléctrico puro en emplear una configuración de cuatro motores, una solución inédita hasta ahora en la historia de la división.
El sistema de propulsión se apoya en la tecnología de sexta generación de la plataforma Neue Klasse. En el eje delantero habrá dos motores eléctricos y otros dos en el eje trasero, con un motor dedicado a cada rueda trasera. Esta disposición permitirá un control extremadamente preciso de la potencia y el par, gestionados de forma independiente.
BMW aún no ha revelado la cifra oficial de potencia, pero desde la marca — publica carscoops.com — anticipan que los futuros modelos M eléctricos podrían alcanzar registros de cuatro dígitos en caballos de fuerza. Los motores estarán dispuestos en paralelo y conectados a una caja de cambios por rueda, con inversores integrados en cada unidad de tracción.
La energía provendrá de un paquete de baterías de 100 kWh que utilizará las más recientes celdas cilíndricas desarrolladas por BMW. Si bien la autonomía variará según la versión final, el fabricante asegura que la batería ha sido diseñada para soportar las exigencias del uso intensivo en circuito, uno de los sellos históricos de la gama M.
Para compensar el peso adicional del sistema eléctrico, BMW recurrirá a componentes ligeros fabricados con fibra natural, una solución que busca mantener el equilibrio entre rendimiento, eficiencia y dinámica de conducción.
Simulará caja de cambios y ruido del motor
Uno de los puntos que más llamará la atención de los fanáticos más puristas de la marca es la posibilidad de desacoplar completamente el eje delantero. De este modo, el M3 eléctrico podrá funcionar como un modelo de tracción trasera, una característica pensada para quienes buscan una experiencia de conducción más pura.
Además, este modo también contribuirá a mejorar la eficiencia y la autonomía cuando no se requiera el máximo rendimiento.
Siguiendo una estrategia similar a la vista en modelos como el Hyundai Ioniq 5 N, BMW incorporará cambios de marcha simulados y un sonido artificial específico.
El objetivo es generar una conexión emocional con el conductor, replicando sensaciones que tradicionalmente se asocian a los deportivos de combustión.
Todo el sistema estará coordinado por la unidad de control de alto rendimiento denominada "Heart of Joy", encargada de gestionar procesos clave como la dirección, el control de las ruedas y la entrega de potencia, apoyada por cuatro computadoras de alto rendimiento.
Con ello, BMW busca que los futuros M eléctricos no solo destaquen por sus cifras, sino también por una experiencia de conducción centrada en el conductor.