El astro argentino Lionel Messi afirmó que le gustaría ser dueño de un club cuando se retire del fútbol, en una entrevista publicada este martes por un canal de streaming de su país, en la que también habló de su vida familiar, su personalidad y hasta de sus gustos más desconocidos.
"Técnico la verdad que no me veo, mánager me gusta, pero si te tengo que decir una de las tres, me gusta más la de ser propietario", señaló el capitán de la "Albiceleste" en una entrevista con el canal de streaming Luzu TV.
"Me gustaría tener mi propio club (...) arrancar de abajo y poder darle la oportunidad a los chicos, a la gente, que crezcan y hacer un club importante", agregó un Messi, de 38 años, más sonriente que en la mayoría de sus contactos con los medios de comunicación.
En mayo de 2025, Messi, que aún no define su participación en el Mundial de 2026, dio los primeros pasos en esa dirección al incorporarse como socio del club Deportivo LSM, proyecto de su gran amigo Luis Suárez, que compite en las divisiones menores del fútbol uruguayo.
Durante la entrevista, el campeón del mundo con la selección argentina en 2022 también dio detalles de su vínculo con su esposa, Antonela Roccuzzo, y aseguró ser romántico aunque no muy demostrativo.
"Tengo mi parte de que soy más raro que la mierda. Disfruto mucho estar solo", dijo y agregó que es "muy estructurado".
"El quilombo de la casa con los tres chicos corriendo por ahí me termina saturando. Me gusta mi momento de soledad. Miro TV o algún partido, pero más que nada eso. Antonela lo puede decir mejor que yo. Soy muy estructurado, si tengo el día organizado y me ponen algo en el medio, me desconecto", reveló.
Messi también contó que "cuando algo no me gusta o cualquier boludez me hace cambiar de ánimo. El que me cambia eso es Mateo (uno de sus hijos). Él es uno de los pocos que logra sacarme de ese estado. Tampoco me gusta el no comunicarme mucho, me cuesta expresarme. Mis problemas, lo que pasa, pero es mi forma".
"Soy mucho de comerme las cosas, de guardarme todo para adentro, de comerme los problemas; cambié mucho, pero aún soy así", añadió el capitán del Inter Miami, quien reconoció que por su manera de ser hizo terapia cuando jugaba en el Barcelona.
También habló sobre insultarse a sí mismo cuando no le salen las cosas bien. "Tuve muchos partidos malos (en los) que fui un desastre o situaciones uno contra uno, gol errado, y me he dicho de todo por adentro. Me he 'puteado' bastante".
Se refirió además al momento en el que dejó la Albiceleste tras perder tres finales consecutivas entre 2014 y 2016: "Me arrepentí muchísimo porque veía los partidos de la selección y me quería morir. Menos mal que pude volver".
"El mejor ejemplo es no renunciar nunca, seguir intentándolo. En lo que sea. Golpearte, levantarte y volver a intentarlo. Y si no se da, quedarte con que hiciste todo lo posible para conseguir tu sueño", subrayó.
Durante la charla, además, el 10 habló de su reticencia al baile y lanzó: "Para bailar tengo que estar un poquito escabiado. Me gusta el vino. Vino y Sprite, para que pegue rápido. Es lindo con el calor".