La selección de Corea del Sur movió la pelota y comenzó a tocar en campo propio. Sin embargo, uno de los centrales se enredó con los pies, el turco Ilhan Mansiz lo percibió y se le fue encima. Logró pinchar el balón y éste le cayó a Hakan Sükür. El goleador apuró con un toque y cayéndose definió con la zurda frente al portero. Con 10.8 segundos ese es hasta hoy el gol más rápido en la historia de los Mundiales. Se dio en Corea y Japón 2002, en el partido por el tercer puesto en que finalmente los otomanos se impusieron por tres a dos al conjunto local.
Sükür, hijo de inmigrantes albaneses, era un delantero formidable, pero en esa Copa del Mundo solo convirtió ese gol.
El "Toro del Bósforo" hizo su debut profesional en 1987 en el Sakaryaspor, club con el que ganó una Copa de Turquía, y de ahí pasó al Bursaspor. En 1992 dio el gran salto al fichar por el Galatasaray.
Luego de tres temporadas brillantes fue a probar suerte en Italia, pero solo jugó cinco partidos con el Torino y volvió a Turquía a seguir atiborrándose de títulos con el "Galata" y no solo a nivel local. Conquistó una histórica Copa de la UEFA frente al Arsenal inglés.
En el 2000 volvió a ir a Italia. No le fue bien en el Inter de Milán, tampoco en el Parma. Estuvo un año en el Blackburn Rovers de Inglaterra, sin destacar, y volvió a su gran amor: el Galatasaray. La rompió otra vez.
Se retiró en 2008 con 289 goles en 539 partidos en el equipo de Estambul. Nadie ha hecho más goles que él para el club. Sin embargo, decir que solo era ídolo de ese cuadro es quedarse corto. Su impacto era nacional. El atacante también es el goleador histórico de la selección turca con 51 tantos en 112 encuentros y en Corea y Japón fue clave para que su país tuviera la mejor participación de su historia en Mundiales.
Al dejar el fútbol fue comentarista de televisión por un tiempo y luego decidió pasar a la política. En 2011 fue elegido diputado representando al partido Justicia y Desarrollo, liderado por Recep Tayyip Erdogan, el Presidente de Turquía.
Sin embargo, dos años después renunció al partido para ser congresista independiente luego de que un escándalo de corrupción salpicara al gobierno. Desde antes de eso, simpatizaba con el clérigo Fethullah Gülen, un acérrimo enemigo de Erdogan autoexiliado en Estados Unidos, y líder del movimiento Gülen, una poderosa comunidad musulmana.
En 2016 se acusó a Sükür de publicar contenido insultante contra Erdogan en redes sociales. Meses después, hubo un fallido intento de golpe de estado y el gobierno aseguró que Gülen orquestó todo desde el otro lado del Atlántico.
El ex futbolista, por ser seguidor del clérigo, pasó a ser enemigo del Estado. Se tuvo que radicar en Estados Unidos y hasta el día de hoy sigue allá. Supuestamente, le dijeron que si se distanciaba de Gülen podría volver, pero se negó.
En Turquía, todo su patrimonio fue embargado y su padre, Selet, fue detenido. Selet murió de cáncer en prisión sin volver a ver a su hijo.
"Atravesé momentos muy difíciles, tanto económica como emocionalmente. Pero llegó un punto en que tuve que alzar la voz, porque tenía una familia que mantener. Junto con mis tres hijos y mi esposa, unimos fuerzas", declaró Sükür en una entrevista con el New York Times.
"Sin ninguna sentencia judicial en mi contra, todos mis bienes provenientes del fútbol fueron confiscados, simplemente porque no estaba de acuerdo con las ideas de este régimen y me opuse a él. Y de la noche a la mañana, mi vida cambió por completo", agregó.
Sükür se instaló en California, también vivió en Washington. En 2020 contó cómo se ganaba la vida.
"Soy conductor de Uber y vendo libros. No me queda nada en ninguna parte del mundo. Erdogan me quitó todo. Mi derecho a la libertad, el derecho a explicarme, a expresarme, el derecho al trabajo", aseveró.
También tuvo una cafetería en Estados unidos, pero decidió cerrarla por miedo a que fuese atacada por partidarios de Erdogan.
Sobre las acusaciones en su contra, el otrora goleador afirmó: "Nunca hice nada ilegal, no soy un traidor ni un terrorista. Es mi país. Amo a mi gente, a pesar de que sus ideas sobre mí están distorsionadas por los medios controlados".
De ídolo en Turquía pasó a ser una figura despreciada. El Galatasaray borró todas sus imágenes del museo del club.
En Qatar 2022, el marroquí Hakim Ziyech anotó a los cuatro minutos contra Canadá y el comentarista de la televisión estatal de Turquía informó que no era el gol más rápido en un Mundial, que el récord le pertenecía a Sükür. Por esa mención lo sacaron de la transmisión en el entretiempo.
"Supongo que soy como Voldemort, el que no debe ser nombrado".
El gol más rápido en la historia de los Mundiales