Su nombre es Josimar José Évora Dias,
pero todo el mundo lo conoce como Vozinha. El portero de 40 años de Cabo Verde ya es una de las inesperadas figuras del Mundial.
El golero de 1.86 metros de altura fue clave y se lució en el histórico empate ante España en Atlanta. Con personalidad y carácter, el meta lideró a su equipo y brilló con varias tapadas para amargar a los españoles. Fue elegido MVP, el mejor jugador del compromiso.
En el primer tiempo le atajó un cabezazo a
Mikel Oyarzabal, luego le tapó un remate dentro del área de
Ferrán Torres y también se hizo gigante para negarle el gol a
Aymeric Laporte.
En el complemento, nuevamente respondió y le tapó un disparo a Mikel Merino.
Sus lágrimas post partido y los abrazos de sus compañeros demuestran lo que fue: La pieza clave para un empate histórico.
"Esperé y soñé toda mi vida con este momento", dijo luego del duelo.
"Muy orgulloso. Para mí, es un honor representar al país que amo. Nuestra clasificación fue muy difícil, hoy el sueño se ha hecho realidad al competir contra España. Estoy muy orgulloso de toda la gente involucrada en esto. He llorado porque crecí con mis abuelos y, desgraciadamente, no han podido estar aquí hoy. Mi madre tampoco está aquí por problemas con la visa y el dinero que había que pagar. No logramos hacerlo a tiempo", profundizó.
La historia de Vozinha
Vozinha nació en 1986 en Mindelo, Cabo Verde y su carrera está lleno de excéntricos clubes y destinos. En su selección debutó en 2012 y ya tiene 89 partidos, siendo un verdadero símbolo y jugador emblemático del plantel.
Su nombre, Josimar, se debe a la idolatría de su Zé Pedro, su padre,
por el jugador del mismo nombre en Brasil en el Mundial de 1986.
"Durante el Mundial de 1986, cuando yo nací, mi padre le rindió ese homenaje. Creo que Josimar era lateral izquierdo y marcó desde la banda derecha, por eso mi padre me puso este nombre. Mi padre siempre lo tuvo muy claro", contó Vozinha hace un tiempo.
¿Y por qué lo llaman así? Vozinha en portugués significa "abuelita", y tiene que ver con la gran cercanía del futbolista en su infancia con su abuela, que prácticamente lo crió.
Actualmente, el portero defiende los colores del G.D Chaves de la segunda categoría del fútbol portugués. Antes, jugó en clubes como el Butaque y Mindelense de su país y en otros equipos de Angola, Moldavia, Chipre y Eslovaquia.
Su precio de mercado es de apenas 50 mil euros, una realidad diametralmente opuesta a la de los jugadores españoles, todas estrellas de valores millonarios.
Hasta antes de hoy, el arquero era un desconocido para el mundo del fútbol. Pero eso ya no es más así. De hecho, en la previa del partido Vozinha tenía 50 mil seguidores en Instagram y ahora va para los 2 millones.