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EE.UU. prohíbe importar petróleo de Rusia: Cuánto escalarían los precios y el rol que podría jugar Venezuela

"El petróleo ruso no será aceptado en puertos de Estados Unidos", sostuvo ayer el Presidente de la potencia mundial, Joe Biden.

09 de Marzo de 2022 | 08:04 | Por Tomás Molina J., Emol
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EFE
Lo que hace solo días parecía una medida descabellada, en tiempo récord ha empezado a concretarse. Es que si bien las primeras sanciones económicas a Rusia por su invasión a Ucrania fueron cuidadosas al excluir la energía -por la alta dependencia que tiene Europa de Moscú en esta materia-, finalmente Estados Unidos decidió dar el primer golpe.

El Presidente estadounidense, Joe Biden, anunció ayer la prohibición de las importaciones de su país de petróleo y gas ruso. "Significa que el petróleo ruso no será aceptado en puertos de EE.UU.", resaltó.

Reino Unido, por su parte, informó que eliminará gradualmente sus importaciones de crudo ruso hasta llegar a cero a fines de 2022.

Mientras tanto, otras voces de peso en viejo continente han salido al paso ante la posibilidad de sumarse a ampliar las sanciones a Rusia al sensible sector energético. Por un lado, el canciller alemán, Olaf Scholz -un país que depende en gran medida del suministro ruso- se ha opuesto a poner fin de la noche a la mañana a las importaciones energéticas del país euroasiático, argumentando la "importancia esencial" que estas tienen para la economía europea.

"No ocurrirá de la noche a la mañana. Todos nuestros pasos están diseñados de forma que golpeen a Rusia y sean sostenibles en el largo plazo. No hay forma de asegurar el suministro europeo para calefacciones, transporte, electricidad e industria", aseguró Scholz.

Por su parte, el ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maiete, dijo el lunes que "todas las opciones están encima de la mesa". No obstante, apeló a la "unidad" de acción de la Unión Europea (UE) en un asunto en el que no todos están en la misma posición por un motivo de peso: "Algunos países son más dependientes del gas ruso que otros".

De todas formas, las sanciones energéticas a Rusia -temidas por el mercado- ya comenzaron, y, de hecho, los primeros paso fueron desde el sector privado, donde gigantes energéticas han estado llevando esto a la práctica en los últimos días, y ahora se suma como una política de Estado por parte de la máxima potencia económica del mundo, aunque también es cierto que es un comprador de combustibles fósiles rusos muchísimo menor que Europa.

De todas formas, el golpe en precios comenzó a sentirse enseguida. Tras el anuncio de Biden, tanto el crudo Brent como el WTI comenzaron a coquetear con los US$130 el barril, no muy lejos del máximo histórico de US$140 alcanzado en 2008.

Hasta dónde llegaría el crudo?

¿Y hasta dónde podría seguir escalando el crudo? Es una pregunta que todos los analistas están intentando responder. Antes de que EE.UU. oficializará su nueva sanción el viceprimer ministro Alexander Novak aseguró que los precios del petróleo podrían subir a más de US$300 el barril si Estados Unidos y la UE prohíben las importaciones de oro negro desde Rusia.

"Está absolutamente claro que el rechazo del petróleo ruso tendría consecuencias catastróficas para el mercado global", dijo Novak. "El aumento de los precios sería impredecible. Serían US$300 por barril, si no más", agregó.

Una cifra que, por ahora, se mantiene alejada de los pronósticos de los analistas, lo que no quiere decir que las proyecciones no sean de temer. Según Goldman Sachs Group Inc, el Brent se cotizará en US$135 este año. JP Morgan fue más allá y aseguró que el Brent podría dispararse hasta los US$185 el barril en 2022 si se mantienen las condiciones actuales.

A su vez, UBS Group AG señaló que US$125 como un límite suave para los precios, pero que perfectamente podrían llegar hasta los US$150 en caso de que se prolongue la guerra.

"Es posible que se produzcan algunas correcciones, pero en última instancia, los precios van a subir mucho, mucho", expuso a Bloomberg TV Amrita Sen, analista jefe de la consultura Energy Aspects. "Yo diría que se necesitan al menos US$150, si no más, para que se produzca una desaceleración importante del crecimiento de la demanda", acotó.

Situación que mantiene nervioso al mundo, incluso a Chile, dado la repercusión que esto ya comenzó a tener en los ya elevadísimos precios de las bencinas en el país. Por ello, el Ministerio de Hacienda anunció ayer que se modificarán los parámetros del Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (MEP) para esta semana y así evitar un incremento de entre $20 y $50 por litro de bencina.

Con todo, el ministro de Hacienda, Rodrigo Cerda, sostuvo que "en las próximas semanas vamos a seguir viendo aumentos en los precios de los combustibles y podemos estar varias semanas, tal vez superior a 30 semanas de precios de combustibles. Nos está afectando la guerra de Rusia y Ucrania", al igual que al mundo entero.

A su vez, el decano de la facultad de economía y negocio de la Universidad SEK y ex ministro de Energía, Andrés Rebolledo, señaló a Emol que los anuncios de Estados Unidos "van a poner más presión al mercado energético en mundo y, por cierto, no son buenas noticias para nuestro país, que, del consumo total de hidrocarburos, el 95% o más son importados", lo que tendrá efectos negativos en la inflación, crecimiento y "más presión a un sector energético en Chile que ya tiene cierta estrechez".

Venezuela

Complejo contexto que está obligando a las potencias a buscar mecanismos que permitan contrarrestar, aunque sea en parte, este duro golpe. Por ejemplo, Estados Unidos, con su prohibición de importar petróleo ruso, entiende que deberá salir a buscar crudo a otra parte y así un inesperado actor comenzó a tomar fuerza: Venezuela.

Ayer se supo que una delegación estadounidense sostuvo conversaciones con el Presidente Venezolano, Nicolás Maduro, durante una visita a Caracas el fin de semana. La Casa Blanca reconoció que el tema de la energía estuvo sobre la mesa en las conversaciones con un aliado clave de Vladimir Putin.

Venezuela no tiene relaciones diplomáticas con Washington desde 2019, cuando EE.UU. reconoció como presidente encargado al dirigente opositor Juan Guiadó e impuso una batería de sanciones a Caracas en pos de forzar la salida del líder chavista. Medidas que incluyen un envergo vigente desde abril de 2019 que impide a Venezuela negocias su crudo -que representa el 96% de los ingresos del país- en el mercado estadounidense, algo que en medio del conflicto en Ucrania podría cambiar.

Rodrigo Montero, decano de la facultad de administración y negocios de la U. Autónoma, comentó a Emol que "Venezuela aparece como un potencial oferente de crudo que puede mitigar" la política de no comprar más crudo a Rusia. "La economía estadounidense no puede prescindir de petróleo y Venezuela puede ser una alternativa viable", agregó.

En ese sentido, recordó que el país caribeño "hoy cuenta con sanciones que le impiden exportar su petróleo a EE.UU., por lo que la situación actual puede hacer que se levanten, al menos temporalmente, estas restricciones", aunque también recordó que Venezuela ha manifestado su apoyo a Rusia en el actual conflicto, por lo que no resulta claro si tendrá la real voluntad de impulsar con el gigante norteamericano.


En todo caso, Francisco Monaldi, director del Programa de Energía para América Latina del Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad de Rice, en Texas, duda que levantar o flexibilizar las restricciones al crudo venezolano ayude demasiado a bajar el precio del petróleo.

"Venezuela produce 750.000/800.000 barriles diarios de petróleo y lo máximo que podría llegar a producir en los próximos seis meses son unos 950.000 barriles diarios, quizás hasta un millón. Eso es muy poquito comparado con Rusia, que produce 11 millones de barriles diarios y exporta 7 millones", dijo a la agencia AFP.

"O sea que Venezuela no ayudaría a que no subiera el precio del petróleo para nada", subrayó. De todas formas, comentó que Venezuela sí podría abrirse a negociar con Estados Unidos, pese a su cercanía con Rusia y a que el alto precio del petróleo le beneficia, dado que el conflicto en Ucrania sí le afecta en diversos frentes

"La manera en que evade sanciones Venezuela es a través de bancos rusos. Entonces, al ser sancionados los bancos rusos eso puede obstaculizar el flujo de dinero hacia Venezuela", dijo, añadiendo que "si los rusos no pueden exportar a Estados Unidos van a tratar de exportar a China, el mercado no occidental más importante del mundo y donde ya venden más de un millón de barriles. Y eso puede ser muy malo para el crudo venezolano que se coloca en China".

Rebolledo, en tanto, fue más allá de Venezuela y aseguró que el conflicto bélico en Ucrania "va a seguir profundizando cambios en la geopolítica" lo que eventualmente podría transformarse en una oportunidad para más países de la región, "en el sentido de que pudieran tener algún rol en materia de ser proveedores a Estados Unidos, por ejemplo, en energéticos como el diésel o incluso el gas natural".

"Pienso no solo en Venezuela, sino también en México, Argentina e incluso eventualmente Bolivia, que son países que tienen o reservas o directamente producción, si bien es cierto en escalas menores, para efectos del consumo de Estados Unidos. Sí podría tener un impacto positivo en sus propias escalas de producción", aseguró.