Con el verano en marcha, son muchas las empresas y trabajadores que comienzan sus periodos de descanso y “se desconectan” de las tareas diarias. Sin embargo, especialistas advierten que los riesgos digitales no se toman vacaciones y, de hecho, con disminución de personal y menor supervisión, pueden aumentar las brechas de seguridad.
Al existir menor monitoreo, sitios web, aplicaciones móviles y bases de datos corporativas pueden convertirse en un blanco atractivo para ciberataques, filtraciones de datos o usos indebidos de información sensible.
De esta manera, un incidente de ciberseguridad puede impactar de forma directa la continuidad del negocio, además de dañar la reputación corporativa, la confianza de los usuarios y exponer a las organizaciones a sanciones regulatorias y legales.
“Hoy la pregunta no es si una empresa será atacada, sino cuándo y qué tan preparada estará para responder”, explica Herwin Cajamarca, gerente de ingeniería de negocios de IFX Chile, empresa especializada en soluciones IT.
En ese sentido, uno de los riesgos menos visibles es el uso indebido de plataformas digitales corporativas para fines distintos a los autorizados. Esto puede incluir desde accesos no controlados hasta la utilización de canales oficiales para difundir información sensible o no autorizada, un escenario especialmente crítico cuando no existen mecanismos de detección temprana, y que se vuelve aún más delicado en contextos como procesos electorales o campañas públicas.
Apps, sitios web y datos: los puntos más vulnerables
Las aplicaciones móviles, los sitios web y las bases de datos concentran gran parte de la información crítica de las empresas y de sus clientes. Sin un monitoreo continuo y especializado, estos canales pueden transformarse rápidamente en la puerta de entrada para ataques o filtraciones que escalan en pocas horas y derivan en una crisis.
En este contexto, soluciones como SOCaaS (Security Operations Center como Servicio), Servicios de Seguridad Gestionados (MSSP), plataformas de SIEM/SOAR (como Google Security Operations, FortiSIEM), y proveedores especializados como Arctic Wolf o CrowdStrike que ofrecen monitoring 24/7, permiten a las empresas contar con monitoreo permanente y en tiempo real de servidores, aplicaciones y dispositivos críticos, detectando comportamientos anómalos antes de que el incidente se haga visible o tenga impacto en los usuarios finales.
“No se trata solo de prevenir ataques, sino de asegurar la continuidad operacional y proteger la confianza de los clientes”, señala Cajamarca.
Recomendaciones: ¿Qué pueden hacer las empresas antes de salir de vacaciones?
Para reducir riesgos durante el verano, el especialista de IFX Chile recomienda una serie de medidas básicas que pueden marcar la diferencia:
*Contar con monitoreo en tiempo real de aplicaciones, sitios web y sistemas críticos.
*Centralizar la gestión de accesos y permisos, especialmente en canales digitales de atención a clientes.
*Definir protocolos claros de respuesta ante incidentes, incluyendo planes de comunicación y escalamiento.
*Realizar auditorías periódicas de seguridad en plataformas digitales y apps móviles.
*Capacitar a los equipos internos en buenas prácticas de ciberseguridad.
*Implementar autenticación de múltiples factores para acceder a sistemas TI.
Los expertos coinciden en que un incidente digital puede dañar en pocos días —o incluso horas— la reputación de una marca construida durante años, afectando la relación con clientes, socios y autoridades, y exponiendo a las empresas a sanciones regulatorias.