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Mercado modera optimismo por Kast: Sube la prima de riesgo de Chile ante "golpe de realidad"

Los inversionistas comienzan a ajustar expectativas ante el deterioro de las cuentas fiscales, señales de menor dinamismo económico y presiones inflacionarias.

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El Mercurio
La prima de riesgo de Chile comenzó a aumentar desde sus mínimos de siete años, reflejando un cambio en el ánimo de los mercados justo cuando el presidente electo, José Antonio Kast, se prepara para asumir el cargo este miércoles.

Tras la euforia inicial que siguió a su victoria electoral, vino un escenario económico más complejo, marcado por un déficit fiscal mayor al previsto, señales de menor crecimiento y el reciente aumento del precio del petróleo en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente.

En este contexto, el costo de asegurar la deuda soberana chilena contra un eventual impago —medido a través de los swaps de incumplimiento crediticio (CDS) a cinco años— ha aumentado más de 14 puntos básicos desde el mínimo de siete años que registró hace cerca de un mes.

Pues, el indicador había caído en los meses previos impulsado por las expectativas del mercado ante las promesas de Kast de implementar un fuerte ajuste fiscal y medidas orientadas a reactivar el crecimiento mediante desregulación y recortes de impuestos.

No obstante, la realidad económica ha moderado ese optimismo. "La realidad nos golpea", afirmó Andrés Pérez, economista jefe para América Latina de Itaú en Chile, quien describió el escenario actual como "desafiante".

Las cifras fiscales han contribuido a ese cambio de percepción. El déficit fiscal efectivo de Chile se amplió a 2,8% del Producto Interno Bruto en 2025, superando ampliamente la meta oficial de 1,7%. Además, las proyecciones apuntan a que el país continuará registrando déficits durante los próximos años.

A ello se suma un debilitamiento de la actividad económica. La economía chilena se contrajo un 0,1% interanual en enero, marcando su primera caída en 19 meses y encendiendo nuevas alertas sobre la solidez de la recuperación.

El escenario internacional tampoco ayuda. La guerra en Irán ha impulsado el precio del petróleo, lo que podría reavivar presiones inflacionarias en Chile, país altamente dependiente de las importaciones de combustibles. Esto, a su vez, complica las perspectivas de nuevos recortes en la tasa de interés por parte del Banco Central.

En las últimas semanas, los mercados financieros han comenzado a reflejar estas preocupaciones. Los CDS a cinco años subieron hasta 53 puntos básicos la semana pasada, desde un mínimo post pandemia de 39 registrado el 2 de febrero, alcanzando su nivel más alto desde noviembre.

Al mismo tiempo, el diferencial entre los bonos soberanos de Chile y los bonos del Tesoro de Estados Unidos se amplió hasta 89 puntos básicos, desde un mínimo de 86,2 puntos registrado a comienzos de febrero, según un índice de JPMorgan.

Uno de los principales focos de atención es el ambicioso plan de ajuste fiscal del nuevo gobierno. Kast ha prometido recortar el gasto público en US$6.000 millones durante sus primeros 18 meses de mandato, equivalente a cerca del 7% del gasto proyectado para 2026. De concretarse, sería el mayor ajuste fiscal desde 1975.

No obstante, los economistas advierten que implementar un ajuste de esa magnitud en un sistema democrático será complejo. "Si quieres recortar el gasto en más de un punto porcentual del PIB, tendrás que acudir al Congreso y eso retrasará toda la discusión", explicó Pérez.

Las dudas del mercado también se relacionan con la falta de detalles respecto a dónde se concretarán los recortes. Aunque el nuevo gobierno ha prometido aumentar los recursos destinados a seguridad, prisiones y control migratorio, aún no ha especificado qué áreas del presupuesto sufrirán reducciones significativas.

El ministro de Hacienda entrante, Jorge Quiroz, incluso ha insinuado la posibilidad de extender el plazo para alcanzar los objetivos de ajuste fiscal, lo que ha aumentado el escepticismo entre algunos inversionistas.

"El planteamiento del nuevo ministro de Hacienda todavía está lejos de ser suficiente para alcanzar el objetivo", advirtió Sergio Lehmann, economista jefe de BCI. "Habrá que analizar con mucho cuidado qué programas se pueden recortar realmente y dónde existe espacio para optimizar el gasto".

El desafío fiscal también se vuelve más relevante considerando la trayectoria de la deuda pública. En la última década, la deuda de Chile casi se ha duplicado, alcanzando el 41,7% del PIB, acercándose al umbral de 45% que el propio gobierno considera como un nivel prudente.

En ese contexto, la capacidad del nuevo gobierno para estabilizar la deuda dependerá de su éxito en impulsar el crecimiento económico y, al mismo tiempo, contener el gasto público.

Kast se ha comprometido a elevar el crecimiento tendencial de la economía hasta un 4% al final de su mandato, casi el doble del promedio registrado durante la última década.

Según Pérez, la combinación de políticas procrecimiento y los elevados precios del cobre podría favorecer una recuperación de la inversión privada. Sin embargo, advirtió que alcanzar un crecimiento sostenido del 4% requerirá reformas estructurales más profundas.

Por ahora, los analistas coinciden en que la evolución de los activos chilenos dependerá en gran medida de la rapidez y credibilidad con que el nuevo gobierno implemente su programa de ajuste fiscal.

"Es difícil; ojalá puedan hacerlo, pero será una tarea muy exigente", concluyó Lehmann.