La guerra en Oriente Medio, que ha paralizado el estrecho de Ormuz y con él una parte esencial del tráfico mundial de hidrocarburos, constituye "la mayor interrupción" del suministro de petróleo de la historia, advirtió este jueves la Agencia Internacional de Energía (AIE).
El conflicto, que comenzó el 28 de febrero con los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán, ha perjudicado las cadenas de abastecimiento de crudo, con daños en instalaciones de producción claves en toda la región, y ahora se teme que pueda golpear a servicios financieros británicos y estadounidenses.
Los países del Golfo han reducido su producción petrolera en al menos 10 millones de barriles diarios debido al bloqueo del paso de Ormuz, controlado de facto por Teherán, según un informe de la AIE.El miércoles, los 32 países miembros de esa organización, entre ellos Estados Unidos, decidieron liberar un récord de 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas, con la esperanza de calmar las inquietudes de un mercado extremadamente volátil desde el lunes.
Aun así, los precios del crudo superaron momentáneamente el umbral de los US$100. Durante la sesión europea se calmaron, de manera que el Brent del mar del Norte cotizaba en unos US$97 (+5,5%), y el West Texas Intermediate (WTI), referencia del mercado estadounidense, en unos US$91,6 (+5%).
"La alarma geopolítica sigue sonando en el estrecho de Ormuz", estimó Stephen Innes, analista de SPI Asset Management. "En la jerga de los corredores de bolsa, la decisión de la AIE equivale a utilizar una manguera para apagar el incendio de una refinería".
Mientras tanto, unos 3,2 millones de iraníes han sido desplazados en su propio país desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, reveló el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur).