Un análisis de Adecco Chile, basado en más de 21 mil contrataciones realizadas durante 2025, muestra que la participación femenina en el mercado laboral varía ampliamente según la industria, con sectores donde ya predominan y otros que mantienen brechas significativas.
En detalle, el estudio evidencia que Medicina y Salud lidera la presencia femenina, con 70% de las contrataciones, seguido por Medical, Laboratorios y Farmacia, donde alcanzan 64%. A estos se suma el sector Comercio y retail, que con 8.557 contrataciones registra una participación femenina de 47%, posicionándose como una de las principales puertas de entrada al empleo para mujeres.
Le siguen Alimentos, Bebidas y Tabaco, con 2.900 contrataciones y una participación femenina de 32%, y Agricultura, Ganadería y Pesca, donde las mujeres representan 46% de los ingresos.
“Muchos de estos sectores funcionan como una verdadera puerta de entrada al mercado laboral para las mujeres. Son industrias que históricamente han ofrecido más oportunidades de inserción, pero el desafío ahora es que esa presencia también se traduzca en mayor desarrollo profesional y acceso a posiciones de liderazgo”, señala Carolina Varela, directora de servicio y calidad de Adecco Chile.
El informe también identifica avances en rubros donde históricamente ha existido menor participación femenina. En Tecnología e Informática, las mujeres representan 43% de las contrataciones, mientras que en Consultoría y Asesoría alcanzan 42%. En Electricidad y Agua, en tanto, la distribución es completamente equilibrada (50% cada uno), y en Banca, Finanzas y Seguros las mujeres superan a los hombres, con 58% de los ingresos.
“También estamos viendo un cambio cultural importante: cada vez más mujeres se están atreviendo a formarse y desarrollarse en áreas como tecnología o consultoría. Durante mucho tiempo se instaló la idea de que estos rubros requerían habilidades muy específicas o perfiles casi predeterminados, pero hoy esa percepción está cambiando y las empresas también están ampliando la forma en que buscan talento”, agrega Varela.
Las brechas que existen
Pese a estos avances, el estudio advierte que persisten sectores altamente masculinizados. El caso más extremo es Petróleo y Gas, donde solo 1% de las contrataciones corresponde a mujeres. Le siguen Producción de Energía, con 19%, y Manufactura y Producción, con 23%. En Metales y Minería, la participación femenina llega a 30%, lo que refleja avances respecto de años anteriores, aunque aún con brechas relevantes.
“Las diferencias en participación no solo responden a decisiones de contratación, sino también a factores estructurales, como la menor presencia femenina en carreras técnicas o STEM. Por eso es clave trabajar desde la formación y desde las políticas de diversidad en las empresas”, explica la ejecutiva.
El contexto general del mercado laboral también da cuenta de estas brechas. Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desempleo femenina se ubicó en torno a 8,5% en 2025, por sobre el 7,7% registrado en hombres, mientras que la participación laboral de las mujeres se mantiene significativamente más baja que la masculina.
Para Varela, estos datos reflejan que, si bien hay avances, el desafío sigue siendo estructural. “Cada vez más empresas entienden que la diversidad no solo es una agenda de equidad, sino también una ventaja competitiva. Equipos más diversos permiten mejorar la innovación, la toma de decisiones y la capacidad de adaptación en un entorno laboral cada vez más dinámico”, concluye.