El presidente de Antofagasta Minerals (AMSA), Jean-Paul Luksic, entregó una positiva evaluación del escenario político chileno en su carta anual a los accionistas.
Esto, en la Memoria Anual 2025 de la compañía, donde el empresario destacó que el resultado de las elecciones presidenciales del año pasado —que llevaron a José Antonio Kast a La Moneda— ha generado condiciones más favorables para la inversión en el país.
"Tras las elecciones presidenciales de 2025, existe ahora mayor claridad en la agenda política, con el crecimiento económico como prioridad clave", dijo.
"Chile está trabajando para simplificar los procesos administrativos relacionados con los permisos, y se espera que estos avances impulsen la competitividad a largo plazo del país y refuercen su papel como proveedor fundamental de cobre", agregó.
El ejecutivo también subrayó la solidez estructural de Chile como destino minero, recordando que el país sigue siendo el principal productor de cobre del mundo, con un entorno regulatorio y fiscal consolidado que ha respaldado la inversión durante décadas.
Luksic dedicó parte de su carta a reafirmar la estrategia de crecimiento orgánico de la compañía, basada en sus dos grandes distritos mineros: Los Pelambres y Centinela. Ambos concentran recursos superiores a los cinco mil millones de toneladas cada uno, lo que los convierte, según el ejecutivo, en una ventaja estratégica diferencial.
Las declaraciones de Luksic se dan en un momento de notable dinamismo en el sector minero chileno. En solo nueve días, tres grandes proyectos fueron ingresados al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), elevando la cartera de inversiones presentadas a más de US$15.700 millones.
Así, El Abra presentó un proyecto con un desembolso de US$7.500 millones; Escondida, uno por US$5.100 millones; y ayer Albemarle ingresó un proyecto de litio en el Salar de Atacama, con un monto contemplado de US$3.100 millones.