En un tenso escenario político navega el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, tras los desamarres al Mepco que desataron un alza histórica de los combustibles en Chile, traspasando sin anestesia el shock petrolero de la guerra en Medio Oriente.
El inédito incremento de $372 en la gasolina de 93, de $391 en la gasolina de 97 y la escalada de $580 en el diésel ha generado incomodidad en distintos niveles: desde consumidores y diversos sectores productivos hasta en la propias filas del oficialismo.
La decisión —que el Ejecutivo ha defendido como inevitable por el alto costo fiscal del Mepco en un escenario de estrechez heredada—
tendrá efectos inflacionarios inmediatos y golpeará la actividad económica.
En el Informe de Política Monetaria (IPoM) del Banco Central publicado esta semana, la entidad recortó su proyección de expansión del PIB para 2026 a un rango de entre 1,5% y 2,5%, por debajo del 2% a 3% estimado previamente.
El instituto emisor atribuyó este ajuste a un escenario externo más adverso -marcado por el conflicto internacional-, junto con menores impulsos internos, como el recorte fiscal anunciado por la administración de José Antonio Kast y un débil desempeño de la minería. Todo esto, en un cuadro inflacionario complejo.
El instituto emisor advirtió que la inflación tendrá un repunte "importante" en el corto plazo, impulsada por el encarecimiento de la energía. De acuerdo con el IPoM, el IPC "se ubicaría en torno a 4% anual a partir del segundo trimestre de este año", incorporando las recientes alzas anunciadas para los precios de la gasolina y el diésel.
Para mitigar estos efectos del alza de los combustibles sobre la ciudadanía, el Congreso despachó en dos días una ley impulsada por el Gobierno que contempla medidas como congelar el precio de la parafina y un bono mensual de $100 mil para dueños de taxis, colectivos y transporte escolar. Sin embargo, son varias las voces que se han sumado al coro político que apunta a la "insuficiencia" de estas ayudas.
Todo esto, en la antesala de que el Gobierno presente en abril un robusto proyecto de "Reconstrucción Nacional" que considera una batería de medidas en distintas materias, siendo algunas de las más relevantes las que dicen relación con iniciativas impulsar la inversión y el crecimiento, considerando cambios tributarios relevantes.
Entre las propuestas destacan la eliminación transitoria del IVA para viviendas nuevas, la reducción gradual del impuesto corporativo desde 27% a 23% y la eliminación de contribuciones para mayores de 65 años en su primera vivienda, medidas que han abierto debate por su impacto fiscal.
Arranque económico: entre señales positivas y un escenario adverso
En este contexto, economistas coinciden en que el inicio del Gobierno ha estado marcado por decisiones difíciles, en medio de un entorno complejo tanto interno como externo.
Tomás Izquierdo, economista y gerente general de Gemines Consultores, dijo a Emol que "el Gobierno ha iniciado su gestión económica en forma muy frontal, de manera de avanzar en su objetivo de consolidar las cifras fiscales. En ese contexto, el shock de precios de petróleo y sus derivados ha ayudado a reforzar el relato de emergencia".
"El Gobierno ha iniciado su gestión económica en forma muy frontal, de manera de avanzar en su objetivo de consolidar las cifras fiscales. En ese contexto, el shock de precios de petróleo y sus derivados ha ayudado a reforzar el relato de emergencia"
Tomás Izquierdo, economista y gerente general de Gemines Consultores
Una mirada similar, aunque con matices, planteó
Cecilia Cifuentes, economista y directora del Centro de Estudios Financieros del ESE Business School, quien señaló a este mismo medio que "las primeras señales fueron positivas en términos de que se entraron a evaluación proyectos, o sea, en esa línea se generó un cierto clima de confianza al inicio respecto a que efectivamente el gobierno iba a impulsar su agenda de inversión".
Sin embargo, advirtió que el escenario cambió abruptamente. "El problema es que tuvimos este llamado Cisne Negro, que fue la guerra en Irán, y eso generó este problema de si era justificable subsidiar los combustibles por un periodo prolongado".
Desde otra vereda, Alejandro Weber, ex subsecretario de Hacienda y decano de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la USS, sostuvo que "evidentemente ha sido un inicio muy difícil y a pie forzado, causado por dos crisis no buscadas, una por herencia y la otra internacional: la estrechez de las finanzas públicas y la crisis del petróleo".
"Evidentemente ha sido un inicio muy difícil y a pie forzado, causado por dos crisis no buscadas, una por herencia y la otra internacional; la estrechez de las finanzas públicas y la crisis del petróleo"
Alejandro Weber, ex subsecretario de Hacienda
En tanto, Macarena García, economista sénior de Libertad y Desarrollo, indicó a Emol que "el gobierno comenzó su gobierno con una situación económica muy difícil de enfrentar (guerra)", destacando que la decisión de traspasar el alza de los combustibles fue adecuada dada la limitada holgura fiscal.
Una visión más optimista entregó el economista de la Universidad de California (UCLA), Sebastián Edwards, quien afirmó a El Mercurio que "un sólido arranque (...) salieron como caballo de carrera, a todo galope. Y es lo que se necesita".
En la misma línea, el ex ministro de Hacienda, Felipe Larraín, dijo en T13 Radio que "esto no es un tema local (incremento en el precio de las bencinas) es un tema que viene de afuera, pero igual la gente lo siente en los bolsillos ¿lo va a sentir? claro que sí. ¿Eso va a tener costos políticos? Por su puesto que va a tener costos políticos en la aprobación de un gobierno que, a mi juicio, partió bastante bien. Ha partido bastante bien".
Las medidas en debate: inversión, permisología y ajuste fiscal
Más allá del diagnóstico, los expertos coinciden en que el desafío ahora es activar medidas que permitan recuperar el crecimiento sin agravar el ya estrecho escenario fiscal.
Izquierdo enfatizó que "es importante avanzar rápido en aquellas iniciativas que incentiven la inversión, el empleo y el crecimiento económico, de manera de no impactar tan negativamente la actividad", agregando que "es muy relevante ahora, a la brevedad, empujar con fuerza la agenda pro inversión".
En esa línea, Cifuentes subrayó la importancia de destrabar proyectos: "Esa tiene que ser la más fuerte, y esa creo que incluso más relevante que el tema tributario, es efectivamente facilitar los procesos de inversión de empresas medianas, grandes y pequeñas".
Weber, en tanto, apuntó a un enfoque más amplio que combine incentivos con disciplina fiscal: "Para recuperar la actividad, el plan es conocido: incentivos bien puestos y recuperar la confianza", junto con enfatizar la necesidad de reducir el gasto público y avanzar en reformas estructurales.
"Modernizar el Estado, reducir la permisología, dar certeza jurídica, fomentar la formalización del empleo"
Macarena García, economista sénior de Libertad y Desarrollo
El ex subsecretario de Hacienda también planteó medidas concretas como la
reducción del impuesto corporativo, la creación de un sistema de invariabilidad tributaria y la agilización de proyectos por más de US$100.000 millones en evaluación ambiental.
Desde LyD, García coincidió en la hoja de ruta, señalando que "modernizar el Estado, reducir la permisología, dar certeza jurídica, fomentar la formalización del empleo" son claves para un crecimiento sostenido.
"Es un buen momento para introducir las modificaciones necesarias para alcanzar un sistema tributario que provea los recursos adecuados, pero sin generar distorsiones. Cuanto antes aplique estos ajustes, más rápido las personas verán sus beneficios", agregó.