La tasa de desocupación en Chile se ubicó en 8,3% durante el trimestre diciembre 2025-febrero 2026, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), marcando el último registro del mercado laboral bajo la administración del ex Presidente Gabriel Boric.
En el caso de las mujeres, el desempleo alcanzó 9%, reflejando una persistente brecha en el mercado laboral.
El dato consolida una tendencia que se arrastra desde inicios de 2023: el desempleo no ha logrado bajar del 8% en más de tres años. Esto contrasta con el inicio del mandato de Boric, cuando en marzo de 2022 la tasa se ubicaba en 7,8%, evidenciando un deterioro en el dinamismo del empleo a lo largo del período.
De acuerdo con el INE, la leve baja de 0,1 puntos porcentuales en doce meses se explicó por un aumento de 1% en la fuerza de trabajo, en línea con el alza de 1% de las personas ocupadas.
No obstante, el número de desocupados creció 0,3%, impulsado exclusivamente por quienes buscan trabajo por primera vez, que aumentaron 11,9%, mientras que las personas cesantes disminuyeron 1,1%.
En términos de estructura laboral, las tasas de participación y ocupación se mantuvieron sin variación en 62,3% y 57,1%, respectivamente. En tanto, la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó 0,8%, influida por el incremento de personas inactivas potencialmente activas (8,1%) y quienes están iniciando actividades (0,6%).
Al desagregar por sexo, la tasa de desocupación femenina llegó a 9%, con una baja de 0,3 puntos porcentuales en doce meses, debido a que el crecimiento del empleo (2,4%) fue mayor que el de la fuerza de trabajo (2,1%).
En los hombres, en tanto, el desempleo alcanzó 7,8%, con un alza de 0,1 puntos porcentuales, en un escenario marcado por la nula variación de los ocupados y un aumento de 1,2% en los desocupados, también incidido por quienes buscan trabajo por primera vez.
Informalidad
La tasa de ocupación informal se ubicó en 26,5%, creciendo 0,4 pp. en doce meses. En las mujeres y en los hombres la tasa consignó 28,0% y 25,4%, con variaciones de 0,7 pp. y 0,2 pp., respectivamente.
Según sector económico, la mayor incidencia ocurrió en alojamiento y servicio de comidas (20,7%) y comercio (3,3%); mientras que, por categoría ocupacional, la variación de las personas ocupadas informales fue incidida por asalariadas privadas (8,7%) y empleadores (28,5%).
Estacionalidad
La tasa de desocupación ajustada estacionalmente (que elimina los efectos de los factores exógenos estacionales de naturaleza no económica que influyen en su comportamiento coyuntural) se situó en 8,5%, disminuyendo 0,1 pp. con respecto al trimestre móvil anterior.
Horas de trabajo e indicadores de subutilización de la fuerza de trabajo
En doce meses, el volumen de trabajo, medido a través del número total de horas efectivas trabajadas por las personas ocupadas, descendió 0,1%; mientras que el promedio de horas trabajadas decreció 1,1%, llegando a 35,4 horas. Según sexo, el promedio de horas para los hombres fue 38,1 y para las mujeres, 31,9 horas.
La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial, que incorpora además de los desocupados a las personas que están fuera de la fuerza de trabajo y se encuentran disponibles para trabajar o buscando una ocupación, alcanzó 17,3% con un incremento de 0,5 pp. en el período. En los hombres se situó en 14,8% y en las mujeres, en 20,4%. La brecha de género fue 5,6 pp.
Región Metropolitana
En la Región Metropolitana, la tasa de desocupación del trimestre diciembre de 2025 – febrero de 2026 alcanzó un 8,8%, con un descenso de 0,4 pp. en doce meses. En el mismo período, la estimación del total de la población ocupada creció 0,5%, incidida principalmente, según sector económico, por alojamiento y servicio de comidas (15,5%), actividades profesionales (13,3%) e industria manufacturera (5,5%).
Información anual Encuesta Nacional de Empleo 2025
En 2025, la tasa de desocupación estimada fue 8,6%, registrando una variación positiva de 0,1 puntos porcentuales (pp.) respecto a 2024, de acuerdo con las cifras difundidas hoy en la separata técnica de estimaciones anuales de la Encuesta Nacional de Empleo, publicada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
El incremento anual de la tasa de desocupación se explicó debido a que el alza de la población ocupada (1,0%) fue menor a la reportada por la fuerza de trabajo (1,1%). Por su parte, la población desocupada creció 2,1%, influida por quienes se encontraban cesantes (1,2%) y aquellas que buscan trabajo por primera vez (11,1%).
Según sector económico, el aumento de las personas ocupadas fue influido por servicios administrativos y de apoyo (10,6%), alojamiento y servicio de comidas (6,1%) e información y comunicaciones (12,9%).
En un año, las tasas de participación y ocupación aumentaron ambas 0,1 pp., situándose en 62,1% y 56,8%, en cada caso.