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Propuesta del Gobierno por subsidio laboral enfrenta críticas sindicales y respaldo condicionado de pymes

Mientras el Gobierno afina los detalles del instrumento, la CUT advirtió que no atacará la informalidad y gremios dicen que "es una señal correcta".

02 de Abril de 2026 | 11:05 | Por Martín Garretón, Emol.
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Ministro Rau, CUT y Juan Pablo Swett, presidente de la Multigremial.

El Mercurio
El anuncio de un eventual subsidio al empleo formal por parte del ministro del Trabajo, Tomás Rau, abrió un nuevo frente de debate en medio de un mercado laboral que no logra recuperar dinamismo.

Con una tasa de desempleo sobre el 8% durante 38 meses consecutivos, según advirtió la autoridad, la propuesta busca incentivar la formalización mediante un aporte estatal cercano al 10% de la remuneración de trabajadores con sueldos en torno al mínimo, focalizado principalmente en pymes.

"Es básicamente, vamos a subsidiar alrededor de un 10% de la remuneración de los trabajadores que están en riesgo de caer en la informalidad, entiéndanse que están ganando en torno al salario mínimo, entre el salario mínimo y un umbral por definir. Ese subsidio va en un 90% a las pymes, porque alrededor de un 90% de los trabajadores que reciben el mínimo trabaja en una pyme", dijo el secretario de Estado.

Con todo, mientras el Gobierno avanza en el diseño de este subsidio al empleo formal, si bien las reacciones evidencian un diagnóstico compartido sobre la fragilidad del mercado laboral, hay diferencias relevantes respecto a cómo abordar el problema.

Entre críticas por su eventual impacto acotado y llamados a perfeccionar su diseño, el debate se instala en torno a si este instrumento será capaz de revertir la persistente debilidad en la creación de empleo formal en el país.

Reacción de la CUT


La iniciativa, sin embargo, fue recibida con matices y críticas desde el mundo sindical.

El presidente de la CUT, José Manuel Díaz, puso en duda el enfoque del instrumento, señalando a Emol que "no olvidemos que en Chile ya existe una ley de subsidio al empleo y lo que corresponde es aplicarla correctamente".

En ese sentido, profundizó los subsidios "deben ser siempre una herramienta transitoria para incentivar la contratación, no un mecanismo permanente que termine reemplazando la responsabilidad de las empresas".

En esa línea, el dirigente cuestionó la efectividad de la medida para generar nuevos puestos de trabajo. "Por eso, el anuncio del Ministro del Trabajo no apunta a resolver el problema de fondo del desempleo. Estamos hablando de un subsidio que, en los hechos, beneficia principalmente a empresas que ya tienen trabajadores contratados, transformándose más en un apoyo a sus ganancias que en una herramienta real de creación de nuevos puestos de trabajo", afirmó.

"el anuncio del Ministro del Trabajo no apunta a resolver el problema de fondo del desempleo. Estamos hablando de un subsidio que, en los hechos, beneficia principalmente a empresas que ya tienen trabajadores contratados, transformándose más en un apoyo a sus ganancias que en una herramienta real de creación de nuevos puestos de trabajo"

José Manuel Díaz, presidente de la CUT

Díaz también apuntó al diagnóstico detrás de la informalidad, asegurando que "el problema de la informalidad no se explica por falta de subsidios a los empleadores, sino por los bajos salarios que hoy se ofrecen".

Bajo esa premisa, enfatizó que "si de verdad queremos avanzar en formalización, el apoyo del Estado debe ir directo a las y los trabajadores que dan el paso hacia un empleo formal".

Reacción de las pymes


Desde el mundo de las pymes, en tanto, el tono fue más receptivo, aunque igualmente expectantes frente a los detalles de la propuesta.

El presidente de la Multigremial Nacional, Juan Pablo Swett, valoró el foco en este segmento, destacando que "valorar que el Gobierno ponga el foco en las pymes es una señal correcta, porque ahí se concentra gran parte del empleo formal del país".

No obstante, advirtió sobre la necesidad de un diseño adecuado: "es clave que estos subsidios no solo incentiven la contratación en el corto plazo, sino que estén bien focalizados, sean simples de implementar y lleguen efectivamente a las pequeñas empresas, que hoy enfrentan altos costos laborales y están pagando el costo de un mercado laboral golpeado".

"Es clave que estos subsidios no solo incentiven la contratación en el corto plazo, sino que estén bien focalizados, sean simples de implementar y lleguen efectivamente a las pequeñas empresas, que hoy enfrentan altos costos laborales y están pagando el costo de un mercado laboral golpeado"

Juan Pablo Swett, presidente de la Multigremial Nacional

Swett también planteó que la medida debería ir acompañada de otros incentivos. "Además, esta medida debe complementarse con alivios tributarios para generar una reactivación del empleo que sea sostenible en el tiempo y no solo un impulso transitorio", sostuvo. Y agregó una advertencia sobre su implementación: "tal como está presentado hasta ahora, se asemeja más a un IFE que a un verdadero subsidio al empleo".

Una visión similar expresó el presidente de Conapyme, Héctor Sandoval, quien si bien valoró la dirección de la iniciativa, subrayó la necesidad de conocer su alcance.

"Cualquier medida que se tome en dirección a incentivar la formalización y que mejore la los dígitos de empleabilidad es bienvenida. Ahora, lo que tenemos que conocer en el detalle es el contenido de este proyecto", indicó.

Sandoval también abrió la puerta a ajustes en el diseño: "cuando habla que del 10%, a lo mejor sería interesante un porcentaje superior a lo que es el sueldo mínimo, pero es una medida que va en buena dirección".

Desde la Asech, su presidente Jorge Welch puso el acento en el contexto económico que enfrentan las pequeñas empresas.

"Se valora el apoyo rápido y oportuno a quienes representan el 98% de nuestra economía. Proteger el empleo de miles de chilenos y atenuar el impacto de esta alza histórica del combustible, debe ser una prioridad esencial de la autoridad", sostuvo.