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Pese a daños inmediatos, agro saca cuentas alegres por lluvias: Ministro dice que es "casi una bendición"

Dos embalses en Coquimbo ya alcanzaron el 100% de su capacidad.

23 de Julio de 2026 | 10:29 | Por Martín Garretón, Emol.
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Quebrada Islon en La Serena

ATON CHILE
Los recientes temporales dejaron un importante saldo de daños en infraestructura agrícola, caminos y sistemas de riego.

Sin embargo, superada la emergencia más inmediata, el sector comienza a poner la mirada en un beneficio que podría marcar los próximos años: la recuperación de las reservas hídricas, un factor clave para enfrentar la prolongada sequía que ha golpeado a gran parte del país.

El ministro de Agricultura, Jaime Campos, sostuvo en EmolTV que, si bien estos fenómenos generan impactos negativos para la actividad, también representan una oportunidad para revertir el déficit de agua acumulado durante años.

"La ocurrencia de aluviones, la posibilidad de que algunos potreros puedan verse invadidos por agua, los daños que puedan ocurrir en las bocatomas, en las tomas de agua, en la infraestructura de riego, los destrozos que ocasiona el viento (...) son naturalmente situaciones lamentables", afirmó.

No obstante, el secretario de Estado destacó que los beneficios de largo plazo podrían ser incluso más relevantes. "Después de tantos años de sequía, casi ha sido una bendición para el sector agrícola", señaló.

"Después de tantos años de sequía, casi ha sido una bendición para el sector agrícola"

Jaime Campos, ministro de Agricultura
En esa línea, agregó que "a raíz de los temporales, se ha mejorado la capacidad de agua que hay en los embalses, se ha mejorado la napa subterránea, se han humedecido las praderas y eso permite la regeneración de la pradera natural. Es decir, esto tiene un lado positivo y también un lado negativo".

Campos también planteó que la magnitud de las lluvias permitió dimensionar el problema que enfrentaba el país por la falta de agua.

"Posiblemente voy a decir algo políticamente incorrecto. Puesto que la ciudadanía todavía parece que no tiene conciencia o no tenía conciencia de la magnitud del problema que estaba generando la escasez del recurso hídrico", comentó.

Coquimbo lidera la recuperación de los embalses


Uno de los casos más representativos es la Región de Coquimbo, una de las zonas más afectadas por la sequía en los últimos años. Antes del sistema frontal, la falta de precipitaciones mantenía en alerta a los productores agrícolas, pese a que existían pronósticos de lluvias asociadas al fenómeno de El Niño.

Sin embargo, los datos más recientes de la Dirección General de Aguas (DGA), actualizados al 22 de julio -según dio cuenta El Mercurio-, muestran un cambio significativo. Recoleta y Culimo alcanzaron el 100% de su capacidad, luego de que hace apenas una semana registraran un 10% y un 34%, respectivamente.

A ello se suma el embalse Corrales, que llegó al 98%, mientras que Cogotí aumentó desde un 10% hasta un 75%. En tanto, La Paloma pasó de un 5% a un 24%, Puclaro de un 12% a un 19%, El Bato de un 61% a un 67% y La Laguna se mantuvo en un 24%.

SNA destaca impacto de largo plazo


El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, reconoció que la emergencia ha provocado dificultades para el abastecimiento de alimentos debido a los problemas logísticos, aunque descartó un problema de disponibilidad de productos.

"Hoy existe una alteración en la normal distribución de alimentos, no en la cantidad disponible: los cortes en carreteras, caminos rurales y puentes están retrasando la llegada de productos a mercados mayoristas, minoristas, supermercados y ferias libres, y restablecida la logística los precios deberán normalizarse", afirmó.

Walker coincidió con la visión de que el principal beneficio llegará en los próximos años gracias a la recuperación del recurso hídrico. En paralelo, según dijo, "este frente deja un efecto positivo de largo plazo: recuperamos las reservas de nieve, que estaban un 92% por debajo de un año normal, y las reservas de agua en embalses que se encontraban en niveles mínimos, un volumen que puede durar tres o cuatro años", sostuvo.

Respecto de Coquimbo, añadió que "la región perdió un 40% de su superficie agrícola por la sequía de los últimos años. Hoy sus ocho embalses están recuperando capacidad y se están recargando los acuíferos, lo que permite que los pozos profundos vuelvan a tener un caudal normal".

Asimismo, insistió en que "esta emergencia confirma la importancia de los embalses, que actúan como reguladores y acumuladores de agua", reiterando la necesidad de avanzar en una política nacional que permita concretar los más de 26 proyectos actualmente en carpeta.