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Un retrato crudo de la pérdida y el dolor: así es el álbum de Nick Cave & The Bad Seeds

Aunque la muerte del hijo mayor de Nick Cave fue en julio de este año y algunas de las canciones de este trabajo datan de 2014, lo cierto es que el decimosexto trabajo del cantautor junto a sus compañeros está inundado por la tragedia. Y pese a transitar siempre por el lado oscuro, lo de Cave en esta oportunidad es hacerlo carne y exhibirlo tal cual es, sin tapujos ni hermoseamientos, lo que le da a este álbum un aire de humanidad que muy pocas veces se puede escuchar dentro de su extensa y siempre interesante discografía.

11 de Septiembre de 2016 | 16:51 | Por Felipe Kraljevich, Emol
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Bad Seed Ltd.
"Caíste desde el cielo / y te estrellaste en un campo cercano al río Adur", dice Nick Cave en el primer verso de "Jesus Alone", el tema que inicia su nuevo trabajo junto a The Bad Seeds, Skeleton tree, y en el que, quizás como en muy pocas ocasiones dentro de la discografía del australiano, la desolación y la pérdida de fe en Dios, la humanidad y el dolor —ese dolor latente debido a la muerte de su hijo de 15 años, Arthur, en julio de este año— reflejan el que probablemente sea su trabajo más visceral a la fecha. También el más radical y honesto. Ya no está frente a nuestras narices ese personaje oscuro que, de alguna u otra forma, narraba una historia del subsuelo desde la comodidad de la tercera persona. Como pocas veces, este es Nick Cave quien comparte sus frustraciones, iras, vergüenzas y dolor a raudales.

"Con mi voz / te estoy llamando", repite incesantemente el cantante al final del tema que abre su nuevo disco, casi como un mantra, mientras se rodea de una extraña base que mezcla una densa capa electrónica con delicados pianos y baterías, algo que musicalmente venía explorando ya desde un poco más de una década con el disco doble Abbatoir blues/The Lyre of Orpheus (2004) y que, de alguna forma, retomó con el antecesor de este nuevo registro, Push the sky away (2013). Aunque, como en ninguno de esos dos trabajos, el drama había estado tan presente y fresco en la memoria de Cave, incluso cuando varios de estos temas comenzaron a trabajarse en 2014. Eso, sin embargo, no es impedimento para que el dolor cruce este nuevo registro y lo inunde por completo.

La narración de "Rings of Saturn", de una mujer que muestra su entereza frente a la tragedia ("este es el momento / para esto naciste", casi le susurra), en comparación al personaje de "Girl in Amber", en el que Cave, sin despojos y sin intermediarios, expresa el dolor de la pérdida —su pérdida— de una forma tan cruda y abierta, casi morbosamente expuesta, que es imposible eludir su carga emocional. Incluso en la música, que consiste en un piano, un coro y ciertos elementos electrónicos mínimos, acentúan ese efecto. Lo mismo con "Magneto", en el que el Cave que narra desde la cómoda tercera persona se confunde con ese que hace propia la frase "si amas, yo amo/si te mueves, me muevo".

Más allá de las letras, crípticas pero reveladoras de Skeleton tree, parte de la mezcla de las canciones, que se realizó de forma cruda y que, en algunos casos, se puede sentir que al final la voz de Cave fue grabada tal como resultó en una primera toma —con ciertos raspados, ciertas imperfecciones— no hace más que resaltar el carácter crudo de este trabajo. Y no por volumen; la tragedia está tan explícita que no es necesario pisar el acelerador, aunque a veces sí se acelera el pulso, como en "Anthrocene". Sin embargo, la mayor parte del disco es de velocidades calmas, dando el espacio para exhibir y exhibirse, como en "I Need you".

Incluso para quienes sean seguidores del trabajo de Nick Cave, ya sea con The Bad Seeds o en plan solitario, este trabajo debe ser quizás en el que más se expone el músico ya sea con toda su rabia o con su fragilidad, siendo el mejor ejemplo de ello "Distant sky", casi al final del disco o cierto aire de esperanza ya con "Skeleton tree", en el cierre del álbum. Es por eso que este nuevo trabajo no sólo responde a un momento de dolor profundo y personal, con la consiguiente invitación a sumergirse en ese estado y dejarse llevar por los distintos estados que muestra Nick Cave, que en ocasiones muestra desdén hacia el mundo y sus divinidades y en las menos, entrega una cierta luz de esperanza.

Claramente, este disco —reflejo y producto de una tragedia como pocas en la vida— no busca dar respuestas y ni siquiera espera ofrecer consuelo (al modo que sí lo hizo, por ejemplo, el tema "Tears in heaven" de Eric Clapton, el que también responde a un hecho similar). Acá, lo que hay es una exhibición de cómo la pérdida puede fracturar el alma y, sin embargo, hay que seguir el día a día. Y en eso, algo que por lo demás Nick Cave siempre ha tocado en sus canciones, Skeleton tree es sin dudas una de sus declaraciones más poderosas y genuinas.

Nick Cave & The Bad Seeds / “Skeleton tree” (Bad Seeds Ltd.)

Canciones:
1. Jesus alone, 2. Rings of Saturn, 3. Girl in amber, 4. Magneto, 5. Anthrocene, 6. I need you, 7. Distant sky, 8. Skeleton tree.

Músicos: Nick Cave (piano, sintetizador, voz, coros), Warren Ellis (loops de batería, guitarras, piano, sintetizador, tratamientos, violín, viola, coros), Martyn Casey (bajo), Thomas Wilder (batería), Jim Sclavunos (percusión, vibráfono, campanas tubulares, coros), George Vjestica (guitarra acústica, coros).

Músicos invitados: Else Torp (voz en “Distant sky), Ellie Wyatt (violín), Charlotte Glason (viola), Joe Giddey (cello).

Producción: Nick Cave, Warren Ellis y Nick Launay.