La industria de las telecomunicaciones en Chile verá entrar en competencia a un nuevo actor: Millicom, que junto a la firma francesa NJJ Holding compró esta semana el negocio de Telefónica en Chile, por US$1.215 millones.
El aterrizaje del nuevo actor sacudió a la bolsa. El día del anuncio, las acciones de Entel cayeron un 13%, arrastrando al IPSA a su peor sesión desde abril del año pasado, con una caída de 2,14%.
El desplante comenzó de inmediato. Se anunció a la nueva CEO de Movistar Chile: Carolina Vallejo Londoño, ejecutiva colombiana de amplia trayectoria. Y se designó a la mesa directiva para los próximos tres años.
Es que Millicom no llega a Chile a aprender. Se trata de una compañía con presencia en Colombia, Bolivia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Paraguay. Y que está instalándose en Uruguay y Ecuador.
Conoce la industria; pero la local tiene sus propias características. Se trata de un sector "intensamente competitivo", con una alta adopción digital y en el que los márgenes son estrechos y el crecimiento "moderado", según especialistas en el área.
La industria en cifras
Según cifras de la Subsecretaría de Telecomunicaciones -del tercer trimestre de 2025- en Chile hay 22,3 millones de accesos a internet móvil, de los cuáles 13,1 millones corresponden a 4G y 8,7 millones a 5G. El crecimiento de este último ha sido meteórico: se elevó un 64,2% en un año.
En cuanto a conexiones a internet fijo, llegan a los 4,7 millones. Esto se traduce en que el porcentaje de hogares con estos accesos alcanza el 68,3%.
La fibra óptica se ha vuelto clave dentro de este entramado: llegó al 75,5% del total de conexiones, según informó la Subtel.
Mientras, la telefonía móvil totaliza 24,4 millones de accesos. Las líneas fijas, por su parte, cayeron con fuerza entre 2024 y 2025: un 15,7%, alcanzando solo los 1,5 millones en 2025.
El mercado de datos móviles está liderado por Entel (35,2%), mientras que WOM (24,6%) se consolida en la segunda posición. Movistar (19,3%) está en la tercera posición, mientras Claro (18,9%) en la cuarta.
En el segmento de internet fijo, la disputa es más estrecha: Movistar lidera con un 27,9%, seguido muy de cerca por el Grupo Claro-VTR con un 27,3%, mientras que Mundo Pacífico destaca como el actor de mayor crecimiento anual (10,8%), alcanzando ya el 20,8% de la cuota de mercado. Entel solo tiene el 9,8%.
En la televisión de pago, que va en caída libre, el líder absoluto es VTR, con el 29,0% de los clientes, seguido por Movistar (20,2%) y DirecTV (16,5%).
De todos modos, son cuatro los actores competitivos: Entel, Movistar, Wom y Claro. Concentran casi la totalidad del mercado, esto es, 98,3% en telefonía y 98,6% en tráfico de datos.
De esta manera, Movistar es líder en internet fijo, el tercero en internet móvil y el segundo en televisión de pago.
"Altamente competitiva"
La exsubsecretaria de Telecomunicaciones y CEO de Gidiconsulting, Pamela Gidi, sostiene que el mercado de las telecomunicaciones es "intensamente competitivo" y que está en "plena fase de reordenamiento".
Destaca el hecho de que cuatro operadores concentren el 99% del mercado, pues habla de una "estructura muy disputada en participación".
Pedro Huinchalaf, también exsubsecretario de Telecomunicaciones, coincide. "Es un mercado caracterizado por una gran competencia", dice. Y agrega que por ello "hay bajos precios" e inversiones que aumentan.
"En conjunto -destaca, por su parte, Gonzalo Escobar, académico de la Unab- se trata de un mercado dinámico, donde las empresas compiten fuertemente por ofrecer mejores datos y servicios de telefonía".
En relación a los desafíos que plantea actualmente el sector Huinchalaf apunta que estará -para todos los operadores- en mantener el ritmo de precios bajos y diversificar. "No solo las personas son las que se conectan, hay que pensar que ahora hay muchos dispositivos que se conectan a internet (…) hay sectores productivos que pueden ser nichos de conectividad puntual", explica.
"El gran desafío -señala Gidi- es equilibrar competencia intensa con capacidad real de inversión. Este balance (es) difícil".
"Los principales desafíos son mantener la sostenibilidad de las inversiones en un contexto de fuerte guerra de precios y baja rentabilidad, destrabar un marco regulatorio y de permisos que aún es engorroso, y cerrar brechas de conectividad y calidad en zonas menos rentables", resume, en la misma línea Ángel Acevedo, académico de la Universidad Autónoma de Chile.
¿Qué ocurrirá con la competencia?
La brusca caída de las acciones de Entel el martes llevaron a muchos a interpretar que Millicom llegaba como una máquina muy bien aceitada para competir. Pero la propia industria puso paños fríos.
América Móvil -controladora de Claro- fue la encargada de apagar las alarmas, a través de su CEO, Daniel Hajj. "La entrada de Millicom no cambia mucho el panorama en Chile", dijo en una conferencia con bancos de inversión.
"Millicom es un nuevo competidor, pero no cambia nada pasar de Telefónica a Millicom. Espero que en el futuro podamos consolidar el mercado en Chile, no solo en el segmento inalámbrico, sino también en el fijo", añadió.
Desde WOM Chris Bannister, CEO de la firma tampoco pareció preocupado. "Millicom, bienvenidos a Chile", dijo a través de su cuenta de LinkedIn.
"Hace diez años entramos a Chile como el cuarto actor del mercado y nos convertimos en el número dos. Tras esta noticia, Chile sigue siendo un mercado de cuatro operadores, solo que con un jugador distinto", agregó.
¿Y el edificio?
El icónico Edificio Telefónica en Plaza Baquedano sigue pendiente de venta.
Esta torre, símbolo arquitectónico con forma de teléfono móvil de los años 90, ha sido difícil de colocar en el mercado debido a su gran tamaño, alto costo por m² y el estigma que dejó el “estallido social” en la zona, lo que llevó a muchas oficinas a quedar vacías.
Por eso, aunque la filial ya fue comprada por los holdings NJJ Holding y Millicom, el edificio queda como el "último activo" por cerrar para completar la salida de la compañía española del país.
Las negociaciones más avanzadas para su compra están siendo llevadas a cabo por la empresa estatal Desarrollo País, que ha puesto sobre la mesa una propuesta para adquirir la torre y destinarla a oficinas de organismos públicos como la Comisión del Mercado Financiero (CMF).