Matteo Bocelli en Viña 2026.
Aton
En medio de una Quinta Vergara con mucha menos gente de la que presenció los espectáculos de
Gloria Estefan y Stefan Kramer, el italiano
Matteo Bocelli despidió la primera jornada del Festival de Viña del Mar 2026 en un tardío show
que comenzó a las 02:53 horas y se extendió hasta cerca de las 4:00 de la madrugada del lunes.
Comenzando con canciones de su nuevo disco, "Enamorarse" y con múltiples covers, como "Bésame mucho", de su padre Andrea Bocelli, "Can´t help falling in love", de Elvis Presley y "Quando, Quando, Quando", de Tony Renis, la presentación del italiano enamoró a sus fanáticas que lo vitorearon hasta el final, pese a la hora y el frío en la ciudad jardín.
Bocelli llegaba con una alta expectativa en su estreno en solitario en Viña, luego de su extraordinaria presentación de 2024 junto a su padre, cantante y productor musical italiano.
Es más, el artista admitió antes de su estreno en el Festival estar "un poco nervioso" en la conferencia de prensa previa del sábado. "La primera vez también sabía que sería un momento importante para mí, para mi padre y siempre (...) voy con el mismo amor, con la misma pasión por la música que hago", reconoció.
"Pero algo especial pasó aquella noche, porque lo que sentí en el palco, frente a la Quinta Vergara y después especialmente, cuando las redes sociales y los diarios empezaron a hablar sobre la presentación; y por eso soy muy agradecido de estar aquí nuevamente, de ser bienvenido, con la calidez tan increíble del público, y espero dar una vez más una buena actuación", explicaba el cantante.
Bocelli, quien también es parte del jurado de la competencia internacional, siguió su show tratando de hablar el mejor español que pudo entre cada canción, algo que lo complicó en algunos momentos. Incluso, cuando estuvo junto a los animadores en la entrega de los galardones, terminó dirigiéndose al público en inglés durante unos instantes.
La actuación siguió con mas canciones de su nuevo álbum y con otros covers. Uno de ellos fue un clásico como "Mi historia entre tus dedos", de su compatriota Gianluca Grignani.
El momento más emotivo de la ya madrugada fue cuando Bocelli interpretó "Gracias a la vida", lo que emocionó a todos los presentes que se llevaron una grata sorpresa para coronar la jornada en la Quinta Vergara.
Al final, el italiano recibió la Gaviota de Oro, respondiendo con humildad que "no me lo merezco", pese a que antes de su última interpretación sufrió un problema técnico con su micrófono.