Tras la captura del exgobernante de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de fuerzas de EE.UU., el presidente de ese país, Donald Trump, habló varias veces de la "Doctrina Monroe".
Aunque también acuñó otro término: la "Doctrina Donroe". En específico, el mandatario señaló este sábado: "Ahora la llaman la Doctrina Donroe. El dominio estadounidense en el hemisferio occidental nunca volverá a ser cuestionado".
Frente a las declaraciones de Trump surgieron inevitables preguntas: ¿Qué fue la "Doctrina Monroe"?, ¿Cómo se relaciona con la captura de Maduro? ¿Qué giro quiere dar el magnate con el terminó que acuñó?
La historia
Proclamada en 1823 por el presidente James Monroe, la "Doctrina Monroe" estableció que Europa no debía intervenir ni colonizar América. Especialmente en un contexto en el que el continente se estaba independizando.
Estados Unidos tampoco intervendría en los asuntos internos de Europa. Y cualquier intento europeo de influir en el continente americano sería visto como una amenaza directa a EE.UU.
En su origen, fue una declaración defensiva. Sin embargo, con el paso del tiempo -sobre todo desde comienzos del siglo XX- la doctrina pasó a justificar una posición hegemónica de EE.UU. sobre América Latina.
Esto, bajo la idea de que el hemisferio occidental es su "zona de influencia".
En el siglo XXI, la Doctrina Monroe no existe como norma jurídica vigente, pero sigue funcionando como marco conceptual en la política exterior estadounidense.
Esto, especialmente cuando gobiernos latinoamericanos se alinean con potencias rivales de EE.UU. o cuando Norteamérica percibe amenazas a la seguridad regional, como narcotráfico, crimen organizado o desestabilización política.
Desde esta lógica, la captura de Maduro puede interpretarse como una actualización práctica de la "Doctrina Monroe": EE.UU. actuando para "neutralizar" un foco de inestabilidad en su área de influencia.
Con esa base histórica en cuenta es que Trump comenzó a hablar de la "Doctrina Donroe". Esta plantea, en términos sencillos, que EE.UU., debe recuperar su posición dominante en el hemisferio occidental.
Ello, con el objetivo de asegurar su propia seguridad y prosperidad.
"Estados Unidos debe ser preeminente en el hemisferio occidental", dice, de hecho, un documento publicado por la Casa Blanca a inicios de diciembre. El propio gobierno definió ese documento como un "corolario Trump a la doctrina Monroe".
"Es una justificación ideológica para la intervención de Estados Unidos o para la mano dura en la región, centrada explícitamente en la inmigración", dijo el investigador Will Freeman a la BBC al respeto.
Esto, antes de la captura de Maduro por parte de EE.UU.