Un día después de que Estados Unidos atacara Caracas y otras localidades de Venezuela, y junto con ello capturara a su líder, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, analistas internacionales examinaron cuáles son las conclusiones que se pueden sacar y las dudas que quedan.
Dentro de las certezas, los expertos mencionaron que "el régimen no ha caído". También destacaron que Estados Unidos pretende entenderse con los sucesores de Maduro, con el fin de asegurar "una transición favorable a sus intereses", especialmente la industria petrolera.
Respecto a las interrogantes, apuntaron a cuáles serán las pruebas concretas que se presentarían en contra de Maduro en la justicia estadounidense, considerando que uno de los cargos que se le imputa es "conspiración para el narcoterrorismo"; y cuánto tiempo "vamos a ver esta especie de gobierno chavista funcionando a control remoto desde Washington".
Consultado por Emol, el excanciller Heraldo Muñoz (durante el segundo Gobierno de Michelle Bachelet), aseguró que "la conclusión principal es que el régimen de Maduro permanece sin su líder, y que EE.UU. pretende entenderse con sus sucesores para asegurar una transición favorable a sus intereses, especialmente en la industria petrolera".
"A Trump no le interesa la reposición de la democracia, y resulta ingenuo que algunos hayan celebrado anticipadamente que Trump le abría la puerta a María Corina Machado y a Edmundo González. Veremos una especie de protectorado de EE.UU. en Venezuela, y no hay que descartar resistencia del ahora régimen de los hermanos Rodríguez que lleve a Trump a nuevas intervenciones armadas", complementó.
En cuanto a la situación interna en EE.UU. dijo que "veremos que el debate sobre la intervención armada y la anunciada presencia tutelar de Washington en Venezuela se intensifica, especialmente en el Congreso".
En entrevista con El Mercurio, Alfredo Moreno, quien fue ministro de Relaciones Exteriores entre 2010 y 2014 y es actual presidente del Consejo Chileno para las Relaciones Internacionales (CCRI) fue consultado por cuál es el riesgo de sobredimensionar la captura de Maduro respecto de lo que pueda hacer el régimen que continúa en Venezuela, y respondió: "Creer que todo se resuelve con la salida de una persona".
"Si sale Maduro pero el régimen sigue intacto, no va a cambiar nada. La buena noticia para Chile depende de que haya una transición real, de que se reconstruya un Estado democrático en Venezuela y de que ese país deje de exportar inestabilidad. Si eso no ocurre, el efecto puede diluirse", advirtió.
En ese sentido, "su conclusión es deliberadamente condicional: la captura de Maduro abre una oportunidad que puede transformarse en una buena noticia para Chile, pero solo si lo que sigue es algo más que un cambio de nombres. Esto puede ser el inicio de una solución o solo un episodio más. Para Chile, la diferencia entre una cosa y otra es enorme".
Acción "unilateral" y estrategia de seguridad nacional
Guillermo Holzmann, analista internacional de la Universidad de Talca, agregó otra deducción: Primero, que Estados Unidos realizó una acción "unilateral" usando como argumento el "mandato judicial" que nace de la "propia visión estadounidense" y que pide la captura de Maduro.
"En esto hay que tener presente que Estados Unidos no es parte de la Corte Penal Internacional ni ninguna otra instancia judicial internacional. En consecuencia, para Estados Unidos es mandatorio poder cumplir con esa orden de detención, a lo cual se agrega como argumento político el establecimiento de Nicolás Maduro como un narcoterrorista, como un líder del Clan de Los Soles, y otras acusaciones que le permiten a Donald Trump colocar una orden ejecutiva para la detención, sin declarar la guerra", explicó.
Desde el punto de vista político, mencionó que "es una acción unilateral", asociada "a la estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos dada a conocer el 4 de diciembre recién pasado, donde se definen los intereses de Estados Unidos a nivel mundial y donde hay un capítulo especial para América Latina".
En esta línea se sumó Alberto Rojas, director del Observatorio de Asuntos Internacionales de la Universidad Finis Terrae, pues expuso que "hemos comprobado que Estados Unidos es capaz de concretar todo lo que esboza en el documento de estrategia de seguridad nacional, publicado a comienzos del mes de diciembre".
"En ese documento plantea cuáles son sus prioridades en términos geopolíticos. Define un área llamada hemisferio occidental, dentro de la cual está América Latina, está Europa occidental, y en ese contexto cualquier amenaza a su seguridad o a sus intereses permite el uso de la fuerza militar, la capacidad de intervención", advirtió.
Eventual conflicto con alcalde de Nueva York
En otro ámbito, Holzmann también resaltó el conflicto que podría tener Trump con el nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
"La detención de Maduro y su detención en Nueva York va a generar, sin lugar a dudas, una confrontación mediática y política ideológica entre el nuevo alcalde de Nueva York que acaba de asumir, y que es demócrata, pero además claramente adversario de Trump, frente a una fragmentación al interior del Partido Demócrata, y que va a generar ruido político en términos de cómo se lleva a cabo todo ello, sin dejar de lado todo el cuestionamiento en torno a un acto unilateral de Estados Unidos, que está fuera del derecho internacional y está fuera de las normas que tradicionalmente en décadas pasadas se habían respetado en torno a estos países", indicó.
Régimen se mantiene y nueva figura "clave" en Venezuela
El experto de la Universidad de Talca, aseguró que en todo esto no de puede dejar de lado que "el régimen de Maduro no es democrático", que "perdió esa legitimidad hace mucho rato" y "ha sido calificado como dictador dentro de Venezuela, con violación de derechos humanos, y además con intervenciones importantes en varios países de América Latina, donde destaca la intervención realizada en Chile en el asesinato del teniente Ronald Ojeda".
Así, sostuvo que "lo que Estados Unidos ha logrado es la captura de Nicolás Maduro y su señora. Sin embargo, el régimen político inaugurado por Chávez y mantenido por Maduro se mantiene todavía. El régimen de Maduro no ha caído, se mantiene y se va a mantener hasta que no haya un reemplazo de la estructura de poder".
Rojas, por su parte, apuntó a quién ahora asumió el liderazgo en Venezuela, Delcy Rodríguez: "Parece ser la figura clave con la cual Estados Unidos, fundamentalmente a través de Marco Rubio, se va a entender en torno a sus intereses", afirmó.
Agregó que "al chavismo le interesa permanecer en el poder, a Estados Unidos le interesa una Venezuela alineada con Washington, y que en ese contexto, sobre todo la industria petrolera venezolana, deje de alimentar o responder a las necesidades energéticas de países como Irán, China o Rusia. El tema del petróleo siempre ha sido importante, pero muchos lo interpretaron como un deseo de Estados Unidos de apropiarse del petróleo para quedarse con él. Lo cierto, es que Estados Unidos depende muy, muy poco del petróleo venezolano, no es relevante, pero sí es estratégico que Estados Unidos controle a quién se vende el petróleo venezolano, y eso es parte de su nueva lógica, de su nueva estrategia para enfrentar a enemigos y rivales a nivel global".
Interrogantes
En términos de qué interrogantes quedan, Guido Larson, académico de la Facultad de Gobierno UDD sentenció que son varias, pero detalló que una de ellas es "cuáles van a ser las pruebas que se van a presentar en contra de Maduro".
También, añadió: "Cuál va ser la arquitectura jurídica y política con la cual queda Venezuela, si va a haber efectivamente una transición o no, si va a haber elecciones o no, si Rodríguez va a quedar de facto como presidenta, o bien, va a traspasarse a otro lugar. Si va haber fragmentación, si va a haber violencia interna, cuál es el esquema bajo el cual Estados Unidos va a asistir o gestionar o controlar finalmente los procesos, en fin. La cantidad de interrogantes creo que son muchas más que las certezas y eso entonces obliga a estar monitoreando el proceso".
Por último, para Rojas una de las dudas que queda es "saber si la captura de Maduro fue producto de un acuerdo con él y que en el fondo se entregó a Estados Unidos a cambio de ciertas garantías que de momento desconocemos (...). Y la otra opción es que no hubiese habido un acuerdo entre Maduro y Trump, y efectivamente hayamos visto una traición al interior del círculo de hierro de Maduro que facilitó su ubicación y su acceso a la Fuerza Delta para su captura y extracción".
De la misma manera mencionó que hay algo "no menos importante" y es "la duda que queda sobre cuánto tiempo vamos a ver esta especie de gobierno chavista funcionando a control remoto desde Washington, que es lo que Trump quiere, y cuánto tiempo eso va a demorar hasta que efectivamente comience un proceso de transición, en donde en este instante, nuevamente pensando en las declaraciones de Trump ayer en Mar-a-Lago, no queda para nada claro el rol que puedan jugar Edmundo González o María Corina Machado".
José Rodríguez Elizondo
En diálogo con El Mercurio el exembajador, abogado, periodista y premio nacional de Humanidades, José Rodríguez Elizondo, resumió que lo ocurrido "es un aviso de realineamiento respecto a todos los gobiernos de América Latina. Democráticos o no. De izquierdas o derechas. En sus discursos y entrevistas, Trump no menciona la palabra democracia".
Y, en cuanto a qué implica para América Latina esta intervención en Venezuela, manifestó que "para sectores afines al 'socialismo del siglo XXI' implica otra derrota de sus obsesiones ideológicas. Para los sectores democráticos de cualquier signo, implica el peligro de los excesos de cautela y de su ensimismamiento en 'las peleas chicas'. En ambos casos, hacer la vista gorda respecto a Maduro achicó las posibilidades de un desarrollo democrático autosustentable en la región. Como contrapunto, creció la posibilidad de una dependencia internacional en lo económico, político y militar. Asumiendo sus palabras, Trump se orienta hacia una aplicación inmisericorde de la Doctrina Monroe".