Arsenales nucleares de EE.UU. y Rusia sin límites: Los escenarios tras el fin del tratado Nuevo START
Por primera vez en más de medio siglo, las dos grandes potencias nucleares quedaron sin ningún acuerdo vigente que establezca topes formales para este tipo de armamento.
El último tratado vigente de control de armas nucleares entre Rusia y Estados Unidos está a punto de expirar, dejando por primera vez en más de medio siglo sin límites formales a los dos mayores arsenales atómicos del mundo. El fin del acuerdo Nuevo START abre un escenario que expertos y gobiernos califican como altamente riesgoso, al eliminar los topes verificables sobre ojivas nucleares desplegadas.
Aunque el presidente ruso, Vladimir Putin, ha manifestado su disposición a mantener temporalmente los límites del tratado si Washington hace lo mismo, desde la Casa Blanca no hay una definición clara. El presidente Donald Trump ha reiterado su interés en preservar algún tipo de control y sumar a China a futuras negociaciones, pero sin comprometer una extensión inmediata del pacto.
La posible desaparición de Nuevo START preocupa a analistas y defensores del control de armas, que advierten sobre el riesgo de una nueva carrera armamentista nuclear, mayor inestabilidad global y un aumento del peligro de error o escalada. En un contexto de tensiones geopolíticas crecientes y desarrollo de nuevos sistemas ofensivos y defensivos, la expiración del tratado es vista como un punto de inflexión hacia una etapa más incierta y peligrosa en la competencia nuclear internacional.
¿Qué está en juego con la expiración del tratado Nuevo START?
El último pacto vigente de control de armas nucleares entre Rusia y Estados Unidos expira hoy, eliminando cualquier límite formal a los dos mayores arsenales atómicos del mundo por primera vez en más de medio siglo.
Su vencimiento abre el escenario para una carrera armamentista nuclear sin restricciones, una posibilidad advertida durante años por defensores del control de armas.
AP
Sin el tratado, desaparecen los topes verificables sobre ojivas desplegadas y sistemas de lanzamiento, aumentando la incertidumbre estratégica.
Analistas y voceros oficiales han señalado que la ausencia de límites incrementa la inestabilidad global y el riesgo de conflicto nuclear.
Desde Moscú, se advirtió que el mundo sería "más peligroso" sin restricciones mutuas en los arsenales estratégicos.
¿Qué posiciones han expresado Rusia, EE.UU. y China?
El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo estar dispuesto a respetar los límites por un año adicional si Washington hace lo mismo, para ganar tiempo y negociar un acuerdo sucesor.
Putin ha subrayado que dejar expirar el pacto sería desestabilizador y podría alimentar la proliferación nuclear.
El presidente estadounidense, Donald Trump, no ha sido claro sobre una extensión inmediata, aunque ha reiterado su interés en mantener límites y sumar a China a futuras conversaciones.
Vladimir Putin y Donald Trump reunidos en Alaska en 2025. | AP
Desde la Casa Blanca se indicó que Trump decidirá el rumbo del control de armas "según sus plazos".
China ha rechazado imponer restricciones a su arsenal, más pequeño pero en expansión, y se ha mostrado renuente a incorporarse a acuerdos trilaterales.
Beijing considera que su capacidad nuclear no es comparable a la de Washington y Moscú, argumento central de su resistencia.
¿Por qué expertos advierten sobre una nueva carrera armamentista nuclear?
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, afirmó que sin límites el entorno global sería más peligroso.
Daryl Kimball, director de la Asociación de Control de Armas, señaló que la expiración permitiría aumentar por primera vez en décadas el número de armas nucleares desplegadas por ambos países.
Kimball advirtió el riesgo de una carrera a tres bandas, involucrando también a China, cuyo arsenal crece aunque sea menor.
Lanzaderas de misiles balísticos intercontinentales desfilan por Moscú en 2022. | AFP
Kingston Reif, de la Corporación RAND, alertó que sin la previsibilidad del tratado cada lado planificará para el peor escenario, incentivando despliegues mayores.
La falta de inspecciones y transparencia reduce la confianza mutua y aumenta la probabilidad de errores de cálculo.
Expertos coinciden en que la dinámica llevaría a más gasto militar, menor estabilidad y mayor riesgo de escalada.
¿Cómo encaja este escenario en la historia del control nuclear?
Nuevo START, firmado en 2010 por Barack Obama y Dmitry Medvedev, limitó a 1.550 ojivas y 700 misiles y bombarderos por país, con inspecciones in situ hoy suspendidas.
Moscú suspendió su participación en 2023, alegando que no podía permitir inspecciones mientras Occidente buscaba su derrota en Ucrania, aunque prometió respetar los límites.
La expiración se suma al fin de otros pactos clave, debilitando el andamiaje histórico de control nuclear construido desde la Guerra Fría.
Rusia ha respondido a los sistemas antimisiles de EE.UU. con el desarrollo de nuevas armas estratégicas, incluidas plataformas con propulsión nuclear.
Barack Obama y Dmitry Medvedev al firmar el Nuevo START en 2010. | AP
Medvedev, hoy subdirector del Consejo de Seguridad ruso, advirtió que Moscú actuará para restaurar la paridad si percibe nuevas amenazas, citando la "Cúpula Dorada" propuesta por Trump.
Expertos temen que defensas antimisiles y eventuales pruebas nucleares —mencionadas por Trump— erosionen el sistema global de reducción de riesgos y tienten a otros países, como India, a seguir el ejemplo.
El resultado, según Kimball, podría ser un punto de inflexión hacia una competencia nuclear más acelerada, costosa e inestable que la vista en décadas.