La justicia de Venezuela otorgó la noche del viernes la libertad a 379 presos políticos un día después de la aprobación de una histórica ley de amnistía, anunció el parlamentario que verifica ese proceso impulsado por el gobierno interino del país tras el derrocamiento de Nicolás Maduro.
Horas antes, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, había defendido en un discurso en la televisora estatal que el instrumento marca un paso en la construcción de "una Venezuela más democrática, más justa, más libre".
Las
379 personas amnistiadas "deben ser excarceladas (...) entre la noche de hoy y la mañana de mañana (sábado)", anunció en una entrevista televisiva el diputado Jorge Arreaza, que encabeza la comisión legislativa que redactó la ley y sigue su aplicación.
Aunque el gobierno de Rodríguez otorgó libertad condicional a 448 opositores tras la captura de Maduro en una incursión estadounidense a inicios de enero, quedaban casi 650 presos políticos encarcelados antes de esta nueva tanda, según la oenegé Foro Penal.
Expertos dudan del alcance de esta ley, iniciativa de Rodríguez y aprobada la noche del jueves en el Parlamento por consenso: cientos de detenidos como militares implicados en actividades "terroristas" pueden quedar fuera.
"Muchos estamos conscientes de que la ley de amnistía no acobija a nuestros familiares", dijo a la AFP Hiowanka Ávila, de 39 años. Su hermano Henryberth Rivas, de 30 años, fue detenido en 2018 acusado de participar en un intento de magnicidio con drones contra Maduro.
La ley "debe interpretarse como una señal de madurez y fortaleza política, al representar un paso trascendental para lograr la estabilidad de la nación", dijo el ministro de Defensa y general en jefe de la Fuerza Armada, Vladimir Padrino, en un comunicado.
La Fuerza Armada es el sostén de la llamada Revolución Bolivariana. Jura "lealtad y subordinación" a Rodríguez, quien era vicepresidenta de Maduro y asumió funciones de manera temporal tras su derrocamiento.
"Ha sido un acto de grandeza", calificó la mandataria interina tras promulgar la ley el jueves por la noche.
"Hay que saber pedir perdón y hay que saber también recibir perdón", apuntó.
"Hechos, no palabras"
Narwin Gil, familiar de un preso en los calabozos de la Policía Nacional en Caracas conocidos como Zona 7, no escondió su impaciencia. "Necesitamos hechos, no palabras", pidió cansada.
Estaba acostada en un lecho improvisado frente al penal. Una decena de mujeres iniciaron una huelga de hambre allí el 14 de febrero, que finalizó al aprobarse la amnistía.
Gil fue la última en poner fin a la protesta. "Estamos esperando por esos hechos, y que sea a la brevedad posible, porque necesitamos irnos para nuestras casas", dijo.
Familiares se han apostado a las afueras de las prisiones venezolanas desde el 8 de enero, cuando el gobierno anunció un proceso de excarcelaciones que avanza a cuentagotas.
"La amnistía no es automática", precisó el director de Foro Penal, Alfredo Romero, en rueda de prensa. Criticó el proceso de solicitud de amnistía ante tribunales, un debatido punto del proyecto de ley que generó discordia en el Parlamento.
El proyecto pasó por una consulta pública que incluyó a juristas y familiares de presos políticos, así como negociaciones con la pequeña bancada opositora en la Asamblea Nacional.
"El balance de la ley es negativo" porque deja a muchos por fuera, dijo a la AFP Ali Daniels, director de la oenegé Acceso a la Justicia. Denunció "graves deficiencias estructurales" en la norma.
"Libertad plena"
"Con nuestra gente, con el pueblo de Maracaibo en la Basílica", escribió este viernes en X el dirigente opositor Juan Pablo Guanipa, junto con un video que muestra cómo decenas de sus seguidores lo reciben con aplausos en las calles de la segunda ciudad del país.
Guanipa es un cercano aliado de la premio Nobel de la Paz María Corina Machado. Estuvo detenido nueve meses acusado de conspiración y, tras pocas horas excarcelado, fue otra vez capturado el 8 de febrero, acusado de violar su libertad condicional.
Desde entonces, estaba en arresto domiciliario. Este viernes quedó en "libertad plena".
La amnistía es parte de la agenda de Rodríguez, así como una mayor apertura petrolera y un vuelco en las maltrechas relaciones con Estados Unidos, rotas desde 2019.
España anunció el viernes que pedirá a la Unión Europea que levante las sanciones a Rodríguez en respuesta a los pasos dados.
Rodríguez gobierna bajo presión de Washington, que dice estar a cargo de la Venezuela pos-Maduro.
El miércoles, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general Francis Donovan, se reunió en Caracas con Rodríguez, Padrino y el poderoso ministro del Interior, Diosdado Cabello, quienes pregonaron por años discursos antimperialistas.