La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, habló en redes sociales de sus jornadas de trabajo maratonianas y dijo que normalmente duerme "de 0 a 3 horas", tras haber recibido críticas por sus llamados a trabajar incesantemente. Su revelación abrió una nueva polémica en el país asiático.
"El descanso de hoy ha sido realmente agradecido; por primera vez en mucho tiempo pude dormir cinco horas (desde que asumí como primera ministra, lo normal ha sido dormir de 0 a 3 horas), y por la tarde me puse al día de golpe con el planchado de un montón de pañuelos y ropa interior", escribió Takaichi la noche del lunes en su cuenta de X, al término de una jornada festiva por el Día del Mar.
En su mensaje, la Mandataria, de 65 años de edad, repasó sus obligaciones gubernamentales de las últimas jornadas y aseguró que en los días hábiles el tiempo se le agota realizando tareas como limpiar el baño o lavar los platos, y que después se ve
"absorbida" por la lectura de documentos oficiales durante la madrugada.
La publicación generó miles de comentarios en la red social. Mientras varios usuarios aplaudieron la dedicación de Takaichi, otros la criticaron. De hecho, un tuitero la increpó por hacer alarde "de trabajar sin dormir" y calificó de "patético" su relato.
Otro usuario la emplazó a concentrarse en gobernar mejor: "Está usted aprobando proyectos de leyes que no tienen nada que ver con la vida de los ciudadanos que sufren por el yen débil y la escalada de precios", escribió.
En esa línea, no son pocas las personas que creen que Takaichi usó esta publicación para poder reconectar con la ciudadanía, mientras sigue descendiendo en las encuestas. Actualmente, la Mandataria está envuelta en una gran polémica luego de que una investigación periodística revelara que la líder japonesa usó videos creados con IA para desprestigiar a sus rivales en las elecciones de 2025 para la presidencia del Partido Liberal Democrático (PLD).
Críticas del pasado
El año pasado, tras la victoria de Takaichi en las primarias del PLD, el Grupo Nacional de Abogados para Víctimas de "Karoshi" (término japonés para referirse a la muerte por exceso de trabajo) pidió a la Mandataria retractarse de unas célebres palabras en las que aseguraba querer que todos en su equipo trabajasen "como caballos", y afirmaba que ella misma abandonaría el término "conciliación familiar".
La propia Takaichi contribuyó al escándalo poco después al convocar una sesión de trabajo con sus asistentes a las tres de la madrugada para preparar una intervención parlamentaria.
El episodio, ampliamente recogido por la prensa local, generó críticas de la oposición, y la primera ministra aclaró que fue un caso aislado debido a que su máquina de fax estaba estropeada.
Takaichi quiso después matizar su postura durante un discurso en diciembre al ir a recoger un premio a la frase más célebre del año, otorgado precisamente a su promesa de "trabajar, trabajar, trabajar".
Durante su discurso en la ceremonia de entrega, la primera ministra defendió sus palabras y aseguró que no es su intención "que se vea trabajar muchas horas como una virtud", pero que como líder de Japón quiere hacer "lo que haga falta" para contribuir al desarrollo del país.