La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, habla con los periodistas tras el fuerte terremoto que sacudió el suroeste del país, en la oficina de la primera ministra en Tokio, el 28 de julio de 2026.
El Mercurio
Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió este martes la prefectura de Kumamoto, en el sur de Japón.
Según reportes locales, hay decenas de personas heridas, daños en viviendas e infraestructura y cortes masivos del suministro eléctrico.
Tras el movimiento telúrico, las autoridades japonesas levantaron la alerta de tsunami que había sido emitida de manera preventiva, mientras continúan las labores de evaluación de los efectos del sismo.
En Chile, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) informó, a través de su cuenta de X, que "SHOA indica que sismo magnitud 7.1 localizado a 22 kilómetros al sur de Kumamoto, Japón, n
o reúne las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas de Chile", descartando así riesgos para el litoral nacional.
De acuerdo con la cadena pública NHK, al menos 50 personas fueron trasladadas a hospitales tras el fuerte temblor, aunque las autoridades aún no entregan un balance oficial de víctimas.
Asimismo, la policía informó que intenta dar con el paradero de nueve personas cuyo estado o ubicación aún se desconoce. El terremoto también provocó el colapso de al menos 12 viviendas y dejó a cuatro personas atrapadas entre los escombros, además de registrar el nivel máximo de intensidad en la escala sísmica japonesa, que mide el impacto del movimiento sobre la superficie.
Entre los daños reportados figura una explosión ocurrida en un centro comercial de la localidad de Kashima, donde parte de la estructura resultó gravemente afectada, con desprendimiento de muros y el colapso del techo.
Las autoridades investigan si el incidente dejó lesionados o personas atrapadas. En paralelo, se registraron siete incendios en distintos puntos de la prefectura y NHK mostró imágenes de edificios, viviendas y carreteras con severos daños.
El sismo ocurrió a las 16.27 hora local, con epicentro a unos 10 kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu.
Tras el terremoto se produjo una serie de réplicas de menor intensidad, mientras miles de hogares permanecen sin suministro eléctrico.
En una conferencia de prensa, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, advirtió que "pueden producirse sismos de la misma magnitud", por lo que llamó a la población a mantenerse alerta.
