Unos agitados días ha tenido el presidente de Brasil, Lula da Silva, a tan solo un par de semanas de que comience oficialmente la campaña presidencial en el país, marcados por conflictos diplomáticos e incluso una investigación judicial en contra de su hijo mayor.
Y es que el hecho más reciente que remece al Mandatario se desencadenó luego de que emitiera unas polémicas declaraciones sobre la Guerra de la Triple Alianza, generando la molestia del gobierno de Paraguay, que llamó a consultas al embajador brasileño, José Antonio Marcondes de Carvalho.
Así lo anunció el canciller de Paraguay, Rubén Ramírez, quien convocó al diplomático "para entregarle una nota oficial del gobierno" del Presidente Santiago Peña.
"Hemos dispuesto convocar al embajador de la República Federativa del Brasil para mañana a las 12 horas, donde juntos con el señor vicepresidente de la República, don Pedro Alliana, haremos entrega de una nota oficial de nuestro gobierno. Tengan por seguro que el gobierno del presidente Santiago Peña y de esta Cancillería nacional, siempre defenderemos los más altos intereses del Paraguay en todos los ámbitos", dijo Ramírez.
Cabe recordar que en unas controvertidas declaraciones, Lula se refirió la semana pasada a la Guerra de la Triple Alianza de manera fuertemente ofensiva para Paraguay,
acusándolo de iniciar el conflicto. "No olvidemos que, un buen día, Paraguay decidió invadir Brasil", dijo, dando a entender que la guerra que enfrentó a Paraguay con Brasil, Argentina y Uruguay fue provocada por Asunción.
Según las expresiones de Lula, a Paraguay un buen día "se le ocurrió invadir Brasil", al referirse a la llegada de tropas paraguayas a Coimbra en diciembre de 1864, lo que fue criticado por varios historiadores, ya que el propio Congreso paraguayo declaró el inicio de la guerra en octubre de 1864 con la intervención militar de Brasil en la guerra civil de Uruguay. Además, se considera a la Guerra de la Triple Alianza como un genocidio contra Paraguay.
Las declaraciones despertaron indignación en Paraguay, donde fueron rechazadas por el Ejecutivo, el Senado, la Cámara de Diputados y políticos oficialistas y opositores.
El exabrupto de Lula coincidió con una semana plagada de agresiones, destacando también lo ocurrido con Argentina, cuando en un un viaje para apoyar a su aliado, el candidato ultraderechista Flavio Bolsonaro, Javier Milei había llamado "ladrón" y "presidiario", sin nombrarlo, al presidente Lula. También llamó "basura calva" al juez Alexandre de Moraes, quien le negó visitar al expresidente Jair Bolsonaro, padre de Flavio, que cumple prisión domiciliaria tras ser condenado el año pasado.
El mandatario argentino también advirtió en el acto sobre "el riesgo Lula" y llamó al pueblo a salir del "sometimiento al zurdo", lo que suscitó días después una respuesta despectiva de Lula
"Ustedes vieron el disparate (pacotada es la palabra que utilizó en portugués) que vino a hacer el presidente de la Argentina. Pero yo amo la Argentina y no va a cambiar eso por culpa de esa cosa. Mientras yo sea presidente nadie de afuera podrá interferir en las elecciones brasileñas", sentenció el mandatario en una convención en Brasilia del Partido Socialista Brasileño, en la que formalizó su candidatura a la reelección presidencial.
Investigación judicial contra su hijo
De forma paralela, este jueves un juez de la Corte Suprema de Brasil autorizó a la Policía Federal investigar a su hijo mayor Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha, por supuesto tráfico de influencias.
El magistrado André Mendonça acató una petición de la Policía para esclarecer la actuación de Lulinha en las gestiones para obtener un permiso de comercialización de cannabis medicinal en programas vinculados con el Ministerio de Salud, según el diario 'Folha de São Paulo'.
Tras conocer sobre la investigación, Lula aseguró que su hijo no gozará de "ningún privilegio" durante la investigación y garantizó que "si es culpable, tendrá que pagar como todo el mundo hace cuando se equivoca".
Asimismo, recordó que desde 2006 su hijo "viene siendo utilizado" por aquellos que quieren atacarlo. "Quien me quiere atacar, comienza atacándole a él", manifestó.
Según los últimos sondeos, Lula parte como favorito para los comicios por delante de Flávio Bolsonaro.