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Riada en Nepal eleva a 289 muertos y la ciencia busca explicar la tragedia: Un glaciar habría desatado el desastre

A la emergencia se suma ahora el pronóstico de nuevas precipitaciones.

27 de Agosto de 2026 | 07:20 | AGENCIAS/Redactado por Martín Garretón
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El Mercurio
La magnitud del desastre que golpeó la frontera entre Nepal y el Tíbet comienza a ser reconstruida por expertos, mientras los equipos de emergencia continúan buscando sobrevivientes y desaparecidos.

Una de las principales hipótesis apunta al colapso de un enorme bloque de hielo desprendido desde un glaciar situado a unos 5.200 metros de altura.

De acuerdo con los primeros análisis, el desprendimiento habría generado una gigantesca masa de agua, rocas, sedimentos y árboles que avanzó por un valle a gran velocidad hasta alcanzar un puesto fronterizo y, posteriormente, localidades situadas río abajo en Nepal.

"Un gran trozo de glaciar se desprendió desde unos 5.200 metros (...) y cayó en un valle", explicó Simon Cox, científico principal de GNS Science a la agencia AFP, quien detalló que el hielo se habría convertido en "una masa arrolladora de detritos" que arrastró distintos elementos a su paso.

La fuerza del fenómeno quedó registrada en imágenes de cámaras de seguridad, donde se observa cómo una masa de lodo cubre rápidamente un puesto fronterizo mientras las personas intentan escapar. Después, el flujo continuó por el cauce del río Bhote Koshi, provocando inundaciones y destruyendo puentes y edificaciones.

Un fenómeno que incluso quedó registrado como un sismo


La violencia del colapso fue tal que inicialmente el movimiento fue interpretado como un terremoto. Sin embargo, un análisis posterior del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) descartó esa posibilidad y estableció que el registro correspondía al propio derrumbe glaciar y al posterior flujo de escombros.

El organismo registró el fenómeno como un "evento sísmico" de magnitud 5,2, ocurrido a las 08:37 horas locales del miércoles. Cox advirtió que todavía no es posible determinar con precisión cuánto hielo se desprendió, aunque la estimación preliminar va desde "medio millón de metros cúbicos y decenas de millones de metros cúbicos".

La dificultad para acceder al área afectada obliga a los investigadores a combinar mediciones disponibles en terreno con imágenes satelitales obtenidas antes y después del desastre. "tomadas antes y después", explicó Lauren Vargo, glacióloga de la Universidad Victoria de Wellington, al referirse a una de las principales herramientas para reconstruir lo ocurrido.

¿Un lago glaciar o agua acumulada bajo el hielo?


Aunque el colapso del glaciar aparece como una de las explicaciones centrales, los expertos todavía analizan otros escenarios. Uno de ellos es la posibilidad de que se haya producido un desbordamiento violento de un lago glaciar, conocido como GLOF, fenómeno que puede ocurrir cuando una barrera de sedimentos que contiene agua de deshielo colapsa repentinamente.

Esta hipótesis cobra relevancia debido al retroceso de los glaciares asociado al cambio climático, que puede favorecer la formación y expansión de estos cuerpos de agua. Sin embargo, especialistas que han revisado el área no encontraron evidencia de un lago glaciar próximo al punto del desprendimiento.

Por ello, otra posibilidad es que existiera agua acumulada bajo el glaciar y que esta se precipitara junto con el bloque de hielo que se desprendió, aumentando considerablemente la fuerza del flujo que descendió hacia el valle.

289 muertos y cientos de desaparecidos


Mientras la investigación científica continúa, la emergencia humanitaria sigue aumentando. Las autoridades de Nepal elevaron este jueves a 289 el número de fallecidos producto de la riada que arrasó distintas localidades fronterizas, mientras 445 personas han sido rescatadas con vida, entre ellas 27 extranjeros, según informó el portavoz policial Abhi Narayan Kafle.

La Junta de Turismo de Nepal mantiene, además, un registro de al menos 644 turistas desaparecidos en la zona afectada. De ellos, 127 son ciudadanos nepalíes y 517 extranjeros, principalmente de India, Estados Unidos, Ucrania, Malasia y Australia.

China, por su parte, informó que Nepal le comunicó la desaparición de cerca de un centenar de ciudadanos chinos, aunque esa cifra todavía no aparece incorporada en el registro preliminar entregado por las autoridades de Katmandú.

Nuevas lluvias amenazan las labores de rescate


A la emergencia se suma ahora el pronóstico de nuevas precipitaciones. Las autoridades meteorológicas chinas advirtieron de lluvias durante los próximos tres días en el condado tibetano de Gyirong, una de las zonas golpeadas por la riada.

El Centro Meteorológico Nacional prevé precipitaciones de distinta intensidad entre este jueves y el sábado, con una posible intensificación durante la última jornada. En sectores próximos al paso fronterizo de Gyirong y Nepal también se esperan tormentas, fuertes ráfagas de viento y granizo.

Los expertos advierten que estas condiciones podrían complicar las labores de búsqueda y rescate, afectar el transporte y aumentar el riesgo de nuevos deslizamientos y corrimientos de lodo, en momentos en que los equipos de emergencia trabajan a ambos lados de la frontera.