Mientras el vicepresidente JD Vance se dirigía a la multitud en la convención republicana de mitad de mandato, fue interrumpido por un simpatizante que gritó "¡JD 48!", refiriéndose a la posibilidad de que él sea el 48vo presidente de Estados Unidos. Otros se sumaron, y el funcionario hizo una pausa con una sonrisa antes de cortarlos.
"Tenemos que ocuparnos de lo que toca este noviembre, y luego nos preocuparemos por lo que venga después", manifestó.
Vance fue protagonista el jueves por la noche, en que él y el presidente
Donald Trump instaron a los republicanos a acudir a votar en las elecciones de otoño, que marcarán el inminente final del tiempo de Trump en la Casa Blanca y el inicio de la carrera para sucederlo.
Y aunque el vicepresidente diga lo contrario, claramente su intervención de anoche marca el punto de partida de una carrera presidencial donde él aparece como uno de los grandes candidatos para ser el representante republicano en los comicios de 2028. Su discurso en el American Airlines Center de Dallas, al menos, así lo reflejó.
En medio de una gran ovación, Vance pronunció un discurso nacionalista y nativista, centrado en la defensa de la clase media, la familia tradicional y lo que describió como el "derecho de nacimiento nacional" de los estadounidenses.
"Tenemos que enviar un mensaje este noviembre: el país no pertenece a los radicales, no pertenece a los burócratas y no pertenece al mejor postor", afirmó la autoridad, quien agregó: "Este país nos fue entregado por nuestros padres y por los padres de ellos. Recibimos este derecho de nacimiento nacional".
Los demócratas, Irán y la bandera mexicana
Vance intentó contraponer lo que llamó valores tradicionales, como la familia y la paternidad, con los de la izquierda radical de los demócratas, a quienes aseguró "tenemos que echarlos a patadas en noviembre".
"Los demócratas son el partido del odio. Son el partido que desprecia a Estados Unidos y a las personas que lo construyeron. Son el partido que puede sentir simpatía por los terroristas que perpetraron" los ataques del 11 de septiembre de 2001, dijo el vicepresidente.
Según Vance, las diferencias dentro de la coalición republicana palidecen frente a las divisiones de los demócratas.
"Este otoño, los demócratas presentan candidatos que les dirán a sus hijos qué se les permite decir, cómo se les permite vivir y, lo que es más importante, a quién deben odiar", enfatizó.
Vance también desestimó las críticas a la guerra en Irán como una mera "cuestión política". Se trata de uno de los principales obstáculos electorales para los republicanos de cara a noviembre, considerando que solo el 25% de los estadounidenses considera necesaria esta guerra, según una encuesta de Ipsos publicada a principios de este mes.
Por otro lado, el vicepresidente también protagonizó un incidente con un manifestante que interrumpió su discurso en la convención en Dallas mientras ondeaba una bandera mexicana. El dirigente aprovechó el episodio para reivindicar el nacionalismo estadounidense y cargar contra la izquierda.
Imagen del manifestante que lució una bandera mexicana (Foto: EFE).
"Si amas tanto México, vete allí. Yo te compro el boleto de avión", dijo Vance después de que el manifestante mostrara la bandera mexicana durante su intervención.
El vicepresidente calificó posteriormente la enseña como un "símbolo de la extrema izquierda" y sostuvo que el hombre debería haber mostrado la bandera estadounidense. El manifestante fue retirado del recinto por el personal de seguridad.
Vance candidato
En medio de la convención, los asistentes ya ven a Vance como un posible aspirante a la presidencia, aunque no es el único. En entrevistas con casi dos docenas de asistentes realizadas por la agencia AP, todavía no había un consenso claro sobre un candidato favorito para 2028.
Aunque el vicepresidente fue mencionado con frecuencia, una larga lista de otros personajes -incluidos el secretario de Estado Marco Rubio, el senador de Texas Ted Cruz y el gobernador de Florida, Ron DeSantis- también aparecían entre las preferencias. Y la mayoría dijo que no estaba lista para comprometerse con ninguno en especial.
Vance, de quien se prevé ampliamente que se postule a la nominación presidencial republicana de 2028, no dio ninguna pista sobre sus planes. Pero no tenía por qué hacerlo, dijo el presidente del Partido Republicano de Wisconsin, Brian Schimming.
"Es tan astuto. Es simplemente un tipo astuto", afirmó Schimming, e hizo notar que Vance ha estado en Wisconsin -donde Trump ganó por menos de un solo punto porcentual en 2024- tres veces este año y se prevé que vuelva allí antes del 3 de noviembre.
Por ahora, el vicepresidente asegura estar enfocado en las elecciones de noviembre próximo. Aunque, claramente, todo indica que también está mirando un poco más allá.