El primer vuelo experimental de Walmart Chile para entregar compras mediante drones puso bajo los reflectores a una empresa hasta ahora poco conocida fuera del ecosistema tecnológico.
Se trata de Osiris Experience, startup nacida en Concepción que desarrolla y opera soluciones de despacho aéreo.
El piloto comenzó en Laja, Región del Biobío, y tendrá una duración de tres semanas. Participarán una decena de familias, con vuelos dos días por semana, utilizando rutas previamente evaluadas y cargas limitadas.
Los pedidos son preparados inicialmente en el supermercado Lider de Los Ángeles y trasladados hasta una estación de despegue situada unos cinco kilómetros al sur de Laja. Desde allí, el dron realiza el recorrido hasta el domicilio del cliente y deposita la compra en un punto previamente definido.
Walmart explicó que el objetivo de la experiencia es estudiar nuevas formas de llegar a sectores rurales y alejados de los principales centros urbanos. La compañía ya cuenta con experiencia en esta tecnología en Estados Unidos, donde asegura haber superado el millón de entregas mediante drones.
La startup penquista detrás
Osiris Experience nació en 2023, creada por Alfonso Rojas. Según el perfil corporativo de la compañía en LinkedIn, actualmente tiene entre dos y diez trabajadores, seis miembros asociados y declara su sede en Sunnyvale, California, aunque sus orígenes están en Concepción.
La empresa se define como una compañía de "logística autónoma" que diseña, fabrica y opera drones para entregas autónomas de última milla.
Su ambición es particularmente alta, pues, plantea como objetivo realizar entregas en menos de 15 minutos y con un costo inferior a US$1.
Walmart
La startup también afirma que detrás de los vuelos existe una capa tecnológica basada en agentes de inteligencia artificial encargados de funciones como despacho, planificación de rutas y soporte al cliente.
Ese sistema tiene un nombre. Rojas explicó en LinkedIn que el piloto de Walmart funciona con hardware desarrollado por la propia compañía y con Osiris X, su plataforma de software, que administra el despacho, las rutas, el monitoreo y la atención a clientes mediante agentes de IA.
"Making last mile logistics an agentic workflow", señaló el emprendedor al describir la tecnología.
Los jóvenes detrás de Osiris
El principal rostro de la compañía es Alfonso Rojas Anfossi, fundador y CEO.
Pero el proyecto comenzó antes.
Según relató Rojas en una entrevista con Diario Financiero, durante la pandemia, cuando tenía 16 años, comenzó a investigar tecnologías que podían transformar el futuro. Después de explorar áreas como robótica, vehículos autónomos y movilidad aérea, decidió concentrarse en el reparto mediante drones.
Aprendió programación y ensamblaje a través de internet y posteriormente ingresó a Ingeniería Civil en la Universidad del Desarrollo (UDD). Allí continuó desarrollando el proyecto junto a Rodolfo Hidalgo, quien aparece actualmente en LinkedIn como cofundador de Osiris Experience.
Este antecedente permite precisar la conformación inicial de la empresa: Rojas e Hidalgo estuvieron en el origen del proyecto, mientras que el ingeniero aeroespacial Marcos Elgueta se incorporó posteriormente al equipo luego de que Rojas publicara en LinkedIn que buscaba un especialista aeronáutico.
Elgueta, con estudios en Países Bajos y experiencia en proyectos aeronáuticos, fue clave en el desarrollo de los primeros prototipos. Una de las pruebas iniciales consistió en entregar medicamentos mediante un dron adaptado a un vecino en una zona rural.
De los servicios con drones al delivery autónomo
El currículum público de Rojas muestra además que Osiris no fue su primera aproximación al sector.
Según LinkedIn, entre diciembre de 2022 y julio de 2023 fundó Deus Drone Services, dedicada a servicios como fotografía aérea, fotogrametría y mapeo 3D para empresas de construcción e inmobiliarias. Allí también creó una comunidad de más de 300 operadores de drones.
Antes de aquello, entre 2019 y 2021, señala que trabajó independientemente desarrollando robots, drones, aplicaciones móviles, sitios web e inteligencia artificial, además de fabricar componentes mediante impresión 3D.
Posteriormente participó en programas internacionales. Durante 2025 fue Fellow & Scout de START Global en Suiza y, más tarde, Founder in Residence en Founders, Inc., aceleradora con sede en San Francisco enfocada en compañías de hardware.
LinkedIn
En la entrevista concedida anteriormente a Diario Financiero, Rojas relató además que abandonó sus estudios universitarios tras decidir convertir Osiris en una compañía a tiempo completo. La startup consiguió inicialmente US$50 mil de inversionistas ángeles y posteriormente otros US$150 mil de Fusen Fund, ligado al empresario estadounidense Christopher Klaus.
En su publicación sobre el lanzamiento con Walmart, Rojas atribuyó además el desarrollo de la operación a un equipo integrado, entre otros, por Marcos Elgueta Soulat, Matías Bravo, Benjamín Ulloa Koster, María Paz Tormo, Jesús Ramos y Norman Pohl.
La regulación, el principal desafío para escalar
El desarrollo tecnológico no aparece hoy como la principal barrera para masificar este tipo de entregas. Leonardo Causa, director de Ingeniería Civil en Informática e Innovación Tecnológica de la Universidad del Desarrollo, apunta al marco regulatorio.
"La tecnología de delivery con drones ya es completamente viable, pero el marco regulatorio aeronáutico chileno todavía no está concebido para un modelo logístico masivo", señaló.
Causa explica que las actuales reglas dificultan una operación de última milla a gran escala, que requiere vuelos más allá de la línea de vista del operador y la gestión simultánea de varios drones. Como referencia, menciona los avances de Estados Unidos y Europa, donde ya existen mecanismos para autorizar este tipo de operaciones bajo determinadas condiciones.
"A nivel local necesitamos precisamente eso, una regulación clara para operaciones autónomas más allá de la línea de vista y una plataforma digital de gestión de tráfico a baja altura que garantice la seguridad del espacio aéreo y la privacidad de los vecinos."
Leonardo Causa, académico
"A nivel local necesitamos precisamente eso, una regulación clara para operaciones autónomas más allá de la línea de vista y una plataforma digital de gestión de tráfico a baja altura que garantice la seguridad del espacio aéreo y la privacidad de los vecinos", dijo.
Por su parte, Danielle Zaror, académica del Centro de Estudios en Derecho Informático de la Universidad de Chile, precisa que actualmente la actividad sí está sometida a reglas aeronáuticas.
"En Chile no existe una regulación legal para operar drones, lo que sí existe es regulación reglamentaria que es administrada por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC)", afirmó.
Para las operaciones comerciales, explicó, se exige obtener un Certificado de Operador Aéreo (AOC), proceso que contempla la presentación del proyecto ante la autoridad, documentación sobre la operación y las aeronaves, además de eventuales inspecciones. En el caso de drones, también se requiere un manual de operaciones, personal responsable y un sistema específico de gestión de seguridad operacional.