Si bien el Partido Comunista tiene una declarada diferencia con el Presidente Gabriel Boric sobre el régimen político de Cuba, no se había sabido de abiertos insultos contra el Mandatario, hasta el programa de streaming que esta semana protagonizó el exconvencional constituyente, Hugo Gutiérrez, y el integrante de la Comisión Política, Juan Andrés Lagos.
"¿Con quién se quiere congraciar este fulano?" inquirió el también exdiputado, aludiendo al Mandatario y su definición de que Cuba es una dictadura y que Fidel Castro fue un dictador. Gutiérrez también tildó al Presidente de "cobarde" por buscar "congeniar con el amo (EE.UU)", y le atribuyó "una conducta servil".
Secundando la posición, Lagos comentó que "si alguien piensa que, por estar del lado del imperio, se va a salvar de esta lógica, sea quien sea, está recontra equivocado".
En el Gobierno, fue la propia ministra de la Segegob, Camila Vallejo (PC) quien replicó las descalificaciones hacia el Presidente. "En esto siempre hay que ser respetuosos del Presidente de la República. Independientemente de las diferencias, los insultos, las descalificaciones, las caricaturas, no van al caso, no contribuyen, y yo creo que hablan más de las personas que la emiten que del que recibe el ataque", aseveró.
Del mismo modo, el ministro de Seguridad, Luis Cordero, afirmó que "en materia de calidad a la democracia (el Presidente) ha tenido siempre una sola opinión (...) Las cosas son lo que son y, por cierto, si hay personas a las que les molesta, allá ellos".
Tira y afloja del PC
Pero las declaraciones de los personeros comunistas no solo se dirigieron a Boric, también aludieron a la excandidata presidencial Jeannette Jara, quien durante la campaña declaró que la isla "claramente no es una democracia".
En concreto, Gutiérrez aseveró que "en este partido no podría haber nadie que creyera que Cuba es una dictadura. Y si alguien lo cree, esa persona no puede estar en este partido".
La línea roja que expresó el exconvencional devela las distintas almas que conviven al interior del PC, y cuya brecha se agudizó durante la campaña de Jara: El ala doctrinaria del partido, que representa el timonel, Lautaro Carmona, Lagos, Gutiérrez, y Daniel Jadue, y el lado progresista, que se le sindica a Jara, Vallejo y Marcos Barraza, entre otras personalidades.
Conocida fue la diferencia que Carmona tuvo con Jara sobre Cuba, una vez que ella planteó la existencia de informes internacionales que dan cuenta de presos políticos en la isla. "No hay en Cuba gente que esté presa porque piensa distinto", aseveró el líder del PC.
La libertad que el timonel del partido tuvo para rebatir y pautear sus posiciones de la abanderada, llevó a la Jara a acusar "falta de fraternidad de parte de Carmona". Tras la derrota electoral, Jara sinceró estar meditando renunciar al partido, siendo que la medida la había planteado como una promesa de campaña, en el caso de ganar la presidencial.
De ahí que los dichos de Gutiérrez reinstalan el tira y afloja interno del PC y reinstalan la posible salida de Jara. Algo que muchos en el partido resisten, buscado convencer a la exministra de mantener su militancia.
No pasó desapercibido la publicación que la exministra publicó esta semana en Instagram. Una fotografía en la que aparece compartiendo mesa con cinco mujeres del PC: La exalcaldesa de Santiago y diputada electa, Irací Hassler; la exconcejala de Recoleta, Natalia Cuevas; la alcaldesa de Lo Espejo, Javiera Reyes y la diputada y senadora electa, Karol Cariola. "Después de meses tan intensos, es tan necesario juntarse con la compañeras", escribió Jara.
Oficialismo
En el Socialismo Democrático, también respondieron molestos a las formulaciones de los personeros del PC. La presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, reprochó que "las críticas de algunos miembros del Partido Comunista contrastan con la línea política del propio partido que ha sido fijada en sus resoluciones y creo que son bastante destempladas, tanto aquellas que se formularon en relación a la ley de Naín-Retamal, como aquellas que se formulan hoy respecto del propio presidente de la República".
"En relación a Jeannette Jara, creo que el rol que ella cumplió para toda la centroizquierda hace que merezca todo nuestro respeto y, por cierto, creo que sus decisiones van a ser propias, no tampoco inducidas por conductas que me parecen bastante violentas y propias de una cultura de la cancelación que no es propia de la democracia", añadió.