Puntualmente, lo que Codelco comunicó este viernes es que la auditoría detectó "inconsistencias y ocultamientos en la forma en que antecedentes técnicos fueron reportados a la autoridad sectorial"
Héctor Aravena
En enero de este año, una auditoría interna fue instruida en la empresa estatal Codelco al detectar inconsistencias en la información enviada a Sernageomin sobre un estallido de roca ocurrido el 24 de julio de 2023 en la División El Teniente.
Las conclusiones del proceso, que fueron entregadas este viernes, revelaron que hubo ocultamientos en el reporte técnico del accidente, lo que significó el despido de tres alto cargos de la corporación.
Así es como tanto Claudio Sougarret, gerente general de El Teniente; Rodrigo Andrades Contreras, exgerente de minas y actual gerente de proyectos en la mina; y Mauricio Barraza, vicepresidente de operaciones, dejaron sus cargos el día de ayer.
Puntualmente, lo que Codelco comunicó es que la auditoría detectó "inconsistencias y ocultamientos en la forma en que antecedentes técnicos fueron reportados a la autoridad sectorial". También, se señala que se identificaron "desviaciones que constituyen incumplimientos graves de deberes, determinando responsabilidades de ejecutivos actuales y ex-ejecutivos".
Los riesgos del ocultamiento
Y es que todo fue destrabado en el marco de la investigación interna por el accidente ocurrido en julio de 2025 que dejó a seis mineros fallecidos.
Pero, para analizar el evento sobre el cual se ocultó información, algo que, según expertos, podría haber derivado en una preparación insuficiente para prevenir accidentes futuros, hay que remontarse al 24 de julio de 2023.
Fue ese mes cuando se produjo un estallido de roca en el sector Andes Norte, que, a diferencia del accidente el mismo mes en 2025, fue menos grave, ya que hubo 12 trabajadores heridos, ninguno de gravedad, y cero fallecidos.
La emergencia fue gatillada por un evento sísmico de magnitud 3,8 generado por el propio estallido de roca, cuyo epicentro se localizó en la zona norte de la división. Este fenómeno provocó el desprendimiento de grandes bloques de material y daños estructurales, obligando a una evacuación inmediata de los trabajadores.
Manuel Reyes, académico de la Facultad de Ingeniería de la U. Andrés Bello, dice que, potencialmente, el ocultamiento de antecedentes técnicos en 2023 puede haber derivado en que no se hayan tomado las medidas suficientes para prevenir o mitigar el estallido de roca del accidente ocurrido dos años después.
"En minería subterránea profunda, los eventos de estallido de roca son señales tempranas de inestabilidad del macizo. Si esos antecedentes se hubiesen informado oportunamente, era perfectamente posible redefinir zonas de exclusión, modificar la secuencia de minado o suspender labores en sectores críticos", señala en conversación con El Mercurio.
Agrega, sin embargo, que "eso no garantiza que el fenómeno geológico no ocurriera" pero sí "que la exposición de personas fuera significativamente menor, lo que hace técnicamente plausible que se hubieran evitado las muertes".
Por otro lado, el director ejecutivo de la consultora Plusmining, Carlos Guajardo, por su parte, tiene otra mirada e indica que "si bien se podría inferir que el ocultamiento de información tras un accidente podría derivar en un mayor riesgo de accidentes futuros, actualmente no se cuenta con antecedentes técnicos que permitan llegar a esa conclusión".