Continúan las tensiones por el traspaso de mandato entre el Gobierno del Presidente Gabriel Boric y el de José Antonio Kast. Esto, en medio de las acusaciones de "amarres" por parte de la administración entrante, las críticas al déficit fiscal, y ahora, por el concepto de "gobierno de emergencia" que Kast instaló desde la campaña.
La tensión se reactivó luego que el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, apuntara a que el concepto "gobierno de emergencia" sería una "excusa" para establecer reformas de retroceso social.
"Se ha pretendido instalar el relato de un Gobierno de emergencia como una excusa para eventualmente implementar reformas que signifiquen algún marco de desprotección social", señaló el ministro en entrevista con CNN Chile.
Kast salió en respuesta de aquello, y previo a su reunión con el alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt (RN), señaló que "yo le diría a todos, no solamente a un ministro, que tenemos problemas reales. Hay problemas de seguridad ciudadana. Hay problemas aquí en la región de Los Lagos de conectividad".
Asimismo, aprovechó de emplazar por los llamados "amarres" del actual gobierno, cuestionamientos de la actual oposición a raíz de las contrataciones, especialmente de funcionarios de planta, que se han realizado en las últimas semanas en distintas reparticiones. "Yo le diría al ministro, miremos hacia adelante, no aprovechemos las últimas instancias para amarrar", dijo Kast.
En tanto, desde la Oficina del Presidente Electo (OPE) reconocen que el ambiente es tenso, y apuntan a una intención del actual gobierno de "traspasar" la responsabilidad de los recortes presupuestarios que vienen al plan de emergencia de Kast. De cierto modo, apuntan a que sería un distractor para evitar hablar de cifras económicas, cuando el déficit estructural fue del 3,6% del PIB, según informó el Gobierno la semana pasada.
Cataldo dice que este Gobierno es el de "emergencia"
Lejos de terminar la trama por el concepto de Kast, algunas voces del Gobierno han dado un paso más allá, apuntando a que el Gobierno del Presidente Gabriel Boric fue el "verdadero" gobierno de emergencia.
El miércoles, el ministro de Educación, Nicolás Cataldo, planteó a Radio Universo que el verdadero gobierno de emergencia es el del Presidente Gabriel Boric.
Según comentó, el Gobierno "llegó en 2022 a hacerse cargo, nosotros, del sistema educativo en un contexto de crisis. Una crisis post pandemia brutal. Más de diez puntos menos en resultados de aprendizaje. O sea, yo lo quiero decir de esta forma:
el verdadero Gobierno de emergencia, al menos en materia educacional, pero también en otros ámbitos, fue el Gobierno del Presidente Boric. A nosotros nos tocó hacernos cargo de la emergencia literal".
Al margen de Educación, Cataldo apuntó que "nos tuvimos que preocupar de estabilizar el país, de permitirnos al mismo tiempo de estabilizar el país, generar avances, reformas importantes, y no fue fácil".
En tanto, el futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado (UDI), respondió a los dichos de Cataldo comentando que "si a emergencia nos referimos... y ellos señalan que fueron el gobierno de emergencia, claramente la ciudadanía prefirió cambiar a quienes conduzcan la emergencia".
¿Apropiación del concepto?
En conversación con Emol, expertos plantearon que es un "error" del Gobierno del Presidente Boric "apropiarse" del concepto, especialmente en contextos muy distintos a lo que fue su arribo, en 2022.
"Es una mala estrategia apropiarse de este concepto. Esto, pues precisamente la emergencia de la que habla el ministro Cataldo viene de la pandemia y del actuar de ellos cuando eran oposición (al promover, por ejemplo, los retiros)".
Pedro Pizarro, vicepresidente Instituto Libertad
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Es una mala estrategia apropiarse de este concepto. Esto, pues precisamente la emergencia de la que habla el ministro Cataldo viene de la pandemia y del actuar de ellos cuando eran oposición (al promover, por ejemplo, los retiros). Así, no es lícito querer aprovecharse de su propio dolo", comentó
Pedro Pizarro, vicepresidente del Instituto Libertad.
Agregó que el actual Gobierno "debe reconocer que la emergencia de la que habla el Presidente electo desde su campaña, precisamente, proviene de la pésima gestión de este Gobierno en temas de seguridad, migración y economía, entre otros temas".
Por su parte, Víctor Inostroza, Investigador de Fundación P!ensa, indicó que "sin duda el Gobierno se ha sentido incómodo con el concepto. Al inicio lo desestimaron, como si fuera solo una consigna de campaña, negando que existiera una emergencia real. Pero cuando el término empezó a tomar fuerza y a hacer sentido en parte de la ciudadanía, sobre todo al reflejarse en las últimas elecciones, intentaron disputarlo en el debate público".
El experto planteó que el problema es que el Gobierno no ha logrado revertir ese marco; más bien cada vez que lo discuten lo terminan reforzando.
"Es cierto que esta administración asumió en un contexto marcado por la pospandemia, pero cuatro años después la sensación es que seguimos, en distintos planos, en un país estancado. La discusión de fondo no es la palabra: es si la gente vive hoy más tranquila y con más certidumbre. Puede haber avances puntuales que se valoren, pero la situación fiscal, la inseguridad, el bajo dinamismo laboral y otros factores transmiten un desgaste evidente", señaló.
"Validan" el concepto
Asimismo, Inostroza sostuvo que con el hecho de estar disputando el concepto, el Gobierno lo termina "haciendo propio", y el ejemplo más claro de ello es lo señalado por el ministro Cataldo.
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Entra a disputar la etiqueta y, en los hechos, la valida. Decir que ellos fueron 'el verdadero gobierno de emergencia' suena a un giro oportuno para rescatar el relato de la 'normalización', que en la práctica no se percibió con la fuerza que el gobierno esperaba", subrayó.
"Además, Cataldo omite algo clave: su sector contribuyó a instalar parte de las condiciones del desorden que hoy dice haber contenido. Apoyaron los retiros previsionales, con efectos claros en ahorro, inflación e incertidumbre. En educación, prometieron terminar con el CAE y el debate terminó derivando en el FES, sin consenso y con señales que han incentivado el no pago en un segmento relevante. También prometieron fortalecer la educación pública, pero los liceos emblemáticos atraviesan uno de sus peores momentos en años", agregó Inostroza.
Con todo, el experto sostuvo que "más que apropiarse del concepto con autoridad, lo que se ve es un intento de ponerse la medalla después de haber negado la emergencia y no resolverla de forma convincente. Y eso la oposición se los va a recordar cada vez que intenten instalar que fueron ellos quienes apagaron el incendio".