A la izquierda Claudio Araya, subsecretario de Telecomunicaciones; y a la derecha Guillermo Petersen, jefe de gabinete de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel).
El Mercurio
El ministro de Transportes,
Juan Carlos Muñoz, es una de las tres personas del Gobierno de Chile que fueron sancionadas recientemente por Estados Unidos.
"Personalmente para mí, además, una sanción de Estados Unidos duele especialmente porque tengo un vínculo importante. Ahí es donde formamos nuestra familia, donde iniciamos nuestros estudios, primero en California cuatro años y medio, luego en Boston donde hice un año sabático", sostuvo al respecto el secretario de Estado.
Agregó que "todo esto duele más especialmente porque es un país al que le tenemos mucho afecto, donde hemos sido tratados como familia con mucho cariño".
Según informó el secretario de Estado del país norteamericano, Marco Rubio, las tres personas tendrían restricciones en sus visas, puesto que "dirigieron, autorizaron, financiaron, y brindaron apoyo sustancial y/o llevaron a cabo actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y erosionaron la seguridad regional en nuestro hemisferio".
Aquello, sería a raíz del proyecto de cable submarino entre Chile y China. Dicha iniciativa denominada "Chile China Express", consiste en instalar un cable de fibra óptica que conecte directamente Valparaíso con Hong Kong.
El monto estimado para la inversión -de acuerdo con El Mercurio- ronda los 500 millones de dólares y responde a un consorcio en el cual participan China Mobile, HMN Technologies y Hengton Optic-Electric. Ahora bien, este está en evaluación, aún no se ha aprobado.
La iniciativa ha sido rechazada por la administración de Donald Trump. De hecho, ha incorporado varias alertas, una de las cuales se dio en Washington. De acuerdo con Ex-Ante, el embajador chileno en EE.UU, Juan Gabriel Valdés, sostuvo un encuentro con altos funcionarios del Departamento de Estado donde se reiteró la fuerte molestia con dicho proyecto.
Si bien se desconoce oficialmente quiénes son los otros dos afectados en este caso, se presume que se trataría de Claudio Araya, subsecretario de Telecomunicaciones; y Guillermo Petersen, jefe de gabinete de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel).
Araya, que es Ingeniero Civil en Electrónica de la Universidad Técnica Federico Santa María, y magíster en Tecnologías de Información y Gestión de la Pontificia Universidad Católica de Chile, es militante del Partido Comunista y se ha desempeñado a lo largo de su carrera principalmente en el área de telecomunicaciones, abordando el desarrollo de proyectos de nuevas tecnologías de transmisión de datos, seguridad de la información e infraestructura tecnológica.
Hasta su nombramiento en la Subecretaría, se desempeñaba como profesional asesor del Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones de la Subsecretaría de Telecomunicaciones.
En diálogo con El Mercurio, recientemente Araya fue consultado por la sanción de Estados Unidos y aseguró que él personalmente no ha sido notificado por el país norteamericano sobre una restricción de sus documentos para viajar a ese país.
Ahora, respecto del interés de Chile sobre el proyecto de cable con China, fue claro en que "el interés viene de las empresas. El Estado de Chile no está involucrado en su desarrollo; lo que hace es autorizar o no que se ejecute, y ese es el análisis que se está terminando".
Sobre la autorización del proyecto, mencionó que "si se cumplen los requisitos, normalmente estos trámites se autorizan. Nosotros no tomamos en cuenta variables políticas, sino técnicas (…) Si cumplen con los elementos técnicos, el cable debería autorizarse".
Por su parte, y de acuerdo con LinkedIn, Petersen, de 36 años, es Licenciado en Sociología de la Universidad de Concepción. Desde marzo de 2023 es jefe de gabinete de la Subtel y antes, entre abril y diciembre de 2022, fue asesor de Junaeb.
Entre los años 2020 y 2022, fue jefe de gabinete y asesor parlamentario "en temas sociales, políticos, territoriales y legislativos"; mientras que también tuvo experiencia laboral en el Ministerio de Desarrollo Social.
Además, fue presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción.