Durante la misa y bendición de ramos desarrollada en la Catedral de Valparaíso este domingo, en una ceremonia que comenzaba a cerrar Semana Santa, fue el obispo de Valparaíso, Monseñor Jorge Vega, quien aprovechó la oportunidad para lanzar una fuerte crítica a los "empresarios que están luchando para que el pueblo de Dios continúe trabajando el Viernes Santo".
Durante la homilía, el obispo relató la crucifixión de Jesús e hizo una comparación de ésta con el debate que se ha generado por la apertura del comercio durante el viernes de Semana Santa, señalando que "nosotros, que conocemos la historia, sabemos que después, aquellos que lo acompañaron a su iglesia, después lo abandonaron. Esos mismos que hoy salen a las calles a adorarlo para recibirlo, el viernes le gritarán '¡crucifícalo, crucifícalo, crucifícalo!'.
"El Viernes, y se los doy firmado, muy pocos estarán acá. ¿Por qué? Porque hay otras preocupaciones que se tienen", afirmó el religioso, de acuerdo con El Mercurio de Valparaíso, para luego comentar: "Estoy pensando en los empresarios de nuestro país".
Su prólogo siguió señalando que "muchos de los empresarios de hoy en nuestro país se dicen católicos. Muchos de los empresarios en nuestro país seguramente hoy están también en sus parroquias con palmas cantando, gozando. Muchos de esos empresarios, seguramente, ya están planificando sus días libres en su segunda casa de vacaciones, si es que no partieron ya. Pero esos mismos empresarios están luchando para que el pueblo de Dios continúe trabajando el Viernes Santo. El Viernes Santo es importante para los cristianos, afirmó Vega.
"Que sean ellos los primeros que estén en sus empresas trabajando"
En ese sentido, el obispo hizo un llamado a que "desde aquí, desde este púlpito, a esos empresarios a que dejen de ir a sus casas de veraneo, de descanso y que sean ellos los primeros que estén en sus empresas trabajando. Muy claro, les quiero invitar a eso. Porque es muy fácil borrar un día libre, un día de espiritualidad, e irse a sus casas, mandar a otros a trabajar. Es muy fácil".
"Quiero invitar a esos empresarios, que por los medios de comunicación y por todos sus contactos políticos, están tratando de acabar con ese Viernes Santo, que se arrodillen en las puertas de los templos y pidan el perdón al Señor por lo que están intentando hacer", continuó Vega.
Además, relató que muchas veces "estos mismos empresarios nos comentan: 'Oh, estamos en crisis en la Iglesia, no tenemos vocaciones'. Pero si son ellos mismos que, con sus directrices, están acabando con esa relación. Ahora la pregunta es: ¿yo también puedo ser empresario? (...). Yo también puedo ser empresario cuando me desentiendo de la festividad, de la semana que vivimos".
El obispo cerró invitando quienes se encontraban presentes a "no ser empresarios, a acompañar a Jesús en su momento más solemne, que es su pasión, muerte y resurrección. Que así sea". Incluso, al finalizar la misa, mientras las personas salían de la Catedral, remató con un: "Necesitamos que este Viernes vengan muchos cristianos, no empresarios".