Se espera que el próximo miércoles el Presidente José Antonio Kast realice su primera Cadena Nacional con el fin de anunciar el proyecto de Reconstrucción Nacional.
La iniciativa, la cual también se ha popularizado como una Ley Miscelánea, consta de más de 40 medidas en cinco ejes: reconstrucción, reactivación económica, fortalecimiento institucional, reordenamiento de las finanzas públicas y mejoramiento de la seguridad.
Por lo que desde la oposición presentaron un requerimiento ya ingresado por los diputados Luis Cuello y Daniela Serrano (PC), junto a Juan Santana (PS), quienes pidieron formalmente que el proyecto sea derivado a más de una comisión y no solo a la de Hacienda, como se proyectaba inicialmente.
Esto, fue considerado desde el bloque oficialista como un intento de dilatar el proceso legislativo. Considerando que el contenido del proyecto tendría un carácter principalmente financiero, lo que justificaría su tramitación prioritaria -y única- en la comisión técnica respectiva.
Expertos políticos consideran que el proyecto, al concentrar múltiples materias en una sola iniciativa, podría tensionar el debate legislativo y ralentizar su avance en el Congreso.
Asimismo, señalan que apostar por un "todo o nada" en un contexto de baja aprobación implica riesgos políticos, pudiendo incluso congelar la agenda o diluir sus contenidos clave. Con todo, plantean que, sin acuerdos previos ni manejo político fino, la estrategia podría terminar generando mayor conflicto y dificultar la capacidad del Ejecutivo para concretar resultados.
Expertos evalúan los "costos" de presentar un megaproyecto
El
analista político de la Universidad de Talca, Mario Herrera señaló que presentar un mega proyecto es "aplicar un "todo o nada". Eso es peligroso en gobiernos que bajan su aprobación tan rápido. Si lo hubiesen lanzado al iniciar el gobierno, probablemente tendría más posibilidades de salir. Un proyecto de reconstrucción que cubra múltiples temas puede terminar siendo un contrasentido. Más que encontrar una solución rápida se puede transformar en una discusión eterna sobre cada uno de los puntos y terminar congelando la agenda legislativa de Kast".
"Otros presidentes han vivido lo mismo con la idea de las "grandes reformas". Acá serían reformas menores, pero sobre múltiples temas al mismo tiempo. Ahora bien, si la apuesta es más a largo plazo, el gobierno encontrará un argumento para culpar a la oposición si los resultados no llegan. Eso con el riesgo evidente de seguir aumentando la desafección en la ciudadanía y, potencialmente, el malestar social", aseguró.
En esa línea Marco Moreno, analista político de la U. Central, indicó que "enviar una ley miscelánea como el proyecto de reconstrucción tiene una ventaja clara: permite ganar velocidad, ordenar la agenda y dar una señal de decisión política, especialmente en contextos donde el gobierno quiere mostrar acción".
"Pero también tiene costos relevantes. Agrupar muchas materias en un solo proyecto puede debilitar la deliberación, tensionar el debate legislativo y facilitar la crítica de falta de prolijidad o incluso de ‘forzar’ al Congreso".
Marco Moreno, analista político de la U. Central
El experto aseguró que "si bien parece una estrategia eficaz para instalar agenda, es una jugada riesgosa si no va acompañada de acuerdos previos y manejo político fino, porque puede terminar ralentizando lo que buscaba acelerar",
Mientras que el académico y cientista político de la Universidad Autónoma, Tomás Duval, sostuvo que "el proyecto de reconstrucción es el eje central de la futura acción política de gobierno su amplitud de materias pondrá a prueba ala efectividad y la capacidad de lograr acuerdos del gobierno ya que este carece de mayorías en el congreso pero es el tiempo y la forma adecuadas ante la existencia de múltiples oposiciones y diversidad de materias que pueden complicar todavía más a esta".
"El riesgo es que el corazón económico del proyecto pueda terminar diluidos en su tramitación", cerró.