El próximo martes 2 de junio se iniciará en el Senado el debate por el proyecto de reconstrucción, iniciativa frente a la cual el Gobierno pretende asegurar una mayoría más robusta para su aprobación.
De cara a esa tramitación, La Moneda estaría optando por un diseño más flexible, ampliando el plazo que inicialmente había impuesto el titular de Hacienda, Jorge Quiroz. Así lo expresó el biministro del Interior y la Segegob, Claudio Alvarado, quien el domingo se abrió a extender más allá de junio la discusión de la megarreforma. Algo que el lunes condicionó a la "voluntad de la oposición" para buscar acuerdos.
Esto en medio de los llamados que además han hecho, tanto el oficialismo como el Ejecutivo a sectores del Socialismo Democrático, a que se abrieran a buscar acuerdos. Ante ese escenario, el Gobierno busca algunas alternativas para alcanzar los votos necesarios.
Pirquinear votos
Según consignó hoy El Mercurio, el Gobierno optará por recurrir al "pirquineo" de votos, lo cual implica conversar o "negociar" individualmente con cada senador para buscar su apoyo para al proyecto, a cambio de alguna "concesión".
Esta alternativa podría ayudar a La Moneda en un escenario donde no están presentes otras fuerzas como el PDG, el cual fue clave para sacar adelante la reforma en la Cámara.
Ceder cambios
Otra opción es que La Moneda se abra a "ceder" una o más partes del "corazón" de la ley miscelánea. Algo que han pedido fuertemente desde la izquierda, por ejemplo, ayer el Frente Amplio y el Partido Comunista, emplazaron al Gobierno modificar las ideas matrices de la megarreforma si es que realmente quieren llegar a un acuerdo con ellos.
Por lo pronto, La Moneda habría deslizado la posibilidad de bajar la invariabilidad tributaria de 25 a 20 años. A lo que podría sumarse a una disminución del impuesto corporativo del 27% al 23%.
Si bien sectores de la DC, el PS y el PPD se mostrarían proclives a conversar con el Gobierno, lo anterior no sería suficiente para otras fuerzas del sector más duro de izquierda.
Además de un eventual apoyo del senador Pedro Araya (PPD), se estima que también podrían tener el respaldo del independiente Karim Bianchi, por lo que se llegaría a 26, 27 o más apoyos para aprobar la idea de legislar.
Comisión mixta
Ante un escenario más adverso, el Gobierno tendría en la mira una comisión mixta compuesta por senadores y diputados, la cual se encargaría de dirimir las diferencias entre ambas cámaras. Dicho espacio se daría si se rechaza la idea de legislar en el Senado.
De hecho, en el oficialismo hablan de desdramatizar esa opción, señala el mismo medio. Esto pues se restaría el "estrés" de pasar por un largo período de trámite en más de una comisión legislativa.
En una comisión mixta, el oficialismo podría quedar en mayoría seis a cuatro sobre la izquierda, lo que resulta favorable para sus intereses. En todo caso, lo que salga de esta instancia debe ser ratificado por ambas cámaras.