El
ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, evitó extender el debate que abrió luego que el lunes señalara que su cartera operará bajo la
Política de Seguridad Nacional impulsada por el gobierno del ex Presidente Gabriel Boric.
Luego de sostener su primer consejo de Seguridad, Arrau fue consultado por el plan de seguridad de su cartera, la "tarea pendiente" a la que su predecesora, Trinidad Steinert, no logró dar forma ni convenció a la oposición ni a la opinión pública.
"Hay que recordar que la ley 21.730, que tiene poco más de un año, que es la que crea este ministerio, obliga a varias cosas. Lo primero es que existe una Política Nacional de Seguridad Pública, esa está vigente, la promulgó el ex Presidente Boric, dura 6 años, y nosotros creemos que esa política es suficiente, es amplia, da espacio para ciertas políticas, para ciertos planes, programas, en fin, que se puedan implementar en el futuro", dijo Arrau el martes.
Agregó que "por tanto, en nuestra posición vamos a operar bajo esa política que hoy día está vigente, que le quedan más de 5 años de funcionamiento".
Asimismo, enfatizó en que el 2 de junio presentarán ante el Senado las propuestas, asegurado que están sustentadas por "un pilar legislativo muy robusto".
Antes, Arrau se había reunido con el ex ministro de Seguridad del gobierno anterior, Luis Cordero, la que tuvo como objetivo revisar el estado de avance en la instalación del Ministerio de Seguridad Pública y dar continuidad a distintas líneas de trabajo.
Gobierno evita abrir un flanco
Aún cuando la reunión con Cordero pudo ser una señal para la oposición, personeros del sector cuestionaron que la narrativa en seguridad de este Gobierno se haya trazado con fuertes críticas hacia la forma en que el gobierno anterior encauzó la seguridad.
Además de parlamentarios de oposición, también se refirió al tema la exministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, quien sostuvo en su cuenta de X que "el Gobierno de Kast por fin dice cual es su Plan de Seguridad: el Plan del Gobierno de Boric", escribió.
Vallejo sostuvo además que "parece chiste, pero es evidente que nunca tuvieron un plan propio. Prometieron resolver la crisis de seguridad, con orden y mano dura, pero ya sabemos que sólo eran slogan de campaña".
Antes de que se convirtiera en un flanco para el Gobierno, las siguientes horas estuvieron marcadas por un relato alineado de los subsecretarios del Interior y de Seguridad Pública en torno a diferenciar el marco legal y la política Nacional de Seguridad contenida en esta, versus la "impronta" que le dará Arrau a las medidas.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, dijo la noche del lunes en Tolerancia Cero que "todas las candidaturas presidenciales presentaron su plan de seguridad al momento de inscribir las candidaturas y se hicieron las campañas con esos planes. Por lo tanto, el Presidente Kast y todos los otros candidatos tenían un plan de seguridad. Otra cosa distinta es lo que cada ministro de Estado, a propósito de su propia gestión y su propia impronta, le propone al país a partir de esa base", sostuvo.
Por su parte, el subsecretario de Prevención del Delito, Andrés Jouanett, planteó que "la política de seguridad la determina el Presidente y el ministro de Seguridad, y por tanto, eso le corresponde a quienes le acabo de señalar... Una cosa es el mandato que tiene el Ministerio de Seguridad, que lo señala la ley, eso es una cosa. Respecto de los énfasis, cada gobierno pone distintos énfasis".
Más tarde, fue el propio ministro Arrau quien buscó zanjar el tema, y defendió que "por supuesto que hay" un plan en seguridad. Es más: afirmó que hace más de un año, el Partido Republicano venía trabajando en elaborar "un completo plan de seguridad el cual dimos a conocer en la campaña del Presidente José Antonio Kast".
En cuanto a la polémica que abrieron los dichos de Vallejo, sostuvo que "confundir los términos me llama mucho la atención, respecto de cuándo hay una política pública, un plan... a la gente estos papeles y esta discusión política no hay cosa que le importe menos, lo importa es la efectividad, ver mejora en las cifras, el apoyo a nuestras fuerzas de orden y seguridad, y las mejoras que podemos hacer para que ellos estén más protegidos... eso es lo que verán en los próximos días, semanas y meses de parte de este ministro".
Manejo político de Arrau
El manejo de Arrau en torno a su primera controversia es bien evaluado por los expertos, quienes enfatizan que echó mano a su experiencia política para salir del paso, algo de lo que carecía Steinert.
Es más: Arrau ha intentado incluso dar algunas señales a la oposición, como la reunión que él mismo convocó con Cordero, aunque sin perder el foco de hacer la cosas "con su propia impronta" en materia de seguridad.
Aldo Cassinelli, director de la escuela de Gobierno de la U. Autónoma, destaca en esta línea que "el ministro Arrau está demostrando una notable agudeza política en la conducción de la cartera de Seguridad. Un claro ejemplo de ello fue su reunión con el exministro Cordero, quien no solo lideró la instalación inicial de dicho ministerio, sino que también es un reconocido experto en derecho administrativo".
"Este encuentro resulta clave para comprender el complejo funcionamiento de una institucionalidad nueva que aún se encuentra en pleno proceso de despliegue", subrayó.
El experto agrega que existe un segundo aspecto que ha llamado la atención, pero que responde a una lógica evidente que la ministra anterior no logró asimilar. "Al tratarse de un ministerio nuevo, existe un mandato legal explícito enfocado en la Política de Seguridad Nacional. Esta política es una obligación por ley y constituye la base desde la cual deben desprenderse las estrategias para cada una de las áreas de acción".
"Lo anterior no solo evidencia la habilidad del ministro Arrau, sino también su profunda comprensión del desafío que tiene por delante. Más allá del gesto político de convocar y buscar experiencia o vínculos con otros sectores, subyace el entendimiento de que la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado requiere una política de Estado que trascienda a los gobiernos de turno", enfatiza.
Agrega que tanto es así, "que la propia estrategia de seguridad tiene una vigencia de seis años, diseñada precisamente para dar continuidad institucional. En ese escenario, los énfasis del ministro deben volcarse hacia las acciones tácticas y las estrategias específicas que permitan dar cumplimiento a ese marco macro".
Gestión de "consensos" y "guiño a políticas de Estado"
Para Casinelli, resulta interesante que sea un ministro de la más estricta confianza del presidente Kast, y proveniente del Partido Republicano, quien abra este abanico de posibilidades. "Su gestión parece apuntar hacia los consensos de amplio espectro que se necesitan con urgencia para sacar adelante al país", enfatizó.
Por su parte, Roberto Munita, académico UANDES y UNAB, agrega que el hecho de que Arrau haya puesto por delante el "marco" de la Política Nacional de Seguridad, "es un guiño a las políticas de Estado".
"El Gobierno, a estas alturas, debe saber que si quiere recuperar el control de la agenda, debe salir de la pelea chica, y dar a entender que en una agenda tan compleja, se requiere contar con visiones y aportes que incluso vengan de la vereda contraria", enfatizó.
El experto enfatiza que de todas formas, "la oposición saldrá a pregonar que nunca hubo un plan de seguridad y que, por eso, se suma al plan de Boric. Pero la verdad es que a la gente le termina importando muy poco si había o no un plan; la gente quiere potencia en el combate a la delincuencia, con foco y resultados, y si es el gobierno de Kast el que termina impulsando esto, incluso tomando como base las políticas aprobadas en el gobierno anterior, el reconocimiento será para la actual administración".
Una opinión distinta tiene Javiera Delgadillo, docente de la carrera de Administración Pública de la Universidad de O'Higgins (UOH), quien plantea que mencionar que se utilizará la política nacional del gobierno anterior "evidencia improvisación respecto a la gestión de la seguridad en el país".
"Con esta decisión, indirectamente refuerzan lo que sectores de la oposición vienen diciendo hace tiempo: “no hay política de seguridad”. El gobierno actual se apropió del problema público de la seguridad y hoy queda en claro que no tenían propuestas concretas ni definiciones políticas viables para responder a la magnitud del problema", cerró.