La diputada Javiera Rodríguez (Partido Republicano), arremetió la tarde de este sábado contra la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile que, mediante el director de escuela Miguel González, se pronunció sobre la acusación de violencia que hizo la parlamentaria.
"Gritaron, pifiaron, insultaron al inicio, durante la actividad y al salir. Solo había UN guardia para 60 personas. Además, sería bueno hacer una condena SIN MATICES de la violencia, sin insinuar bajamente que alguien la provocó. Son un desastre", escribió la congresista en su cuenta de X.
Poco antes, en un comunicado González aclaró que "a instancias de un senador estudiantil, se autorizó el uso de una sala para un encuentro con la diputada Javiera Rodríguez el viernes 29 de mayo de 2026. Dicho encuentro se llevó a cabo íntegramente durante el lapso de una hora y media. Las imágenes reproducidas por redes sociales y por algunos medios de comunicación, corresponden al término de la actividad, donde un grupo de estudiantes se manifestó en su contra".
En la misma línea, aseveró que "en todo momento se resguardó la seguridad e integridad de la diputada quien fue acompañada por funcionarios de la Facultad en su llegada, durante su intervención y en su salida".
De todas maneras, dijo que "la Facultad de Derecho rechaza categóricamente la violencia y las vías de hecho como instrumento de acción política", por lo que "si hubo conductas inapropiadas o groseras en la referida manifestación, se trata de situaciones inaceptables que serán investigadas".
Ahora bien, precisó que "no compartimos el método de la provocación (de ningún sector político) ni la tergiversación de hechos o situaciones para obtener determinados fines".
El día viernes, cuando Rodríguez asistió a la casa de estudios, publicó un video en su red de Instagram en el que se ve a estudiantes manifestándose en su contra y escribió: "No les tengo miedo. Iré a cada rincón a defender la libertad".
"Escupos, gritos, chorros de agua, empujones, golpes: usan la violencia como acción política. Yo creo en el diálogo, en el debate, y en que en democracia nadie tiene derecho a silenciar a otro por pensar distinto", complementó.
La situación fue condenada tanto por el partido en el que milita, como también por el presidente José Antonio Kast y la ministra de la Mujer, Judith Marín.