Un nuevo capítulo de su gestión abrió el Presidente José Antonio Kast con el anuncio de la Agenda Contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT). Con ella, el Mandatario reafirmó el enfrentamiento del delito como un pilar de su administración, en circunstancias que el proyecto de Reconstrucción está reducido al trámite de vetos presidenciales y a la discusión de artículos en el Tribunal Constitucional.
Con la meta autoimpuesta de despachar la agenda antes de navidad, el Ejecutivo ya tiene definido método el legislativo, con el ingreso de su reforma constitucional en el Senado y de normas legales de menor magnitud, en la Cámara.
Otro factor a consideración del gobierno, es la respuesta de la oposición. A diferencia de la megarreforma, en el Ejecutivo hay expectativa de que las fuerzas progresistas no se nieguen en bloque al avance de la agenda.
En particular, se considera difícil que los parlamentarios se nieguen a avanzar en robustecer la legislación en seguridad, siendo una preocupación transversal en todos los distritos. Sí es cierto que un debate más peliagudo se proyecta en asuntos de derechos humanos.
Pero por sobre todo, en La Moneda se tienen a la vista los disensos que ha tenido el Socialismo Democrático con el Frente Amplio y el Partido Comunista, en materia de seguridad. El pináculo de ellos, fue en las postrimerías del gobierno del Presidente Gabriel Boric, con la absolución del excarabinero Claudio Crespo, tras enfrentarse a un juicio de seis años por haber perpetrado los disparos de perdigones que dejaron ciego al actual diputado Gustavo Gatica (ind. -PC), durante el estallido social.
Personeros del PC y el FA acusaron a sus pares del Socialismo Democrático de haber apoyado la ley Naín Retamal, que dispone la legítima defensa privilegiada de las policías. Las recriminaciones desataron la indignación del bloque, que recordó que la aprobación del proyecto vino por instrucción del Ejecutivo.
Diferencias de ese tipo también se han manifestado durante el gobierno de Kast, con la votación de las renovaciones del estado de excepción que rige en la Macrozona Sur. Ahora último, también han habido disensos en las votaciones de la ley Naín Retamal 2.0 y en la reforma constitucional que permite a militares hacer control preventivo.
En lo que respecta a la ACOT, las expresiones de los partidos ya dan cuenta de matices. Mientras voces del Socialismo Democrático, como Raúl Leiva (PS) y Raúl Soto (PPD) se han mostrado llanos a debatir la agenda, el PC emanó una declaración cuestionando el anuncio del Presidente, y advirtiendo que la seguridad no puede convertirse en "una excusa para confundir el crimen organizado con la protesta social".
"El Socialismo Democrático va a estar"
En Desde La Redacción, de La Tercera, la presidenta del Senado, Paulina Núñez, abordó la posibilidad de que estén los votos del PC y el FA para la aprobación de la ACOT. "Yo espero que si tenemos por delante el país, el ánimo de enfrentar el crimen organizado y entender que ahí está el adversario, obviamente que deberían estar, pero si no están, yo no tengo ninguna duda que el Socialismo Democrático va a estar", dijo.
A su vez, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, aseveró que "no tengo ninguna duda que van a haber varias personas que, porque me lo han hecho ver, por de pronto, que van a estar disponibles para apoyar la agenda de seguridad".
"La reforma constitucional son varias partes, entre algunas de ellas, por supuesto que vamos a contar con los votos de varias personas que están en la oposición", sostuvo.
Del mismo modo, el jefe de bancada de diputados RN, Diego Schalper, comentó que "yo espero que tal como lo vimos en el proyecto de la ley Naín Retamal 2, sobre la presunción de responsabilidad para los policías de franco, como lo vimos en otros proyectos que también han ido surgiendo, yo espero que desde la oposición entiendan que al adversario común de todos los chilenos se llama crimen organizado y terrorismo y en esto no hay colores políticos".
"El Frente Amplio y el Partido Comunista, siempre han sido muy reacios a apoyar la agenda de seguridad. Yo espero que reaccionen, que se den cuenta que el adversario que tenemos al frente es extremadamente peligroso y pongan de su parte para que saquemos lo más rápido posible la agenda de seguridad", exhortó.
En ese tenor, el diputado republicano Stephan Schubert, relevó que "estas son normas que van a traer más seguridad, que van a fortalecer instituciones que ya existen como Gendarmería y eso no veo que sea una bandera de un sector político en particular. A todos nos conviene".
"Siempre hay un par de artículos donde no tenemos acuerdo, pero tengo la impresión es que, en términos generales, deberíamos estar todos contestes", cerró.