EMOLTV

No solo seguridad, también controlar la agenda: El desafío puertas adentro que se juega Kast

En el segundo aire del gobierno, analistas abordan la capacidad cierta del Presidente de ordenar al oficialismo.

07 de Agosto de 2026 | 08:02 | Por María Luisa Cisternas, Emol.
imagen
ATON.
Un nuevo llamado al orden marcó la cadena nacional del Presidente José Antonio Kast, en medio de las tensiones que han afectado al oficialismo y que han comenzado a repercutir en la agenda del Gobierno.

En su mensaje, el Mandatario destacó la aprobación del proyecto de Reconstrucción Nacional en el Congreso y dio inicio a una nueva etapa de su administración con el anuncio de la Agenda Contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT).

Hacia el final de la alocución, el Presidente también dejó entrever un mensaje dirigido a las filas oficialistas, donde en las últimas semanas han surgido críticas al Ejecutivo tras la salida del exsubsecretario de Hacienda Juan Pablo Rodríguez, además de iniciativas parlamentarias que se han alejado de las prioridades fijadas por La Moneda.

"Sé que todos los días hay ruido. Hay polémicas, contingencias, titulares que sirven de poco y se olvidan a la semana siguiente. Nuestro gobierno no se va a dejar confundir por ese ruido. La agenda de los chilenos es la seguridad de su barrio, es el sueldo de fin de mes, es la posibilidad de progresar con esfuerzo propio. Y esa agenda —la de ustedes— es la agenda de nuestro Gobierno", aseveró Kast.

El llamado ocurre en momentos en que el oficialismo se ha aunado para presionar al Presidente por indultos. Una medida que desde el sector consideran coherente con la agenda de seguridad del Mandatario, en tanto la observan como una señal de garantía a los uniformados, de que hay respaldo político para el empleo de la fuerza.

Diputados del Partido Nacional Libertario, Republicanos, UDI, Renovación Nacional (RN), Evópoli y el Partido de la Gente (PDG) firmaron una carta dirigida al Presidente, en la que solicitaron indultar a 13 carabineros y miembros de las Fuerzas Armadas condenados por crímenes cometidos durante el estallido social.

Empalmado a eso, un grupo de senadores presentó este miércoles la Bancada por el Indulto General, que al mismo tiempo busca que el Ejecutivo dé urgencia al proyecto de ley de la senadora Vanessa Kaiser (PNL), que beneficia a quienes ya fueron condenados y pone término a los procesos penales aún en curso, mediante el sobreseimiento definitivo de los uniformados involucrados.

La parlamentaria, de hecho, llegó a La Moneda este jueves, para reunirse con el biministro de Interior y Segegob, Claudio Alvarado. Allí presionó por el respaldo al indulto general y pidió apoyar las iniciativas relativas a la "batalla cultural".

El gobierno ha hecho frente a la presión descartando el otorgamiento de un indulto generalizado. Este jueves, el ministro de Justicia, Fernando Rabat, aseveró que "cada solicitud de indulto particular se va a tratar de la misma medida, y esa medida significa abrir un expediente administrativo, incorporar en ese expediente administrativo diversos antecedentes, y luego pronunciarse fundadamente acerca de esta solicitud".

Discusión


En conversación con Emol, analistas políticos abordaron la capacidad cierta del Mandatario de ordenar la agenda, en medio del "tironeo" oficialista por indultos.

El Decano de la facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central, Marco Moreno, afirmó que "lo que está en juego no son solo los indultos, sino el control de la agenda. Cuando un gobierno debe responder permanentemente a las iniciativas de su propio sector, empieza a ceder capacidad de conducción política. La Moneda está intentando volver a fijar las prioridades, porque gobernar no es solo aprobar proyectos, sino decidir de qué habla la política y en qué orden".

"La Moneda está intentando volver a fijar las prioridades, porque gobernar no es solo aprobar proyectos, sino decidir de qué habla la política y en qué orden".

Marco Moreno
El académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, sostuvo que "el Presidente no es jefe de ninguna coalición. En consecuencia, los partidos de su sector se sienten con la libertad absoluta de hacer propuestas que se encuentran en las antípodas de la agenda de emergencia. Entre ellas, el proyecto "escucha su corazón", la idea de privatizar Codelco, la batalla cultural, y los indultos presidenciales".

"Sobre esto último, existirá una fuerte presión especialmente de Libertarios, que se han sentido poco escuchados por un gobierno que prefiere construir acuerdos con el PDG para el avance de sus reformas", acotó.

Reparó que "el problema es que si el gobierno accede a dicha petición, no es descartable que aquello se convierta en un combustible para la protesta social, y que le sirva a la oposición para iniciar una arremetida. Al Presidente Boric le costó carísimo indultar a algunos presos "de la revuelta social" que terminó, entre otras cosas, con la salida de la ministra de Justicia".

Bajo esas consideraciones, avizoró que "lo más probable, es que Kast acceda parcialmente a la petición de Libertarios y de otros grupos oficialistas respecto a los indultos, a fin de dejarlos relativamente conformes, pero, al mismo tiempo, evitar indultos masivos que alienten la protesta callejera".

"El Presidente no es jefe de ninguna coalición. En consecuencia, los partidos de su sector se sienten con la libertad absoluta de hacer propuestas que se encuentran en las antípodas de la agenda de emergencia".

Mauricio Morales
A su vez, el académico de la Universidad Autónoma, Tomás Duval, observó que "el Presiente Kast ha optado, con habilidad, centrar la agenda en este segundo semestre del año del gobierno, en una de sus principales ejes de la campaña, la seguridad, convirtiéndose ello en un eje principal del cual los partidos tiene poco espacio para agendas paralelas".

"Sin duda es un eje ordenador para los partidos que apoyan al gobierno y muy complejo para los partidos de la oposición ya que han demostrado ciertas divisiones en esta materia", añadió.

Al respecto, Mario Herrera, académico de la Universidad de Talca, comentó que "las cadenas nacionales normalmente se hacen con tres propósitos: hablarle al país, a la oposición o a su propio sector. La cadena nacional de Kast fue un intento ordenar la casa. Más que hablarle a la ciudadanía celebrando la aprobación de la megarreforma, el discurso estuvo enfocado en despejar los problemas internos de la coalición, ordenar a sus filas sobre las prioridades ciudadanas y fijar tanto plazos como metas para este año. Es reordenar las prioridades, pues explícitamente hace referencia a proyectos en seguridad, empleo y crecimiento".

En esa línea, apuntó que "la tensión en Kast es, desde la campaña, entre el Kast de la batalla cultural vs el Kast 'fome'. Ayer apareció el segundo. También con cierto aprendizaje. Pausó la posibilidad de un gobierno administrativo y más bien concentrará sus esfuerzos en una agenda legislativa de mediano plazo".

{El diseño con Alvarado no ha logrado ordenar el debate público, por lo que sería razonable reforzar ese rol o, derechamente, nombrar un ministro vocero".

Eric Latorre
En tanto, Eric Latorre, académico de la Universidad Autónoma, coincidió en que "el discurso del Presidente Kast busca retomar el control de la agenda política, luego de varias semanas en que el gobierno ha dado la impresión de que otros actores están marcando el debate".

Aludiendo a seguridad, indicó que "el Presidente y su equipo político deben demostrar que son capaces de sostener esa agenda y que las decisiones sobre los temas sustantivos las define el gobierno, y no otros actores de la derecha".

Sí vio "previsible que surjan tensiones con el PNL y con otros sectores, que buscarán instalar sus propias prioridades a medida que comiencen a proyectar sus estrategias político-electorales". Por tanto, señaló que "el gobierno debe actuar con firmeza, consolidar una alianza más sustantiva con la derecha moderada y asumir que los sectores más extremos tenderán a diferenciarse. Esa tensión es parte de la dinámica política que se viene".

Cerró arguyendo que "el oficialismo necesita recuperar no solo el control de la agenda, sino también una voz política clara. Hoy se aprecia un déficit de vocería. El diseño con Alvarado no ha logrado ordenar el debate público, por lo que sería razonable reforzar ese rol o, derechamente, nombrar un ministro vocero que permita conducir con mayor eficacia la comunicación política del gobierno".
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?