El déficit de vitamina D es más común de lo que se piensa en la población chilena. Según la última encuesta de salud aplicada previo a la pandemia, 16% de las mujeres de 15 a 49 años y un 21% de los adultos mayores presentan deficiencia severa de esta vitamina. Y en las zonas extremas, como Magallanes, más de la mitad de la población tenía déficit de esta vitamina, asociado principalmente a la falta de exposición al sol. "Al estar en el extremo sur del planeta, durante buena parte del año la radiación solar que permite producir vitamina D en la piel es menor. A esto se suman hábitos propios de la vida actual, como pasar gran parte del día en espacios cerrados, por trabajo o estudio", dice la subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro.