La aprobación del informe final de la comisión investigadora por el estallido social generó un nuevo foco de tensión al interior de la derecha, luego de que el documento fuera respaldado por ocho votos contra cuatro y atribuyera a la administración del expresidente Sebastián Piñera "excesivos incumplimientos" en su deber de resguardar el orden público durante el 18-O.
El resultado provocó una dura reacción de las directivas de Chile Vamos, que salieron a cuestionar tanto las conclusiones de la instancia.
Desde Renovación Nacional, partido en el que militó Piñera, rechazaron categóricamente el contenido del informe.
La colectividad sostuvo que la comisión atribuye al gobierno del exmandatario una "supuesta falta de voluntad para enfrentar la violencia", lo que calificó como "una apreciación injusta y sin fundamentos que desconoce las condiciones extremas en que debió actuar el Estado de Chile en el año 2019".
RN recordó que durante el estallido social "grupos violentistas incendiaron estaciones del Metro, iglesias, edificios públicos y comercios", además de señalar que "saquearon fuentes de trabajo, atacaron a Carabineros y sometieron a miles de familias al miedo y la extorsión". En ese contexto, defendió que Piñera enfrentó la crisis con la convicción de que "el orden debía ser restablecido dentro del Estado de derecho".
La colectividad agregó que presentar el apego a la legalidad del fallecido expresidente como una señal de fragilidad supone "una comprensión profundamente equivocada de cómo se ejerce el poder en una sociedad libre y democrática". "Como mandatario, sus decisiones siempre las adoptó con coraje, pensando en el bien común y no en pequeñas y mezquinas luchas ideológicas", sostuvo.
La UDI también salió a rechazar "de manera tajante" las conclusiones de la comisión. El partido cuestionó que la instancia terminara su trabajo "sin identificar a ningún instigador de la violencia ni rastros de financiamiento" y que, en cambio, optara por apuntar al expresidente Sebastián Piñera.
"Es inaceptable que una instancia parlamentaria termine su trabajo sin responsables concretos y, en cambio, utilice sus conclusiones para hacer política e intentar manchar el legado de quien fue dos veces Presidente de Chile elegido democráticamente", afirmó la colectividad. La UDI añadió que "no vamos a permitir que se utilice el dolor de las víctimas ni la institucionalidad del Congreso para enlodar la memoria de Sebastián Piñera" y adelantó que el informe será rechazado en la Sala de la Cámara.
Evópoli se sumó a las críticas a través de redes sociales. "Defendemos el legado democrático del Presidente Sebastián Piñera y no aceptamos una memoria selectiva", señaló el partido, que también rechazó categóricamente las conclusiones de la comisión y cualquier intento de cuestionar al exmandatario por las decisiones que adoptó durante el 18-O.
El informe que encendió la polémica
El documento, impulsado por el Partido Nacional Libertario (PNL), fue aprobado por ocho votos contra cuatro. A favor estuvieron Enrique Bassaletti (ind.-republicano), Sergio Bobadilla (UDI), Hans Marowski (libertario), Cristóbal Martínez (UDI), Javier Olivares (PDG), Alejandro Riquelme (Republicanos), Javiera Rodríguez (Republicanos) y Francisco Orrego (RN).
En contra votaron Jorge Díaz (DC), Daniel Manouchehri (PS), Lorena Pizarro (PC) y Consuelo Veloso (FA).
Entre sus conclusiones, el informe sostiene que existieron "falencias en la capacidad preventiva del Estado" y que el sistema de inteligencia "carecía de una articulación adecuada". También plantea que "resulta realmente grave que determinadas zonas del país, algunas de carácter crítico, hayan sido abandonadas por el Estado, mientras distintos grupos violentos se dedicaban a la destrucción, saqueo y alteración del orden público".
El documento apunta directamente a la administración de Piñera al señalar que "se evidencian excesivos incumplimientos del gobierno de la época por resguardar el orden público y cuidar la seguridad de los habitantes".
Otro de los elementos que ha generado cuestionamientos es que la comisión concluyó su trabajo sin identificar a quienes promovieron los hechos de violencia, pese a que determinar autores, cómplices e instigadores formaba parte de su mandato.
El presidente de la instancia, Hans Marowski (PNL), atribuyó aquello a la falta de colaboración y al limitado acceso a información.
"Tuvimos 11 sesiones, invitamos a 32 personas, y solo 17 decidieron concurrir", señaló, mencionando entre quienes no asistieron al exministro del Interior Andrés Chadwick, al exdirector del INDH Sergio Micco, a los exdirectores de la ANI Gustavo Jordán y Luis Masferrer y al exsubsecretario del Interior Juan Francisco Galli (RN).
A ello sumó que, de los 65 oficios enviados durante la investigación, solo 10 fueron respondidos y otros dos tuvieron carácter reservado. "Cuando hoy se dice que la comisión no logró identificar a los instigadores, hay que decir también por qué. No tuvimos acceso a toda la información que estábamos necesitando, y esta fue una oportunidad histórica que las autoridades de la época desaprovecharon", afirmó.
El flanco abierto por los votos de Bobadilla y Orrego
Sin embargo, el mayor foco de tensión dentro de Chile Vamos quedó instalado por los votos favorables de Sergio Bobadilla y Francisco Orrego, quienes respaldaron las conclusiones pese al rechazo expresado posteriormente por sus respectivas colectividades.
Bobadilla, consultado por su decisión, señaló que rectificará su voto cuando el informe sea revisado por la Sala de la Cámara de Diputados.
Orrego, en cambio, defendió su decisión y, consultado por The Clinic, aseguró respaldar cada una de las conclusiones del documento. Incluso cuestionó que RN haya rechazado el informe, señalando que a su juicio el partido "no leyó el documento".
"En ninguna parte de este se responsabiliza al gobierno de Sebastián Piñera como causante del estallido social, ni se cuestionan sus credenciales democráticas. Sí se constata el abandono del Estado en torno a la protección de la seguridad de los vecinos en determinadas partes del país. El ejemplo del informe es clarificador: Plaza Italia", argumentó.
El diputado RN cerró su defensa con una crítica directa a quienes cuestionan esa conclusión: "Si alguien piensa que los vecinos del sector fueron correctamente protegidos, lamentablemente se equivocan o mienten, falta calle ahí".