Una seguidilla de terremotos de gran magnitud ha sacudido Sudamérica durante las últimas semanas, generando preocupación entre la población y reabriendo una pregunta recurrente en Chile: ¿Podría un terremoto ocurrido en otro país ser una señal de que se aproxima uno de gran magnitud en territorio nacional?
El primer gran episodio ocurrió el 24 de junio en Venezuela, cuando un doblete sísmico de magnitudes 7,2 y 7,5 se registraron al oeste de Caracas. Le siguió el del 10 de agosto en Colombia, que fue de magnitud 7,4 y afectó principalmente al occidente del país.
A ellos se sumó este jueves 20 de agosto un sismo en el sur de Perú, con epicentro al norte de Coracora, en Parinacochas, Ayacucho. El Instituto Geofísico del Perú (IGP) registró inicialmente una magnitud de 7,2, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) calculó posteriormente el evento en 6,7.
La cercanía temporal de los tres eventos ha generado dudas sobre una eventual relación (revisar mapa más abajo). Sin embargo, los especialistas descartan que exista evidencia para afirmar que los terremotos de Venezuela, Colombia y Perú formen parte de una misma cadena y que podrían afectar a Chile.
Ayer, en conversación con Radio Cooperativa, el geógrafo de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), Marcelo Lagos, mencionó que "no existe una interconexión entre los eventos en los últimos meses en Sudamérica. Cada uno tiene mecanismos focales distintos, con placas que interactúan de forma distinta y a profundidades distintas, y también están distanciados, algunos a más de miles de kilómetros. Por lo tanto, no existe una relación comprobada entre estos eventos".
Consultado sobre si es posible que esta serie de sismos en la región provoquen un movimiento telúrico en Chile, Lagos afirmó que "la distancia de miles de kilómetros entre Venezuela y lo que ocurrió en Colombia, con mecanismos focales distintos, y lo que ocurre ahora con Perú, en la práctica no".
En diálogo con Emol, el director de la carrera de Geología de la U. Andrés Bello y presidente de la Sociedad Geológica de Chile, Cristóbal Ramírez, explicó que los sismos en Venezuela, Colombia y Perú son "dos contextos tectónicos diferentes sin una relación directa entre ellos".
Esto, porque "el terremoto que ocurrió en Venezuela es de un tipo menos frecuente, que se genera en una falla cortical que corresponde al límite entre la microplaca 'Andes del Norte' (contempla parte del territorio de Colombia y Venezuela) y el resto de la placa Sudamericana. Por otro lado, los terrenos de Colombia y Perú están asociados a subducción de Nazca bajo la placa Sudamericana".
"Los terrenos de Colombia y Perú ocurren en el mismo contexto tectónico de Chile: la subducción de Nazca. A pesar de esta relación, a lo largo de este margen de placas existen varios segmentos con distintas características, tanto desde el punto de vista sísmico como tectónico, por lo tanto, para evaluar la probabilidad de que ocurra un sismo deben evaluarse estos segmentos por separado", afirmó el académico.
Ante todo lo anterior, Ramírez aseguró que "no existe un asidero científico para justificar la hipótesis de que dada la ocurrencia de sismos en Colombia y Perú, aumenta la probabilidad de un sismo en Chile".
Sin embargo, advirtió que "existe la posibilidad de que ocurra un sismo en Chile como parte del riesgo sísmico habitual, pero esta probabilidad no se incrementa por los sismos de Perú y Colombia, menos aún por los ocurridos en otros contextos tectónicos como Venezuela, España e Indonesia".
Preocupación por la "laguna sísmica" en Chile
Chile ha tenido los últimos años una "laguna sísmica", es decir, no se han registrado movimientos telúricos de gran magnitud.
Ramírez mencionó al respecto que "la probabilidad de que ocurran sismos se analiza en un segmento determinado, donde se calcula la cantidad de energía liberada en una ventana de tiempo definida. Para lo segmentos donde no han ocurrido sismos en un largo período de tiempo, o bien, los que han ocurrido, no han liberado energía suficiente, ahí es donde hay mayor probabilidad de que ocurra un terreno (...) ese es el caso del norte de Chile y sur del Perú, donde por más de 100 años no han ocurrido sismos de magnitud superior a 8 Mw (magnitud del momento)".
Añadió que "mediante este mismo tipo de análisis, el año 2009 un grupo de investigadores, incluyendo chilenos, alertaron sobre la posibilidad de que ocurriera un gran terremoto en las cercanías de Concepción, lo que se concretó al año siguiente".
"Si bien este tipo de análisis no permite una predicción a corto plazo, sí nos permite determinar zonas de riegos donde deben intensificarse las medidas preventivas y una mejor planificación territorial", explicó el docente de la U. Andrés Bello.
También, Lagos llamó a "tener presente que en cualquier minuto puede ocurrir un evento sobre 7,5 a lo largo del territorio chileno, y siempre poner atención donde no han ocurrido (...) Estamos hablando de Pisagua hacia el norte; de Iquique a Tocopilla; de toda la costa de Atacama (...) del segmento que va entre Los Vilos y Pichilemu, la zona metropolitana".