Ya es conocido el estilo del ministro de Defensa, Fernando Barros, de elaborar opiniones al margen de las competencias de su cartera, como ha sucedido con sus respuestas al gobierno de Estados Unidos a contrapelo de la cautela de la Cancillería, y ahora, la idea de deshacerse del Convenio 160 de la OIT y la Ley Lafkenche.
De lo que no se sabía, era de la laxitud del Presidente José Antonio Kast frente a este tipo de declaraciones. Este lunes, en Radio Infinita, el Mandatario hizo patente que "yo siempre incentivo a los ministros a que nos cuestionemos, a que vayamos haciendo una mirada mucho más amplia de lo que corresponde, de repente, a su propio ministerio".
En esa línea, apuntó que "
yo no convoqué a personas no pensantes, convoqué a personas muy pensantes, y me alegro de haber convocado a personas que van opinando, que van planteando ideas, y después se toma una definición. Y la definición la tomo como Presidente".
El Mandatario dio cuenta de esta licencia pese a que los dichos de Barros abrieron un flanco político innecesario, en circunstancias que el gobierno no planea innovar sobre el Convenio 169, como confirmó el propio Kast y el biministro Claudio Alvarado.
Pero aun cuando el Presidente se muestra cómodo con el estilo de Barros, y en general, con las declaraciones de ministros que contrastan con el relato del gobierno, en el oficialismo hay molestia por el guion del ministro de Defensa.
"Todos tenemos que ser lo suficientemente claros en referirnos a los temas que están dentro de nuestras competencias".
Arturo Squella
Algunos también comentan su inquietud por la "falta de conducción política" del Presidente, en el sentido de dejar que cada ministro tome decisiones por cuenta propia. Algo que también resienten con la reforma constitucional de seguridad, al advertir que el Mandatario permitió que el ministerio de Seguridad presentara una propuesta fallida y poco socializada con el sector.
El presidente de republicanos, Arturo Squella, señaló que "todos tenemos que ser lo suficientemente claros en referirnos a los temas que están dentro de nuestras competencias. Creo que en las entrevistas en donde se abordan distintos temas, los ministros que, efectivamente, tienen una opinión al respecto, tiene que ser especialmente cuidadosos de cuando son materias de otros ministerios, tratarlas con especial resguardo".
Si bien reparó que "uno se siente bastante identificado con los temas que se han planteado", indicó que "sí es recomendable que los ministros hablen de sus respectivas carteras para no caer en algún tipo de descoordinación".
Por su parte, la timonel de Renovación Nacional, Andrea Balladares, comentó que "en distintas carteras se han tenido distintas diferencias, controversias, ripio, y creo que es parte de un gobierno que lleva cinco meses, que está partiendo. Nosotros desde Renovación Nacional hemos hecho propuestas de ojalá cómo mejorar el trabajo, tanto internamente, como con los partidos que hoy día apoyamos al gobierno. Creo que ahí queda un desafío".
"Nosotros desde Renovación Nacional hemos hecho propuestas de ojalá cómo mejorar el trabajo, tanto internamente, como con los partidos que hoy día apoyamos al gobierno. Creo que ahí queda un desafío".
Andrea Balladares
"Espero que en los próximos meses ya no tengamos que hablar más de estas diferencias, sino que nos concentremos en aquellas cosas que hay que sacar adelante", exhortó.
La senadora observó que en esto, el Mandatario "tiene un estilo y una forma que entrega las potestades a los distintos ministros, que quiere que cada uno de ellos pueda ejercer su cargo, pero siempre eso tiene el desafío de poder generar las coordinaciones, las conversaciones con los otros ministerios, y es un trabajo que es complejo".
Distinto fue lo que opinó el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez. "Al Presidente no le falta liderazgo, y creo que parte de lo que dijo el ministro Barros ha sido recogido incluso por el Presidente. Van a haber cambios a la ley Lafkenche, en eso estamos todos de acuerdo", aseveró.
"C
aldo de cultivo para la indisciplina"
En conversación con Emol, analistas políticos vieron "riesgos" sobre la libertad que el Mandatario otorga a sus ministros para plantear posiciones, fuera de la competencia de las carteras.
El Decano Facultad Economía, Gobierno y Comunicaciones Universidad Central, Marco Moreno, comentó que "después de lo dicho hoy por el Presidente, yo sería más cuidadoso con hablar simplemente de falta de conducción. Empieza a aparecer un modelo deliberadamente más descentralizado de gobierno: Kast permite que sus ministros exploren posiciones incluso fuera de su cartera y después reserva para sí la decisión final".
"El Gobierno puede ganar ideas, pero también multiplicar señales contradictorias".
Marco Moreno
"El riesgo es que esa libertad ministerial convierta la deliberación interna en deliberación pública: el Gobierno puede ganar ideas, pero también multiplicar señales contradictorias. No sería ausencia de conducción, sino una conducción que tolera deliberadamente la dispersión", advirtió.
Por su parte, el académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, reparó que
"en un sistema presidencial, dar libertad de acción a los ministros es el caldo de cultivo para la indisciplina y las disputas internas en el gabinete, lo que luego se refleja a nivel legislativo".
"Es decir, que si el Presidente no es capaz de ordenar a sus ministros, menos herramientas tendrá para disciplinar a sus diputados y senadores. Además, si cada ministro se siente con el derecho a plantear 'miradas más amplias' que excedan los límites de sus propias carteras, entonces es mejor que abandone el gabinete y que se dedique a hacer política partidaria", dijo.
"En un sistema presidencial, dar libertad de acción a los ministros es el caldo de cultivo para la indisciplina y las disputas internas en el gabinete".
Mauricio Morales
De lo contrario, reparó que "obligará al vocero o al propio Presidente a dar explicaciones sobre el comportamiento de cada uno de los ministros,
lo que desordena la agenda y anima innecesarios conflictos internos".
A su vez, Eric Latorre, director del Magíster en Gobierno y Dirección Pública de la Universidad Autónoma, relevó que "no es la primera vez que el ministro Barros hace una declaración fuera de su ámbito directo de competencia. Ya tuvo una muy desafortunada declaración con el caso del arancel a Estados Unidos, lo cual, a mí en lo particular, me parece preocupante".
En ese sentido, reparó que "no hay una línea de conducción política y comunicacional clara respecto del ámbito de acción de cada ministro, especialmente cuando va a opinar sobre cuestiones que no son directamente de su cartera".
"Esto es una falta de conducción o una muy mala estrategia de permitir a los ministros tomar opiniones y posiciones en materias que no son estrictamente de su competencia".
Eric Latorre
"Pareciera haber una cierta acción deliberada de dar autonomía a los ministros para que se muevan en distintos temas y luego el Presidente calibra, digamos, y toma una posición", añadió, apuntando que "esta estrategia, si fuera así,
sería muy peligrosa, dado que un ministro podría causar daños irreparables desde un punto de vista político, comunicacional o incluso internacional, con opiniones que estuvieran fuera de su ámbito".
En definitiva, consideró que "esto es una falta de conducción o una muy mala estrategia de permitir a los ministros tomar opiniones y posiciones en materias que no son estrictamente de su competencia".