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Indagan relación sentimental con su tutora: La trama tras el escape de condenado por homicidio en Copiapó

Los funcionarios de Gendarmería que ayudaron a Néstor Quiñonez fueron formalizados por el Ministerio Público.

09 de Septiembre de 2026 | 11:19 | Redactado por M. Silva, Emol
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Nuevos antecedentes se conocen sobre la cinematográfica huida que protagonizó Néstor Jair Quiñones, joven que cumple 10 años de condena en el Centro de régimen Cerrado de Copiapó y que huyó en medio de una salida autorizada por el Juzgado de Garantía de la ciudad.

La Fiscalía, en la audiencia que formalizó cargo contra las personas que ayudar al joven de 21 años a escapar, entre ellas tres funcionarios de Gendarmería, reveló un supuesto nexo sentimental entre el condenado y una de las tutoras, que habría coordinado una serie de acciones para facilitar la fuga.

Según el relato del Ministerio Público y que fue consignado por el Diario de Atacama, en la segunda quincena de agosto, el abogado defensor penal público presentó un escrito solicitando que el joven pudiese asistir a charlas prebautismales y del bautismo de su hijo.

En el documento, el defensor cuestionó la presencia de gendarmes en esa instancia argumentando que era un menoscabo para su cliente. En tanto, el director del complejo penitenciario hizo llegar al tribunal un documento para exigir que el interno contara con la vigilancia y seguridad de Gendarmería. El Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil no contaba con un protocolo técnico para dichas salidas.

La primera salida fue el 2 de septiembre a eso de las 17:30 horas. El interno salió junto a una tutora y un conductor hasta el centro de Copiapó. En el trayecto, estos funcionarios le entregaron su celular para que llamaron por teléfono. El supuesto destino era la catedral, no obstante, para el Ministerio Público "todo el relato del bautismo constituía una mentira y pretexto para salir del recinto".

"Al llegar a las afueras de la catedral no tomaron contacto con el personal eclesiástico, abordaron un vehículo particular conducido por un tercero y se trasladaron a un sector de unos departamentos, donde él sostuvo una reunión con su pareja (que no es la tutora en cuestión) y recibió vestimentas y zapatillas de recambio", dijo el fiscal Luis Miranda en la audiencia.

La tutora a cargo no informó a sus superiores que no hubo charlas, ni el desvío de ruta ni del bautismo. De hecho, las diligencias investigativas permitieron establecer que la actividad religiosa había sido suspendida tiempo atrás.

Al otro día, el 3 de septiembre, se produce el escape. A las 17:30 horas, el interno fue trasladado para otra charla. En el camino, el interno exigió el teléfono a otro tutor que lo acompañaba y pidió ir a buscar a la madre de su hijo. Pese a que estaba prohibido desviarse, se dirigieron a la toma de Andacollo, quedándose en una vivienda de calles Caburga con Licanantay.

A las 18:30 llegaron dos personas en una motocicleta, conversaron con Quiñonez, quien se bajó del vehículo y se fugó en dirección a los cerros.

A las 20:15 horas, el conductor abandonó al tutor por compromisos personales, mientras que este último se retiró 15 minutos después. Recién pasada las 22 horas se interpuso la denuncia en Carabineros.

La ayuda gestionada por la tutora


El prófugo abordó un vehículo que fue gestionado por un tercero y lo trasladaron hasta una casa en calle Caupolicán con Paipote, domicilio de una educadora del recinto penitenciario. Ella estaba suspendida desde mayo por un sumario administrativo dado que mantenía una relación sentimental con el interno.

Según la Fiscalía,, ella coordinó con su hija la llegada del prófugo. El 4 de septiembre le pidió a dos de sus hijos y a un tercero que lo trasladaran en un vehículo, previo cobro de dinero, por la Ruta 5 Norte desde Copiapó a Antofagasta.

A la capital de la segunda región llegó la madrugada del 5 de septiembre, arribando a un campamento.

En la audiencia, el Ministerio Público presentó dos cartas escritas por el interno que revelarían el vínculo que nació con la tutora que estaba a cargo de la casa 5, donde dormía el joven. "En las cartas, él le señala que después de este tiempo van a poder estar tal como lo han soñado tanta veces2, dijo la abogada del Consejo de Defensa del Estado Marsella Rojas.

Los antecedentes dan cuenta que el reo ya conocía la casa de su tutora. El día que llegó a esa casa lo recibieron con comida y al día siguiente tomaron desayuno todos juntos.

En una de las cartas que encontró la policía en la casa de la tutora imputada, dice "te amo mucho, falta poco para estar como queremos".

La tutora le envió 20 mil pesos a su hijo para financiar el regreso a Copiapó, mientras que el prófugo se quedó en una casa de una toma en Antofagasta con su madre, donde finalmente fue capturado este lunes.
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