Entre $250 mil a $450 mil cobraban los gendarmes que a inicios de esta semana fueron detenidos por la PDI en el marco de una investigación por presunta red de corrupción al interior de la cárcel de Collipulli.
A cambio de ese dinero, los funcionarios ingresaban drogas y celulares al recinto penal para los internos, acusa una investigación liderada por la Fiscalía Local de Collipulli y que contó con diligencias del Departamento de Investigación Criminal (Dicrim) de Gendarmería y la Brigada Investigadora de Robos de la PDI.
Esta investigación se inició luego que la Oficina Regional de Investigación Criminal de Gendarmería detectara un incremento de ingresos de aparatos electrónicos a la cárcel de Collipulli, llegando a 50 en 2025, reportó El Austral de Temuco.
Estos antecedentes fueron entregados al Ministerio Público para avanzar con una investigación penal. Gracias a ello, se pudo establecer la participación de dos sargento segundo, un cabo segundo y un gendarme primero, grupo que se coordinada con internos y personas en el exterior para ingresar drogas y teléfonos al interior, a cambio de $250 a $450 mil.
La mercancía era enviada desde la Región Metropolitana por dos personas, quienes fueron detenidos: "Estos internos solicitaban la transacción de droga a la comuna de Paine, desde donde era enviada por encomienda formal -Chilexpress- a la comuna de Collipulli", explicó el fiscal Carlos Bustos acerca de la dinámica de esta red de corrupción.
Luego, un tercer imputado retiraba la encomienda y la traspasaba a algunos de los gendarmes involucrados. Finalmente, las drogas y teléfonos ingresaban a la cárcel.
El prefecto Rodrigo Rivera detalló que hay otros civiles externos involucrados, encargados de ubicar algún proveedor de sustancias ilícitas para enviar a la cárcel. Esta droga era principalmente cannabis sativa y clorhidrato de cocaína.
En total, 14 personas son acusadas de integrar esta red: cuatro gendarmes, cinco civiles y cuatro internos de la cárcel de Collipulli. Durante los allanamientos realizados tanto en la Región Metropolitana como La Araucanía se incautó un arma de fuego y municiones.